Me encanta hacerme el cabreado



Recientemente recibí un correo electrónico de AIJU (Instituto tecnológico del juguete), entidad con la que colaboro periódicamente participando en diverso tipo de encuestas sobre los tipos de juegos y juguetes que mis hijos prefieren porque me parece que hacen un trabajo interesante que se plasma en una Guía del Juguete que se edita anualmente y en la que se analizan las últimas novedades del mercado desde un punto de vista técnico y pedagógio. Por eso me cabreó el correo electrónico... porque no me daba opción a expresar las preferencias de mis hijos. El texto es el que sigue:

Estimada familia colaboradora:


Nos gustaría que le preguntaras a tu hija de 3 ó 4 años acerca de muñecas que te incluimos en este cuestionario.
Como se trata de niñas tan pequeñas, si la encuesta resulta un poco larga, y la niña se cansa, intenta que conteste al menos las dos últimas preguntas.Te adjuntamos una regla para que a tu hija le sea más fácil puntuarlas y las imágenes de las muñecas por si las quieres imprimir y recortar para jugar con tu hija para que le resulte más cómodo.

Muchas gracias, acumularás 2 puntos canjeables por juguetes.

Te adjuntamos el link de la encuesta; si no entras directamente, copia y pega el link en tu barra de direcciones de internet.

http://testmanager.aijuenpruebas.com/encuestas/index.php?name=Munecas_3_4_Nancy



Un saludo

S. T.
Observatorio Español de Productos Infantiles
Dpto. Pedagogía-Producto AIJU
www.aiju.info
www.guiadeljuguete.com
oepi@aiju.info
____________________________________

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La violación del deber de confidencialidad podrá ser perseguida ante los Tribunales de Justicia y en virtud de la legislación, nacional o internacional, penal, civil o administrativa.


Aunque se advierte de que la información es confidencial espero que no lo sea tanto como para que me demanden, ya que la entrada de hoy no acaba aquí. Mi respuesta fue la que sigue:

Muy señores/as míos/as:

Aunque pueda parecer increíble, estoy molesto con ustedes por el hecho de discriminar sexualmente tanto en su correo electrónico como en la encuesta a los niños.

Si se supone que estamos en una sociedad avanzada en la que la tendencia es a favorecer la coeducación y la no discriminación (incluso en la elección de juguetes) por razones de sexo, se me hace difícil de comprender que ustedes, que deberían favorecer un uso no sexista del juego, no tengan en cuenta este tipo de cuestiones.

En mi caso tengo dos hijos de 3 y 6 años, y los dos han sido educados en la libertad de elección. En casa tenemos muchos más coches que balones, pero también más muñecos y muñecas que pistolas, escopetas y afines (de hecho no hay más armas para jugar que las que vienen con la casita de Robin Hood de Disney y alguna espada de un barco pirata). Del mismo modo tenemos una cocinita maravillosa, una caja de supermercado y un disfraz de peluquera (además de un taller mecánico y un disfraz de policía y otro de vaquero) que utilizan mis hijos sin mostrar ni el menor asomo de vergüenza o discriminación sexual. En casa papá y mamá se distribuyen las tareas y todos colaboramos en todo, así que me afirmo en mi sorpresa e indignación para con este tipo de situaciones.

En espera de una respuesta que me ayude a despejar mis dudas sobre su "presunta" cualificación pedagógica se despide atentamente

"Banderas"

Como no, el Instituto tecnológico del juguete, me respondió muy amablemente... y en poco tiempo.

Estimado Banderas:

Siento que nuestro correo le haya podido herir y cambiar su opinión acerca de nuestro trabajo en el Instituto. Creo que no conoce realmente lo que hacemos en él, sino entendería que esas "diferencias" y ese "sexismo" no lo promovemos desde el Instituto de tal forma como usted cree.
En esta ocasión, la empresa que demanda el estudio necesita conocer la opinión de niños y niñas, de ambos sexos. La muestra que necesitamos la buscamos entre nuestra base de datos de familias colaboradoras como la suya y colegios y ludotecas de toda España.

En el caso de los colegios y ludotecas donde se produce más fácilmente un juego libre, tal como usted promueve en su casa, es más fácil encontrar a niños que jueguen con estas muñecas (ambiente lúdico más libre), y por eso es allí donde encontramos esa muestra de niños que opinan acerca de este tipo de productos.

