La historia oficial



Cuenta
El País en su edición gallega que el Juzgado de Primera Instancia de A Estrada ha admitido a trámite la demanda contra el historiador Dionisio Pereira tras un intento de conciliación entre las partes, y todo ello porque en un libro colectivo sobre la represión franquista e Galicia usó "fuentes orales" en vez de documentación de carácter histórico. Me parece acojonante el tema porque, como muy bien señala su abogada defensora y nos cuenta el diario:

El investigador ya había aportado la ficha personal de Gutiérrez en Falange, donde se especifica su afiliación "con anterioridad al Glorioso Movimiento [...] Fue voluntario desde los primeros momentos de la Cruzada". "Había indicios más que suficientes", insiste Pereira, que espera no tener que forzar a presentar como testigos a personas de avanzada edad. Algunas de ellas son las mismas fuentes a las que recurrió para investigar las muertes pararregulares en Cerdedo entre el 11 y el 12 de agosto de 1936.


Que esto suceda en pleno siglo XXI en un país supuestamente democrático me parece demencial. Lo que sucede es que, para variar, desde la derecha española no se quiere asumir la parte de culpa que tiene en unos
hechos infaustos sucedidos hace 70 años. Hace poco el señor Aznar criticaba al gobierno de la nación porque estaba generando una crisis parecida a la sucedida hace ese mísmo período de tiempo sin citar las palabras mágicas (Guerra Civil).



Robert Capa "Muerte de un miliciano" (tomada el 5 de septiembre de 1936 en Cerro Muriano)


En mi modesta opinión toda esta tensión, crispación, o como queramos llamarla es fruto de una
Transición hecha con mucho miedo y demasiada prudencia. En este país jamás juzgaremos a los criminales de guerra que aún pululan por algunas de nuestras calles. Por una vez que sale la verdad a flote, y además una verdad histórica suficientemente probada por un especialista en la materia, van los descendientes de los fascistas Manuel Gutiérrez y Francísco Nieto y piden una rectificación (ahora se llama así a una censura -otra- de la historia) y además una indemnización que finalmente han retirado de sus demandas (por si alguien pensaba que, de paso, pensaban aprovecharse de la coyuntura).


Yo pensaba que con la muerte de todos los que participaron en la G.C. se acabaría el famoso cuento de "Las dos españas" pero ya veo que ni con esas, porque sus descendientes son igualitos que ellos... y la derecha de ahora, igualita que la de entonces.

13 comentarios:

Una mujer desesperada dijo...

básicamente estoy de acuerdo con todo lo que dices. yo tb creo que el falso cierre de las dos españas nos ha traído hasta la situación actual, es decir, las heridas no se cerraron bien, y se nota.

pero en este caso, lo que creo es que la justicia intenta evitar que cualquiera pueda decir: fulanito mató a mi padre, denunciarlo por asesinato e involucrar al Estado en el asunto. no creo que tuviese capacidad para afrontar el pago de las indemnizaciones, por ejemplo.

te digo esto porque hice un reportaje sobre este tema, con el autor de otro libro sobre los represaliados del franquismo, y él tenía bastante claro que esto que hizo este escritor no se debía hacer, dar nombres de presuntos asesinos basándose solo en testimonios orales. sinceramente, banderas, buscando así justicia actuaríamos igual que quienes mataron a esas personas: eran denuncias orales las que les condenaban al paredón.

es un tema muy complejo, la verdad.

banderas dijo...

"Desperada" que si lees bien el tema, incluye, al menos, pruebas físicas de la petenencia de los individuos esos a la Falange. Además, ni el historiador denunciado ni los testigos (fuentes orales de la historia, en este caso) pidieron nada ni al Estado ni a las familias de los "presuntos" represores. Lo que más me molesta, además del hecho de que se intente deformar u ocultar la realidad, es que justamente quienes inicialmente pidieron dinero fueron los familiares de estos últimos (aunque luego se "arrepintieran").

