Agnus Dei de Samuel Barber



Hoy, 11 de marzo de 2009, he encendido la radio del coche (como todos los días) y la música que surgió me recordó inmediatamente, con su sereno dramatismo, que hace ya cinco años España sufrió uno de los atentados más salvajes que se registran en los anales de la historia de la humanidad.


Los 191 seres humanos muertos no deberían ser obviados nunca. Que no se conmemore oficialmente -como se ha decidido este año- no obsta para que tanto en la memoria colectiva como a título individual tengamos un momento de encuentro con la reflexión y con el recuerdo.

Reflexión para entender qué se ha hecho mal a lo largo de los años para que existan seres humanos convertidos en monstruos capaces de acabar con otras vidas humanas sin la menor compasión.

Recuerdo para que tengamos en cuenta que hay que aprender de los errores del pasado y para valorar el hecho de que la vida que tenemos y disfrutamos pende de un hilo.

Os dejo con el Agnus Dei (arreglo del Adagio para cuerdas Op. 11 procedente a su vez del Cuarteto de cuerda Op. 11) de Samuel Barber. La versión seguramente no sea la mejor, pero si bajáis un poco el volumen podréis apreciar la hermosura de la pieza y lo acorde del vídeo con el homenaje a las víctimas que pretendo hacer con esta entrada.


7 comentarios:

Megustanlasbibliotecas dijo...

Estoy contigo Banderas, pero te has pasado con la pieza musical (dicho con cariño eh?)Permiteme que no la escuche, que es muy temprano para andar llorando por las esquinas.

No obstante capto perfectamente lo que quieres transmitir con ello.

Yo también he hecho mi pequeño homenaje en mi blog.

No es de justicia que nos olvidemos de este día. Creo que tenemos una deuda con las victimas y lo menos que podemos hacer es recordarlos.

Un beso muy grande!!

banderas dijo...

Noe, si me pasé con la pieza musical o no, lo ignoro. Quiero entender que es excesivamente trágica o algo así ¿no? A mi me parece hermosa y triste, pero es que además es cierto que fue lo primero que oí ese día al poner la radio... y me llegó muy adentro.

El recuerdo sencillo es más que suficiente para que las víctimas que hay, que son muchas (no hay que olvidarlo), entiendan que la sociedad que les apoyó entonces aún es consciente de su existencia y de sus sufrimientos.

Otro bico enorme ;-)

bambu222 dijo...

Cuando llegué a Atocha hace un año, casi lloro en el monumento a las víctimas, un dolor me oprimía por dentro.Gracias por la música, el mejor homenaje.

banderas dijo...

Muchas gracias por pasarte por aquí, bambu222. Yo aún no he sido capaz de volver a Atocha... estación que solía visitar cada vez que iba a Madrid.

De nada y hasta pronto.

Raquel dijo...

El adagio es impresionante. Siempre me lleva a ese territorio entre lo real y lo soñado, lo más triste y lo más sublime.

banderas dijo...

Raquel, supuse que te gustaría... y es que la pieza en cuestión da muchísimo juego.

Bicos ;-)

Anónimo dijo...

Leo esto con retraso, en 2010, y comprendo lo que decis. Yo estaba en Madrid aquel infamante 11 de marzo, y al dia siguiente fuí a la estación de Atocha. Baje a los andenes y el hall estaba cubierto de flores y velas encendidas. No sabria deciros la emoci.on contenida ( y el dolor) que flotaba, en silencio, entre los muchos que estabamos para dar el ultimo homenaje a aquellas pobres victimas de la brutalidad cobarde del extremismo religioso. Y la verdad es que por duro que fueras, se te caian las lágrimas. Era indescriptible la emoción que alli se encerraba. El "Agnus Dei", de Samuel Barber, habria sido la única musica que habria podido sonal alli, en aquel momento