No obstante, no podemos negar que las empresas que han emprendido alguna iniciativa por promover en sus envases, spots de publicidad,...la no discriminación han sido fruto de nuestras recomendaciones pedagógicas. Gracias a ello, ahora aparecen niños y niñas en envases de cocinitas o carritos de paseo,spots de publicidad, etc.

También decirle que esta labor que usted hace en su casa es muy importante, y ojalá todas las familias fuesen como la suya. La realidad no es esa y existen aún muchas familias que siguen siendo sexistas a la hora de comprar muñecas, disfraces o juegos como balones...¿es lo que sus hijos/as les piden? o lo ¿hacen lo que ven entre sus iguales o en su propia familia?.

Me gustaría si es posible, que contestara la encuesta también por su hijo, ya que, desde el Instituto se promueven iniciativas de coeducación y no sexismo entre la elección de juguetes.

Un saludo

S. T.

Observatorio Español de Productos Infantiles
Dpto. Pedagogía-Producto AIJU
www.aiju.info
www.guiadeljuguete.com
oepi@aiju.info


Y yo acabé rellenando el formulario completo de la encuesta, porque ante tanta amabilidad uno no se puede contener... y sigue colaborando. ¿Os parece exagerada mi actitud? ¿Creéis que todavía son muchas las familias que sólo regalan muñecas a las niñas y pistolas a los niños? ¿Soy un rarito que regala juguetes equivocados a sus hijos?

No sé... pero en cualquier caso me encantó hacerme el cabreado (bueno, aunque algo cabreado sí estaba, exageré un poco el tema para que me tuvieran en serio) porque tuvo los efectos deseados... una rápida disculpa y un buen par de explicaciones.

18 comentarios:

Belén dijo...

Que suerte, las veces que lo he hecho yo no he tenido absolutamente nada :)

Será que no me se cabrear bien :)

Besicos

Ester dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ester dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Irreverens dijo...

Yo sí creo que hay muchos padres y madres que siguen comprando rosa para niñas y azul para niños, ya me entiendes.

Pero también es cierto que mi sobrino, a los 4 años, ya te decía aquello de: No, yo no quiero muñecas, que son de niña. ¿La culpa? La TV, los demás niños de la escuela, qué se yo... Por otra parte, hay niñas que sólo quieren ir de rosa y jugar a ser mamás. ¿Por qué? Ni idea. Hay quienes dicen que lo llevamos en los genes y que aunque nos regalen un camión, lo acunaremos en nuestros infantiles bracitos.

Es algo que yo no acabo de comprender. Quizás porque yo siempre jugué más con los juguetes de mi hermano que con los que a mí me "imponían"...

Besos

Chú dijo...

A mi me parece bien lo que has hecho, quizá solo fuera un error de género u ortográfico por su parte...de todas formas Banderas, aunque me parece fantástico lo que haces en casa, y a mí nunca me han negado ningún juguete (tuve un coche teledirigido tal y como pedí en una carta a los Reyes en no recuerdo ya cual año) y mi hermana en la comunión pidió el Balón en vez de la Muñequita que te regalan al comprar el traje...Bueno, sigo: aunque en mi casa no me han negado nada, yo, estudiante de psicología, dí y ví en clase (en un documental), que las diferencias dimórficas que se tienen en el juego parece ser que son en parte innatas. Quizá sea por años y años de cultura arraigada en nuestros genes, o quizá no, yo eso ya no lo se, pero en el documental se vio, que una mujer había educado a sus dos (o tres) hijos de manera totalmente neutral: no les permitía ver programas ni dibujos de televisión donde mujeres y hombres cumplieran con su rol específico de mujer y hombre, no les compraba muñequitas a uno y balones al otro, era totalmente neutral (en la manera de lo posible) y con la educación idéntica para todos sus hijos (niños y niñas). Al final resultó, que el niño se decantó por juegos "típicos" de niños y lo mismo con la niña. Con lo cual, me asalta esa pregunta: es fruto de la cultura y educaciones más o menos machistas y feministas o es algo innato en nuestros genes?

Yo creo que la importancia no está en comprarle cocinitas o pistolitas, sino en darle la educación adecuada de tal manera que entiendan que no por tener cocinita ella tiene que ser quien cocine y él quien lleve los pantalones y no haga nada.

