De "res pública" apud "monarchia".



Hace unos meses os hablaba de un par de estrenos: el de una obra de teatro en la que yo participaba, y el de un documental sobre un viejo luchador del antifranquismo. Lucía él orgulloso su bandera republicana.

Hoy os lo traigo de nuevo en homenaje a quienes lucharon y cayeron por el camino de un mundo más equitativo. Hoy os traigo una bandera española. Algunos reniegan de ella. Otros la izan con orgullo, quiero pensar que no mal entendido.

No soy yo hombre de patrias ni banderas sino de hermandad de los pueblos, de fraternidad universal, de solidaridad... y de paz y amor (sí, como decían los hippies y dicen que un tal Jesucristo). Sin embargo me gusta sentirme republicano porque el concepto de "república" (derivado de la "res publica" latina) me parece de una responsabilidad y de una seriedad de la que adolecen las monarquías (por muy "constitucionales" que éstas sean). De hecho estoy convencido que el concepto "monarquía constitucional" es tan oxímoron como los famosos "inteligencia militar", "tolerancia cero" o "ciencia política".

Para muestra de que la monarquía parlamentaria es un "fraude" os dejo un par de botones:

  • De las 39 monarquías constitucionales que se recogen en Wikipedia la inmensa mayoría (15) son antiguas colonias británicas (país que no cuenta, curiosamente, con una verdadera "Constitución" y por tanto al que no debería aplicársele el término) cuya reina es su graciosa majestad Isabel II.
  • Otra buena parte del grupo son países árabes en los que términos medievales como "emir" o "sultán" mantienen vigencia (al igual que el término "rey" ¡ojo!) así como monarquías pseudoreligiosas y/o tribales (todo muy moderno, racional y humanista).
Por todo ello hoy os digo:

¡¡A por la tercera!!




8 comentarios:

Belén dijo...

Después de esta crisis neoliberal en la que estamos metidos hasta las cejas, pues eso de república... pues qué quieres que te diga... si estaríamos exactamente igual, pagando los errores de los ricos...

Besicos

Jorge Arbenz dijo...

Completamente de acuerdo. ¡ Salud y República!

Consu dijo...

Una república, seguramente es mejor que una Monarquía. Al menos, no existirían gastos asociados a las majestades, ni habrían tantas reverencias, como si no fuéramos todos humanos.
Pero sabes, nosotros, en América Latina, después de salir de nuestras dictaduras, mirábamos esperanzados hacia el futuro, con ganas de libertad y confianza en la democracia... y al final, nos dimos cuenta de que no hemos ganado mucho más...
Últimamente tiendo a pensar que necesitamos un cambio mucho más grande y profundo que un cambio de gobierno. Porque el problema radica en quienes gobiernan, y serán siempre los mismos.
Es como con Obama, muchos inocentes pensamos que algo podía cambiar...
En fin, que una república, es mejor, claro, pero no creo que sea la solución... Pero id a por ella!! ya será un avance!

banderas dijo...

Belén, ya sé que ahora mismo hay problemas más urgentes... pero este problema lo vamos a tener siempre. Además, no es tanto la premura como la voluntad y la conciencia de cambio lo que me mueve a reclamar lo que es justo. Biquiños ;-)

Jorge, tú sí que entiendes por dónde van los tiros realmente. Una abraçada mol forta!!!

Consu, tú partes del modelo republicano que se ha venido instalando en todo hispanoamérica, y que intenta imitar el modelo presidencialista de los EE.UU., que tanto poder da al Presidente de la República... y que mal interpretado acaba dando lugar a tiranuelos y dictadorzuelos de medio pelo (véase el caso de Venezuela sin ir más lejos).

La república que yo reclamo es más que uns simple forma de representación o una forma de organización política. La república a la que aspiro supone un cambio de mentalidad general sobre la responsabilidad y la ética no sólo de los líderes sino del conjunto de la sociedad. No verán mis ojos una tercera república en este país... y si lo hacen espero ser muy muy viejecito. Hace falta el paso de un par de generaciones más de políticos para que los que aún conocimos el franquismo no intervengamos malmetiendo causas (de uno y otro bando) y prejuicios. El olvido va a ser necesario, me temo, si queremos que fructifique una nueva república verdaderamente libre de ataduras y rémoras del triste pasado de este país.

Biquiños ;-)

Consu dijo...

Ojalá lo consigáis, pero discrepo en la parte del olvido. No hay que olvidar. Se puede perdonar y pasar página, pero no olvidar. Si se olvida, se cae en los mismos errores de nuevo.

banderas dijo...

Hasta ahora creía que olvidar era malo porque quien no conoce su pasado tiende a repetirlo, pero viendo la gran cantidad de resentimiento y odio latente entre gente de mi generación, que no tenemos apenas consciencia real de lo que fue el tardofranquismo (y desde luego todo lo que tiene que ver con la República lo sabemos por lo que nos han contado) me parece mejor lo que les pasa a las nuevas generaciones, que piensan que Tejero era un torero y que Franco sólo fue un soldado más.

Creo que lo que prefiero no es el olvido, sino la ignorancia, el desconocimiento, la neutralidad sobre esas heridas del pasado, porque de esa forma partirán hacia el futuro libres de prejuicios y ataduras mentales.

No sé, es una reflexión más sobre el tema, porque conozco mucha gente que,si volviera la República, estaría todo el rato encabronando como hicieron sus abuelos y sus padres en el 39... y así sí que repetiríamos el pasado... y eso no me apetece nada.

Biquiños, tesoro ;-)

Consu dijo...

Es complicado, no lo niego. A mí también me preocupa que el olvido suele estar asociado a resentimiento, odio y separación entre compatriotas. Pero ni el olvido ni la ignorancia son la solución. No se puede tener a la gente ignorante, tenemos que ser capaces de pensar. Porque el problema es que si las nuevas generaciones son ignorantes, no les preocupa nada ni reaccionan ante nada... y por eso son tan fáciles de manipular. Creo que lo que se necesita es altura de miras, aspirar a un bien común mejor, una educación objetiva y usar más el corazón. Utópico, lo sé.
Y claro... todo es debate.
Biquiños

banderas dijo...

Consu, desde luego que prefiero una juventud bien informada, consciente y consecuente... pero vista la situación actual dudo mucho que eso pueda producirse de buenas a primeras. El sistema educativo y la sociedad actuales están facilitando que una mediocridad aplastante predomine en la inmensa mayoría de la juventud para, como bien dices, poder manipularlos.

Sin embargo también es cierto que muchos de los que están concienciados lo están cada uno por su bando. Nosotros reconocemos y publicitamos los méritos de la República, y ellos las ventajas y beneficios de un sistema autocrático donde "su poder" sea superior al del resto, lo cual también es muy atractivo (a su manera, claro).

Por eso a veces pienso que el tema es demasiado complicado y se me ocurren esas ideas peregrinas. He dicho.

Biquiños ;-)