No lo veo justo... y no es la primera vez que pasa... y tú lo sabes, como veo.

marta dijo...

El asunto es delicado, pero banderas no acabo de entender tu artículo. ¿ Habría que prohibir que ciertas personas vayan al juzgado?, Que se haya aceptado la demanda no quiere decir nada, pueden perder, ganar...pero su derecho a acudir a la justicia es innegable. Y acusar de asesinato es grave...¿ y si lo hubiesen hecho a nuestros padres o abuelos?, ¿ No tendríamos derecho a intentar defenderlos?. Aunque perdamos.

Una mujer desesperada dijo...

banderas, lo había leído bien, pero el hecho de pertenecer a falange no implica que seas un asesino, ¿qué prueba es esa? te aseguro que este tema que cuentas lo conozco bien, por eso opino con tanta seguridad. es muy difícil demostrar que esos tipos mataron, porque la mayoría de la gente que podría testificar contra ellos está muerta. toda la gente que conozco de amnistía internacional se desespera por lo complicadísimo que resulta preparar las demandas.

el tipo del que te hablaba antes optó por esto: ante la imposibilidad de denunciar a esos tipos, presentaron una denuncia conjunta de varios desaparecidos ante garzón, por crímenes contra la humanidad. ¿el objetivo? obligar al estado a que investigue, porque es el estado el que debe asumir ese papel, precisamente por eso en la ley de memoria histórica cierran ese tema en falso, para evitar que el Estado tenga que buscar las fosas comunes, identificar las tumbas, buscar a los asesinos...

no sólo la derecha quiere callar esto... a la izquierda tampoco le conviene destapar la caja de los truenos!

marta dijo...

Banderas, es así de fácil: ahora las víctimas del otro lado podrían acusar a todos los afiliados al partido comunista de asesinos, por ejemplo.
Donde trabajo hay una chica que cuenta siempre como a su abuelo lo ataron ( los republicanos) por los pelos a la cola de un burro y lo arrastraron desde un pueblo que hay a 30 km, hasta aquí. A ella le encantaría, hoy, poder acusar de asesino a cualquiera que hubiese sido militante comunista; simplemente por eso ¿ Te parecería normal?

Una mujer desesperada dijo...

hombre, yo creo que deberíamos tener derecho a denunciar a todos los que asesinaron impunemente. de uno y otro bando. como es evidente que quien gana siempre tiene más víctimas, los falangistas mataron más, pero en cualquier caso deberíamos poder llevar ante la justicia a los asesinos. por eso me jode esta ley de memoria histórica, que impide denunciar, que intenta cerrar las heridas aún más en falso. Yo quiero saber qué cojones pasó. Quiénes mataron.

y es triste que para poder hacerlo haya que apelar a que el Estado asuma su responsabilidad. España está llena de fosas comunes, ¿es que esas muertes van a quedar impunes?

es complicado este tema, banderas. ya hace un tiempo hice una entrada parecida a esta, aunque no por el libro de dionisio, que creo que se ha aventurado demasiado dando nombres, sino por el del otro chico, y que las heridas siguen abiertas lo demostró el debate que se montó!

banderas dijo...

Marta no me parece normal que intenten condenar a nadie por su filiación, pero por desgracia hubo quien, durante 40 años, pudo juzgar sin asistencia de letrado en juicio sumarísimo a cualquiera que fuera denunciado por un vecino por cualquiera de las múltiples actividades que se suponía eran delito. No me parece normal que muchos de esos que durante tanto tiempo gobernaron este país como si fuera su casa puedan irse de rositas a la tumba. Pero este no es el caso. Hablo de que la historia es la que es, y que llevar a alguien a juicio simplemente por sacar a la luz la historia es suficientemente grave. No entro ya en el tema de la famosa "Ley de la Memoria Histórica" porque, entre otras cosas, no la he leído.

A lo mejor el historiador Dionisio Pereira hizo mal citando nombres y apellidos. Puede ser.