Me parece fenomenal la educación hacia tus hijos y el comportamiento de ellos. La única pega que tengo, es que pienso que, cuando crezcan y empiecen a socializarse más y lleguen a la temida pubertad (o incluso un poco antes), probablemente tus hijos cambiarán, por pura influencia social (amistades) y por aceptación social también (ya que, seguramente, si tus hijos dicen "juego con la Barbie" se reirán de ellos, y ellos mismos terminarán rechazandola (aunque quien sabe? Quizá solo de casa para afuera).

Menudo rollo te he soltado.

Un beso!

JOAKO dijo...

Mi hijo es varón y tiene tres años y nueve meses, de momento uno de sus jugetes favoritos ha sido un carrito de pasear muñecas, en el cual ha paseado algún que otro muñeco, aunque lo que más le gusta es pasearlo sin nada dentro.Yo antes era de la opinión de que el juego y los jugetes estaban fuertemente influidos por los canones sociales, como los colores y los roles y me impuse la tarea de no influir (por lo menos conscientemente) en la elección de jugetes de mi hijo, pero para mi sorpresa casi todo lo que le gusta es muy masculino, los coches le enlo quecen en todas sus modalidades, y las espadas,y las pelotas, nunca muestra interes por muñecas, de vez en cuando juega con su prima de cinco años, pero juegan a que son "gatitos" o a juegos de simulación de la realidad, nunca con muñecas. Mi hermano al que le hubiera encantado tener un "chicazo" y que lo intentó fomentar en su hija, obtuvo el resultado contrario, su hija es "una princesita", pero en la mas rancia tradición "romantico-pastelera".esto unido a un reciente estudio sobre la elección libre de colores en todo el mundo en el cual "Niño azul, niña rosa" era abrumadora la mayoria como digo en todo el mundo, incluso en regiones donde estos colores no tienen impronta sexista.
En definitiva estoy reconsiderando mis prjuicios sobre la igualdad a ultranza de los roles y juegos de los niños.Nada me espantaría más que ser un "políticamente correcto a la inversa" es decir que termine imponiendo mi visión del mundo " ala inversa" por mi visión "progresista previa" basada en ideas y no en intentar comprender las diferencias y las realidades.
¡que rollo! espero haber redactado bien y trasmitido bien lo que quiero decir. Un abrazo

banderas dijo...

¡¡¡Ufff!!! Creo que he metido el dedo en una llaga del mundo... por la tarde os responderé uno por uno, que la cosa parece que da para largo ;-)

geminisdespechada dijo...

yo no tengo hijos, pero sí que hago muchas encuestas, y creo que has hecho bien con tu queja, y que su respuesta demuestra que puedes fiarte de ellos.. bien hecho!

Anónimo dijo...

Me parece muy bien lo que haces, pero creo que la igualdad entre sexos no tiene nada que ver con eso. Estoy más de acuerdo con las anteriores intervenciones. Tu actitud puede responder incluso más a un a necesidad propia de diferenciarte de algún modo que a una necesidad real. Es muy probable que forzando ciertas situaciones se logren efectos contrarios a los deseados, lo mejor desde mi punto de vista dejar que las cosas sigan su curso natural, siempre y cuando exista respeto.

sampedro dijo...

anónimo anterior soy yo, se me escapo el dedo.

banderas dijo...

Bueeeeno... uno por uno.

Belén, a lo mejor no es cosa de saber cabrearse bien... sino saber con quien cabrearse puede dar resultados y con quien no merece la pena. En esta caso supuse que me responderían con, como poco, una disculpa y, a mayores, con una explicación (como al final fue, para mi regocijo).

Bicosssss ;-)

Irreverens yo creía que casi todo era aprendido socialmente, pero algunos ejemplos que conozco me hacen pensar que hay un componente innato muy grande... como es el caso de la hija de John, que es superfemenina para algunas (muchísimas) cosas y en su casa no tiene un espejo en el que mirarse a ese respecto... pero para nada ¡eh!

Algún otro caso es todo lo contrario. En el antiguo cole de mi hijo mayor había una niña que sólo quería jugar con cosas de chicos y sin embargo su madre era superfemenina y la llevaba monísima, pero ella parecía una apisonadora vestida de lazos... ¡ya ves!

