De escaparates por Pontevedra



Algún tiempo atrás os hablé de un viaje en tren a Pontevedra. Lo que no os conté fue lo bien que nos lo pasamos paseando por sus calles y callejones... por sus plazas y jardines... asomándonos una y otra vez a los escaparates, adornados a propósito del carnaval que se acababa en esas fechas.


Nos llamó especialmente la atención el de una pastelería donde destacaban: una bandeja llena de bombones con formas vegetales (mazorcas de maíz, hojas de borde aserrado, champiñones, nueces de chocolate blanco y negro, y nueces con nuez de verdad)


y otra de bombones Kogels (bolas en dutch, aunque hay una marca con ese nombre) rellenos de licores diversos (Ron, Baileys, Marnier de cereza, Whisky, Champán y Amaretto).


Al otro lado destacan unas hermosas orejas de carnaval, que llaman la atención de unos niños


... y es que la tentación de un hermoso escaparate es inigualable




Con mucho glamour a pesar de ser una tienda realmente pequeña, nos sorprendió gratamente por sus prendas de supermegamarca (la primera vez en mi vida que fui consciente de haber visto unos "Manolos" fue en su escaparate) la del gato negro... en palabras de la blogger SuperSonicGirl se trata de "
una tienda retro súperbonita"



con una estética muy cuidada, con un abandono casi a lo felices años 20,


con un toque art noveau



Pero no todo iva a ser tan dulce... ni tan serio. Una ferretería-droguería en plena ebullición carnavalesca nos proponía teñir tejidos, preparar chorizos, abrillantar metales y elminar ratas y ratones en compañía de Shrek, Pepito Grillo una rata gigante. ¡Que no falte el humor!



En otro escaparate no dudé ni un segundo. Una tienda de iluminación de diseño me empujó irremediablemente al autorretrato.




16 comentarios:

Jovekovic dijo...

Veo que tu afición por la fotografía repentina no tiene límites. Ya tengo ganas de subir por aquellas tierras.

Raquel dijo...

Caminamos por pontevedra un lunes, preciosa en su soledad de verano, en una mañana para ella misma.
No me acuerdo de los escaparates. Ahora tú nos los dejas ver. Qué bueno...
Besos

Belén dijo...

Oye, me ha encantado la pastelería, por razones obvias claro jejejeje

Besicos

Irreverens dijo...

A mí me gusta mucho pasearme por las calles de Pontevedra. He ido ya tres veces (Adri ninguna). Creo que es porque me resulta más acogedora que Vigo. Lo siento por los de Vigo, pero es así.
Y creo que es porque tiene una estructura más parecida a las pequeñas ciudades de mi tierra.
:)

Bicos

banderas dijo...

Jovekovic, nunca había oído lo de fotografía repentina, pero me gusta. Creo que prácticamente cualquier cosa o persona es fotografiable, así que cuando cargo con la cámara suelo sacar algún fruto más o menos aprovechable (en mi opinión, claro). Ya sabes que te estamos esperando como agua de mayo.

Bicos/petonets ;-)

Raquel, es que en verano apetece menos ver escaparates, pero esto fue el 9 de febrero, y los escaparates destilaban el calor del interior de las tiendas... o algo así... Ja!Ja!Ja!

Biquiños ;-)

Belén... ya veo que eres una golosona ;-)) ... y esa confitería es todo un "pecado"... de los grandes.

Bicossss ;-)

Irreverens, desde luego que es acogedora ... es una ciudad de provincias y conserva todo ese toque humano, en parte porque la gente de allí es "de toda la vida" (mientras que el 95% de los vigueses lo son de 2ªgeneración, como mucho), porque las distancias son muy cortitas (de hecho no tiene servicio urbano de transportes propio, y para ir a los barrios de los alrededores funcionan con las lineas interurbanas), porque han rehabilitado de verdad su "casco vello" (mientras que en Vigo es una pocilga), es básicamente una ciudad funcionarial y de servicios (mientras que Vigo es básicamente una ciudad industrial)... en fin... es otro mundo en el que no me importaría nada vivir... y desde luego no me ofende lo que opinas de Vigo porque, en grandes lineas, coincidimos.

Biquiños/petonets ;-)

Raquel dijo...

