El maestro luthier (Crónica Romana IV)



Una de las mañanas decidimos callejear un tanto sin rumbo por las "
vías" céntricas en el entorno próximo al Campo dei Fiori (al que dedicaré otra entrada en algún punto de esta serie).

En un momento estábamos ante un hermoso edificio con uno de esos patios encantadores (precisamente el tercero de la entrada de ayer), y al siguiente disfrutábamos con la copia de un edificio típico de la ciudad de Siena.

Tan pronto veíamos la típica fachada de palazzo renacentista, con distintos tipos de cantería de piedra en tres niveles, como nos asomábamos a una puerta trasera del mismo edificio para intuir el jardín interior que aísla a sus habitantes del mundanal ruido.

Ahora cruzábamos delante de una iglesia en que se celebraba el culto en español, y al cabo de una hora pasábamos ante otra dedicada a los trabajadores muertos en accidente laboral (no es ninguna broma pesada... creo que también haré una entrada sobre esta parte del viaje).

El caso es que llegamos a la Piazza de` Ricci como quien llega a un rincón cualquiera y, de repente, vemos unas ventanas enrejadas tras las que se aprecian, perfectamente colgados, piezas de instrumentos musicales junto a instrumentos acabados y con aspecto antiguo.

Mi sorpresa fue mayúscula y les dediqué unas fotografías, pues el hecho de haber estudiado en su día "Historia de la Música" me permitía intuir que aquel no podía ser un lugar cualquiera. Además, un cartel hincado en una esquina de la calle certificaba que nos encontrábamos ante el Palazzo Ricci, de época renacentista, y nadie monta un tallerzucho en un lugar así... sobre todo si tenemos en cuenta de qué ciudad se trata.

Dos de las fotografías son las que os dejo por aquí. Por cierto, si queréis verlas en un tamaño mayor, con pinchar encima es suficiente. Comprobaréis que la imagen es, cuando menos, inspiradora.






Evidentemente todo indicaba que podría ser un taller de luthería... o una tienda especializada en antigüedades.





Cuando ya nos íbamos rumbo a lo desconocido, decidí desandar unos pasos para ver si algún cartel anunciaba qué actividad se desarrollaba habitualmente en el local, y al llegar a una puerta al nivel de la calle encontré un timbre con la inscripción:


CLAUDE LEBET
Maestro Liutaio


Como digo muchas veces: "Por si sí, o por si no, yo le hago una foto... y luego ya veremos".

Finalmente, como las condiciones de luz del lugar eran nefastas, como necesitaba un macro de 28 mm. , como mi pulso ya no es el que fue, y como la velocidad de obturación era de medio segundo, decidí hacer finalmente dos fotografías.

La buena fue, como yo suponía, la segunda, que es la que viene ahora.





Para acabar pronto con la historia diré que hasta hoy mismo no me preocupé de buscar al famoso Claude Lebet. Aunque pensaba hacer una entrada sobre diversos locales de Roma, no me había planteado una monografía sobre éste. Sin embargo un par de posts de mis amigas Viguetana y Raquel me animaron a escribir esto. A ellas dos dedico esta entrada, porque se la merecen. Ellas saben que así es.

Como colofón maravilloso de éste día de hallazgos y encuentros he descubierto que Monsieur Claude es uno de los maestros luthieres más famosos del mundo, como podéis descubrir vosotros mismos, si os ha gustado este mensaje enviado desde mi Quinta Planta.

Por cierto, en el mismo título de la entrada he dejado el link a la página web del taller de luthería de Claude Lebet, aquí un reportaje en francés, aquí una entrevista telefónica (en italiano, y de 19 minutos largos), aquí una reportaje algo pomposo (en inglés) y aquí una reportaje fotográfico que le hicieron unos compatriotas suyos de la Confederación Helvética. Merece la pena ver las fotografías si os apetece sumergiros durante unos minutos en el mundo de éste artista de la madera y del sonido.

free music

14 comentarios:

vitruvia dijo...

Juro y rejuro que dejé un comentario maravilloso (jajajaja, baja Modesto), despues del de Estilográfic en la entrada anterior. Pues nada, lo dejo aquí porque en la otra entrada no he podido comentar ahora...... que me encantan los patios, los claustros y todo lo que se le parezca. Joooo!!, yo quiero ir a Roma, sniff. Y lo del señor este.....¡qué envidia te tengo banderas!

raquel dijo...

Qué bonita esta entrada! Gracias por la dedicatoria. En realidad, es un regalo para todos los que te leemos por el gusto con que nos llevas de la mano a pasear contigo por callejones y rincones de lo inesperado de Roma. Y nada como atisbar ese escaparate que siempre se roba las miradas. A pesar de que he visto agún que otro taller de luthieres, me siguen robando el corazón. Voy a preguntarle a mi amigo Ralph, que también estudió en Cremona por las mismas fechas que Lebet, si le conoce. Luego te cuento.
Un abrazo grande

Viguetana dijo...

Ay, muchas gracias, Banderas.
¡Qué entrada tan exquisita!
Y qué vida tan hermosa parece llevar este Monsieur Lebet... Las fotos de él en su día a día transmiten una serenidad y una elegancia únicas.

