La séptima para el bote


Ya está. Ya he corrido la Media Maratón Ciudad de Valladolid (y llevo 7 carreras de esa distancia... mi favorita). Ha sido bonito correrla pero la sensación general es agridulce, pues los sentimientos son contradictorios. Por un lado he corrido otra carrera y no he abandonado (sigo con ese marcador a cero) pero por otro lado he sufrido más de lo que yo hubiera deseado.

Los aficionados al atletismo sabemos que sin esfuerzo y sin dolor no se consigue nada. Es un esfuerzo y un dolor al que estamos acostumbrados (más o menos... siempre en la medida de nuestras posibilidades y de nuestras aspiraciones) y que consideramos como una parte innata a la práctica de nuestro deporte favorito, pero que se ve recompensada casi siempre por una mejor marca, un resultado satisfactorio o una pequeña mejoría.

No es que seamos masoquistas, es que sabemos que en la vida nada es gratis y estamos dispuestos a pagar ese pequeño precio por satisfacer nuestras ansias de superación, por sentir que hemos dado lo máximo que hemos sido capaces de dar en cada zancada, en cada inspiración, en cada segundo de carrera.

El día anterior, mientras paseábamos por las calles de Pucela, descubrimos que iba a tener lugar otra prueba atlética en el entorno del Paseo de Zorrilla, en pleno centro de la ciudad. Se trataba de la II Milla Urbana de Valladolid (carrera de 1600 metros) en la cual correría, entre otras, la olímpica Marta Dominguez. Hacia allí nos dirigimos, y con tan buena fortuna que conseguimos de la famosa atleta de la cinta rosa en el pelo una fotografía para el recuerdo. Desde luego hay que reconocerle amabilidad, ya que a pocos minutos de celebrarse la carrera aún estaba firmando autógrafos y posando con una sonrisa en el rostro a todos los que, como yo, a ella nos acercábamos.

Banderas y Marta Dominguez (foto para la historia)

El día de la carrera los ánimos y los nervios no estaban equilibrados. Mi corazón ansiaba alcanzar una marca que preveía imposible, y mi moral me llevaba a conformarme con dos minutos más. Esa era la distancia que separaba 1:38:00 de 1:40:00. Sabía que el primer resultado era poco menos que inalcanzable, pero el segundo resultaba medianamente razonable.

Por otra parte, mientras calentaba motores, el zumo de naranja que había tomado durante el desayuno se empeñaba en retozar en mi estómago y asomar intermitentemente a mi boca. Mal presagio para una carrera que se presentaba dura, no tanto por su perfil como por las aspiraciones personales. A pesar de ellos plantamos cara a las pequeñas incomodidades y decidimos probar fortuna, ya que no era plan desaprovechar el largo viaje.

Banderas y Jeff (compañero del foro de Correrengalicia.org) minutos antes de la carrera.

No voy a narrar en detalle el transcurso de la carrera porque muy pocos de los que esto lean serán aficionados al atletismo, pero sí puedo contar que salí a un ritmo muy cómodo que aguanté haste el kilómetro 10 en parte gracias a la compañía de una corredora veterana de la zona ( por cierto, su pueblo está en fiestas) pero residente en Madrid (como alguna otra que yo me sé oriunda de Valladolid).

Aspecto de la carrera en sus primeros compases.


Mi primer paso por la Plaza Mayor, donde terminó la carrera.

Luego tuve un mal rato por culpa del estómago en el km. 12. Más adelante aguanté como pude cuando me dieron caza los chicos que venían con el "globo" que marcaba la hora cuarenta minutos y, aunque se me vino un poco el alma a los pies, me mantuve hasta el km. 14 con ellos. Más adelante ese esfuerzo a la desesperada me pasó factura en forma de sed, y en el 15 tuve que dejar de correr para beber con comodidad.

Volví a enganchar con la corredora local, y en el 17 volví a tener problemas estomacales que me hicieron parar unos 20 eternos segundos en que eché a andar. Cuando conseguí retomar el ritmo seguía teniendo a la vista a mi "liebre" particular y a unos 600 metros de meta la alcancé y adelanté para, finalmente, llegar apenas 5 segundos por delante suyo.

Los últimos metros de la carrera se me hicieron eternos. En el primer paso por la Plaza Mayor no me fijé en que para acabar la carrera tendría que dar una vuelta prácticamente completa a la misma, y que eso sumaba unos últimos 300 interminables metros, así que acabé casi a trompicones por haber acelerado un poco el ritmo justo antes de entrar en el monumental recinto.

Dando las últimas zancadas para conseguir mi nueva marca en la media maratón 1:43:21

Nada más llegar a meta me volví para ver llegar a mi compañera de fatigas y, como tengo por costumbre, mostrarle mi agradecimiento por su apoyo que, aunque fuera intermitente, me ayudó a mantener un objetivo, como captó la fotógrafa. Lástima que no saliera en la foto, ya que así el homenaje habría sido completo y perfecto.