Chu muchísimas gracias por el rollo. ¡Ojalá hubiera rollos tan explicativos por ahí! He entendido perfectamente (de hecho casi había alcanzado esa conclusión por mi mismo) que el dimorfismo sexual es anterior a la educación social pero que no tienen por qué ser excluyentes (la idea sería algo así ¿no?). Por otra parte, creo que lo mejor que se puede hacer para educar a los hijos de un modo no sexista es actuar en casa y en sociedad lo menos sexistamente posible: compartir las tareas del hogar sin exclusión por género y que ellos valoren todas las labores en igualdad de condiciones (aunque por ahora mi mujer no se atreva a taladrar una pared y colgar un cuadro ni yo sea el mejor planchador del mundo mundial, claro).

Joako creo que con estos aspectos de la educación de los niños todos más o menos nos hacemos las mismas preguntas sobre si nos estaremos pasando de un extremo al otro. Yo creo que hay que facilitar sus elecciones sin forzar a nada... aunque a veces sea difícil saber si nos estamos pasando o no. Yo creo que el límite sería el que hay entre regalarles una muñeca o cualquier juguete preferentemente femenino (más que nada para que no se corten a la hora de cogerla) y comprar mayoritariamente cosas de niñas. Hay juguetes que yo creo que no deberían tener una sexualidad predominante aunque se le suela atribuir (como es el caso de las cocinitas) y ahí es donde juega un papel fundamental el ejemplo de la madre y el padre más que el juguete que se les compra/regala. Creo que todo va relacionado.

Géminis, de hecho comento lo de "hacerme el cabreado" porque aunque me pareció mal no poder realizar la encuesta (que finalmente sí hice) preferí forzar un tanto el cabreo para ver hasta qué punto se paran en razones y les interesa la participación de la gente. Sin quererlo se han ganado un fidelísimo colaborador ¿no te parece?

Bicos ;-D

Sampedro (Anónimo) gracias por decir que está bien lo que hago pero que eso no tiene nada que ver con la igualdad de sexos. ¡Hombre! yo creo que no es la panacea, evidentemente, pero creo que algo debe ayudar (al menos de cara al futuro de mis hijos).

Por cierto, yo/nosotros no les he/mos forzado a usar la cocinita ni a vestirse de peluquera, ni a usar una muñeca. Como vi/vimos que jugaban con esas cosas en el cole decidi/mos favorecer un uso asexuado de los juguetes aunque ellos juegan más con los coches que con casi cualquier otra cosa... especialmente el pequeño.

¡Vémonos! ;-)

alberto dijo...

Creo que no se puede negar que los niños quieren jugar a unos juegos y las niñas a otros. Los niños son felices con un balón donde todos pueden jugar y las niñas hacen grupitos desde bien pequeñas y son más manipuladoras (en el buen sentido) enseguida se nota quién es la lider y arrastra al resto, si hay dos niñas fuertes se hacen dos grupos rápidamente. Sin embargo a los niños les encanta la lucha y los deportes.

Mi experiencia es la siguiente:

Tengo dos peques, la mayor nunca ha ido de rosa con lazos, a mi mujer nunca le ha gusta ese tipo de niñas, pero tampoco es que le gusten los juegos masculinos, no le gustan por ejemplo los coches, desde pequeña todo ha sido bailar y cantar, a la pequeña le gusta sin embargo mucho el rosa y las muñecas, hacer comiditas y llevar vestidos, cuanto más vuelo tengan las faldas y más cosas en el pelo mejor. En casa tienen mucho coches, a mi me encantan, pero nunca les ha llamado la atención. Quién los disfruta es mi sobrino, siempre tiene un coche en la mano o una moto. Aunque también se pone a planchar en la plancha de juguete en cuanto lega a la habitación de mis hijas. Podemos hacer lo que sea para que sean iguales y tengan los mismos juguetes, pero no conseguiremos que juegen igual, son diferentes. Otra cosa es que se les eduque en un ambiente de total igualdad.

Lo que veo incorrecto en el primer correo es que te indiquen que preguntes a "tu hija" por las muñecas, y continúa diciendo que se trata de "niñas muy pequeñas". Está claro que metieron la pata.

Salu2

banderas dijo...

Alberto, aún estando de acuerdo en que hay una tendencia generalizada por parte de niños y niñas hacia determinados juegos y juguetes creo que no existe una norma aplicable ni un patrón genérico de comportamiento, así como tampoco creo que nadie pueda afirmar qué porcentaje de esa tendencia sea innato al género y qué porcentaje sea aprendido por socialización.