¡Viva el arte!
¡Y viva tú!
:)

Bicos moitos

John dijo...

Sr. Banderas, tengo que pasarle un par de fotos de ese tallercito, sin rejas de por medio. Una de ellas la tengo de fondo en el móvil.

Aunque todavía lo tengo muy fresco, me está Ud. haciendo rememorar nuestra estancia en la Citá Eterna...y me encanta ;D

banderas dijo...

Me place que os plazca este viaje por la miríada de sensaciones fascinantes que provoca en el viajero medianamente atento una ciudad tan repleta de historia, arte y vida apurada hasta la última gota como Roma.

RaquelEspero atento el comentario sobre lo que te diga tu amigo Ralph.

Viguetana me vas a poner colorao... y sí, una vida apacible, elegante, discreta, agradable, ¡¡genial!!

John ya sabes dónde encontrarme... y espero alargar unos cuantos capítulos más esta serie. No digo yo de llegar a Navidades, pero un mes...ja! ja! ja!... y eso que aún no empecé con "las piedras".

Bicos a tod@s.

MonikaMDQ dijo...

Ah por fin puedo comentar! no se que le pasa al blogspot he venido ayer y no hubo caso de dejar nada.
Pues ya está, a lo que vine es que me quedé de una pieza cuando vi la primer foto! quedé impresionada con la cabecita del muñeco hombrecito que se perfectamente al ampliar la foto, que trabajo por Dios! pero no sólo eso, es que me encantan los talleres luthiers, acá he visto sólo uno. Luego lo que si he visto es como se hacen, mi padre fue carpintero y hacía mucho en madera incluso tallarla, le hizo a mi madre un costurero cuando eran novios que desde luego aun está en su casa y cada vez que lo veo no dejo de apreciarlo. Pero bueno, volviendo a tu entrada,muy muy buenas fotos y escrito!
Muy envidiosa de no haber estado allí, me despido ... :)
besos

raquel dijo...

Banderas, mi amigo Ralph terminó de estudiar en Cremona en 1976, un año antes que C. Lebet. No le conoce. Le pasé el dato para que leyera la entrevista/bio y viera las fotos del taller. Ralph va ahora en octubre para una reunión anunal de lutería. Qué envidia!
hasta pronto

banderas dijo...

Monik estas entradas que estoy haciendo son las que hacen del viaje un placer distinto del que también supone conocer los monumentos... el placer de vivir las ciudades y los rincones.Me gusta que aprecieis estos pequeños detalles.
Raquel gracias por la información... ya nos contarás.

Siento no publicar por ahora... estoy malito (nada grave, pero no aguanto mucho de pie) Bicos

Malulha Guevara dijo...

Malito???, jo!! espero que te recuperes pronto!!

rakel dijo...

que maravilla de fotos! me encantan las crónicas de viajes!
cuidate y sigue con el paseo...
bjs!

MonikaMDQ dijo...

Pues si tony, no me perdonaría no apreciar esos detalles que están muy lejos para que yo los vea en persona y vos nos los dejás muy cerca al alcance de nuestros ojos.
Por cierto, pásate por mi blog, he dejado una sorpresa para vos, no te asustes :)
besos

banderas dijo...

Toi con una faringo-amigdalitis que promete dejarme para el arrastre... y van ya cuatro días. Mejor que no hable.Ja!Ja!Ja!Ja!

Gracias por el piropo Rakel. Viniendo de ti es mucho piropo.

Monik ya lo he visto. Jo! Me poneis en un altar... luego me lo creo y cada nueva entrada intento mejorar, pero no siempre uno anda fino.

Bicos, preciosas.

MonikaMDQ dijo...

Banderas jo! que no te pongo en ningún altar, ya estás con el solo hecho de poner semejantes maravillas para que las disfrutemos entendes?
No quiero que te esmeres a hacer intento de entradas cada vez mejores, porque ya lo son. No podría pasar sin venir a ver esas fotos, que por cierto me las estoy guardando una a una, maravillada y pensando "algun dia estaré ahi" total soñar no cuesta nada dicen...
Pues eso, que yo soy asi, me maravillo y lo digo, no puedo quedarme de boca cerrada, tus entradas son cada dia mejor aunque yo no comente asique no me heches las culpas a mi jo! :P
(asi somos las argentinas tio!)
besos

banderas dijo...

¡¡Oye tú, ladrona de fotos!! Es broma... no les he puesto copyright porque no pretendo vivir de esto y porque me gusta compartir las cosas bonitas de la vida siempre y cuando ello no me lleve a la ruína, claro.

Por cierto, ayer encontré un blog de un/a tío/tía que viajó a Roma e hizo fotos (no diré si buenas o malas) y les puso a todas copyright, así que ni siquiera es posible ampliarlas para ver los detalles... en fin, que me puse de mala leche. A lo mejor le dejo un mensajito, para que aprenda a compartir el/la muy egoísta.

Creo recordar que una de las normas de los blogs es que si pones alguna fotografía que no es tuya lo normal es comentar la fuente... como mínimo.

En fin, sigue pasándote cuando quieras y puedas. Bicos.