No digo que no, pero repito una frase que creo que no por repetida merece menos la pena. Es (y me costo un poco averiguar de quién) de un filósofo, poeta y novelista estadounidense de orígen español llamado Jorge Agustín Nicolás Ruíz de Santayana "Quien no conoce la historia, está condenado a repetirla" y esa es la lección moral que quería reflejar, pero a esas horas de la madrugada puede que mi cerebro no estuviera muy lúcido. Procuraré escribir en otro horario...je!!,je!!

Wilde dijo...

Yo solo añado una cosa, que alguien del gobierno o gobiernos salga de una vez por todas contando las cosas como fueron y punto. La puñetera verdad de nuestro pasado, que viendo como ha evolucionado después de tantos años, me parece que todavía muchas sombras pululan por muchos cajones de muchos despachos, vaya usted a saber...

Salud!

Una mujer desesperada dijo...

uf, eso por descontado, wilde, ojalá, ojalá, el pasado no se hubiese cerrado en falso, pero la putada es que no se reinstauró la república, om se creó una democracia, sino que vino una dictadura, y eso fue lo que impidió que se ajustasen cuentas con los asesinos. y así estamos, que la gente de mi generación no sabe que los primeros meses de la guerra civil murieron miles de personas de forma totalmente arbitraria, y no precisamente en el campo de batalla. en fin, dejo este tema que me cabreo.

Susana dijo...

Sólo una cosita, si vosotros no lo dejais atrás, cómo lo van a hacer los que lo sufrieron? Y no digo olvidar, sino que debería pertenecer a la historia no? historia negra, pero historia al fin y al cabo.

Yo creo que nunca se sabrá toda la verdad, ni se reconocerá, quedará para los anales..

Hay heridas que nunca cicatrizarán.. pero tampoco se gana nada removiendo.

banderas dijo...

La solución que se tomó en España fué precisamente hacer como si nada hubiese pasado... y así estamos. Lo que sucedió no fué justo, ni mucho menos. Un golpe de estado, se llame luego como se llame, siempre será un golpe de estado; lo mismo que una dictadura.

Ahora criticamos la loco de Chavez porque "casi" tiene montada una dictadura, pero resulta que él al menos fue elegido democráticamente. El tema es espinoso, pero creo que la función de la Historia es "asumir" y "aceptar" el pasado (para bien y para mal) para aprender de él y evitar cometer los mismos errores en el futuro.

Olvidar, en este caso, es correr una cortina, es meter la mierda debajo de la alfombra. No se vé, pero sigue ahí. Olvidar supone dejar una puerta entornada.

Bueno, creo que deberíamos cerrar el debate porque no veo solución a este tema a corto ni a medio plazo.

Jovekovic dijo...

Todo esto es fruto de la voluntaria amnesia que envolvió la llamada Transición, se pasó por encima del dolor de mucha gente.
La Ley de la Memoria Histórica es una mierda que sólo ha servido para atizar el fuego en muchos lugares.
En todo caso caso debe quedar claro siempre que hubo un bando que se sublevó contra un gobierno legítimo, y que, si bien es cierto que en ambos bando se cometieron atrocidades, no es menos cierto que en el de los sublevados respondió a una idea preconcebida y rigurosamente planificada, en tanto que en el bando de la República se debió a la acción de los elementos incontrolados que ocuparon el poder dejado por unas fuerzas policiales y militares sublevadas. Esta situación duró mientras el Gobierno no pudo recuperar el control de la situación, cosa que hizo gracias básicamente a esos comunistas -a los que se hacía referencia más arriba-, y que cortaron de raiz la represión indiscriminada.
La represión política, es cierto, se prolongó durante toda la guerra en territorio republicano. No es menos cierto que los fascistas la prolongaron hasta bien entrada la década de los cincuenta.
Salud y República!!

banderas dijo...

Para variar no tengo nada que objetar a tus apreciaciones Jove.
¡Salud y República a ti también!