Saludando a mi "liebre" particular.

Al final no se pudo conseguir ni mi principal objetivo (rebajar hasta 1:38:00 mi mejor marca anterior) ni un segundo objetivo más realista (quedarme en una más que aceptable marca de 1:40:00), pero sí uno fundamental para cualquier aficionado al atletismo, como es rebajar mi anterior marca personal en esta distancia (en 48 segundos, nada más, pero menos es nada).

Hoy no pudo ser... y mira que lo intenté.

Como dice el refrán: "No se consuela quien no quiere", y yo ya he encontrado consuelo para el descalabro de ayer.


Todas las fotografías fueron tomadas por mi mujer, que cada día que pasa comprende mejor mi afición, porque ve la cara de felicidad con que termino aunque esté literalmente destrozado, como ayer.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena campeon, has sufrido pero tambien disfrutado, a nuestra manera.
Felicidades.
saludos Aguita

khene dijo...

«Dando las últimas zancadas para conseguir mi nueva marca en la media maratón 1:33:21???»

Halaaaa, fantasmaaaaa. Revisa los pies de foto ;D

¿Te animas a la media «Volta á Ría de Ferrol»? Es a principio de diciembre y puede servirte para desquitarte ;-D Eso sí, ese día no tomes zumo con el desayuno X-D

Saludos y enhorabuena por tu nueva marca personal

Khene >^-^<

Belén dijo...

Tu cara del final del post lo resume todo querido Banderas... si, quizá haya sido descalabro, pero a la próxima seguro que lo harás genial :)

Besicos guapo

JOAKO dijo...

Enhorabuena, esa es una de las pocas carreras que he corrido fuera de Madrid, y me gustó mucho, como dijó Mc Arthur...Volveré...

geminisdespechada dijo...

soy yo la oriunda?? jeje

muchas felicidades!!! intentarlo ya es para felicitarte :)

Irreverens dijo...

¡Di que sí!

¡¡Enhorabuena, Flags!!

Es un tiempo genial. Y ya sabes que esto del correr depende mucho del día y de cómo se levanta nuestro cuerpecito serrano.

Tus problemas estomacales me han recordado otra crónica mía de hará ahora un añito y situada allá en los Berlines...
:P

Besotes, campeón.

banderas dijo...

Aguita, tú como pocos para entender esa historia del dolor y del placer de correr ¿verdad?

Gracias ;-P

¡¡Khene, ahí me has dado!! ... la verdad es que acabé la entrada muuuuuy tarde y el sueño juega esas malas pasadas. Sobre lo de Ferrol... sólo tengo que convencer a mi mujer después de la Behovia de que antes de navidades no voy a correr ni una más... Ja!Ja! Sobre el zumo... la próxima vez prometo hacerle caso a Maese Charly y no tomar, pero es que nunca me había sentado mal.

Gracias, meu... nos leemos, y nos vemos ;-)

Belén, en efecto, y me queda el consuelo insano de que no fui el único descalabrado conocido. Una lástima porque la carrera y el ambiente es de los que hacen época. Muy recomendable a cualquier buen aficionado.

Bicossssss y gracias por tus buenos deseos, que son órdenes para mi ;-)

Joako, pues creo que ahora te gustaría más. Por lo que he leído ha mejorado mucho con los años, y me lo creo, porque en pocas carreras han tenido tantos detalles con los corredores y han tenido una organización tan buena, que no perfecta, pero cercana a ese ideal. No lo dudes. Si puedes, vuelve, que yo creo que lo haré.

Un abrazote ;-)

Géminis, ¿quién si no?... Ja!Ja!Ja! Muy chula tu ciudad ¿sabias?. Le voy a dedicar una entrada y todo... mira lo que te digo. Gracias por las felicitaciones ;-P

Irreverens, no me olvido de ti y de tu maratón. De hecho, mientras me retorcía y me acordaba del p...o zumo de naranja, también tenía un huequecito de comprensión hacia ti y lo que te pasó en Berlín. A mi estos problemas me pillaron por sorpresa y, la verdad, es que nunca creí que pudieran molestar tanto... ¡¡¡buffff!!!

Biquiños/petonets ;-)

Amiga Atlántica dijo...

Enhorabuena capeón!!!
Pero no te lo digo por tu marca, porque de atletismo no se nada, sino por tu superación personal, porque a pesar de encontrarte mal nunca abandonaste.
Apertas atlánticas

banderas dijo...

Gracias Amiga atlántica, pero te puedo asegurar que hubo gente que lo pasó mucho peor que yo y aún así consiguió llegar. A fin de cuentas yo apenas me paré un par de veces a "casi" vomitar mientras que hubo gente que no pudo volver a correr, y acabó andando, pero llegó.

No sé, pero hasta ahora nunca me he retirado de una carrera porque soy así de cabezota, pero motivos ya he tenido en varias. Salvo que no pueda correr por algún tipo de lesión creo que nunca dejaré de intentar acabar una carrera.

Bicos ;-)