Evidentemente niños y niñas (hombres y mujeres) somos diferentes en muchos aspectos, pero en otros muchos somos iguales. Si bien existe cierta base biológica y física que justifique parte de las diferencias, existe otra parte importantísima debida a motivos socioevolutivos de la especie (hombre cazador/mujer recolectora; hombre guerrero/mujer ama de casa) cuya raigambre no es un simple hecho cultural más, sino que ha intervenido en el modo en que se han desarrollado determinadas regiones del cerebro y aspectos de la sensibilidad humana... al menos hay estudios encaminados a explicar por qué hombres y mujeres tenemos aspectos intelectuales y sensoriales tan diferentes.

Sobre lo de que metieron la pata... no me cabe la menor duda... y justamente esas dos frases fueron el "quiz" de mi cabreo. Menos mal que supieron responder con razones.

Un abrazo ;-)

Amiga Atlántica dijo...

Enhorabuena por tu reacción, la verdad es que la respuesta que te dan está llena de disculpas por el tomo completamente sexista de la primera carta, digan lo que digan después.
Me alegra leer lo que pones acerca de que en casa os repartis las tareas, en mi casa pasa lo mismo, y me parece lo más lógico en una sociedad en la que la mujer se ha incorporado al trabajo, aporta económicamente en casa tanto como el hombre, y se lucha por una igualdad de sexos.
Me repatea escuchar a estas mujeres "tan modernas" que dicen orgullosas que su marido les ayuda en casa...
A mí no me ayuda mi marido en casa, es que la casa y los hijos son de los dos, los dos trabajamos y, por tanto, hay que repartirse las tareas de casa, no? no se trata de ayudar a la mujer con el trabajo de la casa, sino de asumir que ese trabajo es tarea de los dos.
Respecto a lo de los juguetes con tus jijos, chapeau!!!

Un cordial saludo,
Mar

John 2.0 dijo...

Le diré a MoneyPenny que, según tú, es la antítesis de la femineidad XD

No quisiera verme en tu pellejo, meu ;-D

Acerca del tema de tu post, lo más seguro es que, una vez te hayan calmado con un Email apaciguador, tu encuesta haya terminado en la papelera. La encuesta estaba dirigida hacia los consumidores mayoritarios de muñecas. El público objetivo: «las niñas». En estadísitica, los resultados que se alejan de la media se eliminan. Tu hijo es varón y se aleja de la media. Ya me entiendes.

banderas dijo...

Amiga Atlántica agradezco tu comentario de la primera letra a la última... no sabes lo que me reconforta que alguien que vive una situación familiar similar (por lo de tener hijos pequeños) y a quien no conozco de nada entienda tanto a lo que me refiero.

Otro saludo, Mar.

John, Dios me coja confesado... no he querido decir exactamente eso que tú has dicho que he dejado escrito... y lo sabes ;-) sobre todo porque tú has dicho cosas parecidas ¿o no? ;-P

Sobre lo de la encuesta... es anónima, así que dudo que puedan rechazarla tan fácilmente. Por su desviación respecto de la media... puede que sí... y puede que no... porque las muñecas que planteaban eran básicamente el mismo modelo, pero cambiando los accesorios y la indumentaria (con armario ropero, con bici, con perro, con caballo, enfermera... etc.) así que hay un espectro muy amplio para el estudio.

Nos leemos ;-)

vitruvia dijo...

Pues yo creo que hiciste lo correcto. Hay que colaborar desde todos lao ámbitos, osea, que no basta con que en casa fomentemos una determinada educación, sino que con mails como el tuyo dejemos claro que exigimos esa misma manera de actuar a quienes puedan influir en lo contrario.
¡Qué carallo!

banderas dijo...

Así se dice, Vitruvia, con contundencia. Muchas veces no basta con realizar determinadas acciones sino que hay que publicitarlas porque de lo contrario pasan desapercibidas. Me explico: normalmente la gente tiende a fijarse en lo negativo (darle al niño unos cachetes, reñirle, castigarle...) y no en lo positivo (predicar con el ejemplo, enseñarle a comportarse, hablar con ellos como si fueran adultos, darles cierta autonomía, no cruzar en rojo un semáforo con los niños aunque todo el mundo cruce y resulte evidente que no vienen coches, etc.)... ¡qué carallo!

Biquiños ;-)