Banderas,
no te lo dije anoche cuando leí tu post pero me entraron unas ganas de orejas de carnaval (¡qué bueno ese nombre!) y de chocolate que no te imaginas.
También que el autorretrato está genial.
(¿Cuántos años tienen tus hijos?)
Abrazos

banderas dijo...

Hola de nuevo Raquel, las orejas creo que son propias de aquí, así que no las puedo comparar con nada conocido... del chocolate qué quieres que te diga... me gusta pero no soy adicto. Eso sí, cuanto más negro casi mejor.

Gracias por lo del autorretrato... aunque es una nueva versión de uno que hice con 19 años siendo estudiante en Santiago, en el que aprovechaba unas semiesferas del antiguo anagrama de Telefónica como espejo.

Mis niños tienen 6 años y medio y 3 casi recién cumplidos... y sí... son los de la confitería y el mayor es quien me acompaña en el autorretrato.

Biquiños ;-)

Mariano Zurdo dijo...

Creo que este verano iré de vacaciones a Galicia. Antes de empezar a planificarlo consultaré con los blogueiros, hombrepordios.

A veces paseos por las ciudades sin prestar atención, y nos perdemos cosas tan bellas como los escaparates (Y el chocolate.)
Besitos/azos.

banderas dijo...

No sé por qué, pero me da a mi que este verano va a circular mucho blogueiro por las galicias, hombrepordios!!!... Je!Je!Je!

Pasear por una ciudad en la que eso se puede hacer es un auténtico placer... y no como en Madrid, ciudad por la que apenas sí se puede trotar o galopar.

Bicos ;-)

Wilde dijo...

Lo de viajar en tren sigue siendo un arte. Yo he viajado en tren muchas horas estos últimos meses, y eso, un arte.

Pontevedra no me gusta, nada!!! Pero hasta en los sitios que menos te gustan puedes tener grandes días, sin duda.

Salud!

Wilde dijo...

matizo, en honor a los pontevedreses, no me gusta Pontevedra por el olor ese de la fábrica esa, no puedo evitarlo, soy un amante del buen olor. Sorry.

Desesperada dijo...

pues a mí pontevedra me parece preciosa... lástima la celulosa, sí, con ese olor.

vitruvia dijo...

Banderas, si nos llegamos a tropezar en Ankarr es que me meo ya, jajajajajaj. ¡Sabes la de veces que voy allí! Me encantan los bocatas de tortilla que hacen.

Pontevedra es, simplemente deliciosa. Yo voy mucho, ya sabes, mi hermana vive allí, y perderme por su casco vello es maravilloso. No hablaste con el loro que hay un par de calles más allá?? jajajaja.
Bicos.

banderas dijo...

Wilde, para historia de tren una entrada mía del mes de enero... si tal pásate por ella, que ya verás tren, ya. Pontevedra sólo tiene ese "problema de olores"... por lo demás es una ciudad "cute" para vivir.

Bicos ;-)

Desperada al menos coincidimos en algo... ¡¡por fin!! Es broma... ya hemos coincidido en montones de cosas (menos en ciertos grupos de música)... y sí, Pontevedra es preciosa (salvo lo obvio).

Bicos ;-)

Vitruvia, es que no me extraña lo más mínimo que te guste Ankarr... huele que alimenta... y luce que no veas...Ja!Ja!Ja!Ja! ... ¡¡para ponerse morado!!

Ya suponía que te gustaría esta entrada... te la debía desde la anterior del tren... y por cierto, el loro tiene mucha historia (en Pontevedra) y nombre famoso "Ravachol. De hecho es la figura central del carnaval pontevedrés.

Se basa en un loro que existió de verdad en una botica muy famosa. Parece ser que, por la indumentaria (hablamos de principios del Sg.XX) distinguía a las paisanas de las señoritas de ciudad y avisaba al boticario de qué tipo de clienta asomaba por la puerta. ¡Un lince el tío! Cuando se murió, toda la intelectualidad de Pontevedra le hizo un funeral por todo lo grande... es que el boticario era de los de "tertulia" en el Círculo de Bellas Artes y demás pamplinas de la época.

Biquiños ;-)

JOAKO dijo...

Solo una palabra ¡CHOCOLAAATE! (Entonado y con el timbre de Homer Simpson)

banderas dijo...

Solo otra palabra: ¡¡¡VICIOSOOOOO!!!!

Ja!Ja!Ja!

Un abrazo ;-)