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El local de mis sueños en O Grove



Con la llegada del verano y del buen tiempo prácticamente todos los fines de semana me piro con mi familia al camping en el que, desde hace ya tres años, montamos una caravana durante toda la temporada (de junio a septiembre).


Hay varios factores que influyen decisivamente para que hayamos decidido no cambiar de camping ni de zona de acampada: las aguas impolutas, aunque frías, de la zona; un clima que hace que los calores estivales sean menos; un paisaje y unas puestas de sol que jamás me cansaré de ver; un turismo que aún no alcanza niveles de aglomeración; la relativa distancia, suficiente pero sin excesos, a mi ciudad; zonas agrestes por las que practicar mis deportes favoritos y, para acabar de rematarla, un local de copas y conciertos absolutamente extraordinario.

Así como en invierno la zona queda literalmente muerta, en verano tiene su vidilla... ¡y qué vidilla! El local, regentado por Miguel de la Cierva, es una referencia ineludible para muchos aficionados y músicos. Miguel, como buen profesional que fue y es de la música, mantiene sus contactos y se trae lo que le gusta. Él sabe que la mayor parte de sus fieles nos fiamos de sus gustos y de sus conocimientos del mundillo. Él sabe qué cosas hacen que un músico se sienta a gusto tocando en un local y qué alicientes hay que ponerle para que vuelva encantado una y ora vez. Por eso algunos de los grandes del panorama musical español caen y recaen en la tentación de tocar en un local tan pequeño como acogedor donde la sorpresa aparece de la mano de la imaginación.

De entre los fijos discontinuos de esta sala de conciertos destacamos a personajes como Coque Malla (en solitario y con Los Ronaldos), Miguel Costas, Iván y Amaro Ferreiro, Raimundo Amador, Alejandra Burgos, Super Ratones, Cromática Pistona, Hendrik Röver (con Los Esqueletos y con Los DelTonos), Mastretta... y un largo etc.

No tan asiduos, pero también pasarán o han pasado nombres tan conocidos como Ariel Rot, Cristina Rosenvinge, Nacho Vegas, The Ellas, Kiko Veneno, Pereza o DeLuxe entre otros muchos grupos y cantantes.



Además, también tiene la sana costumbre de programar actuaciones de cómicos y monologuistas como Luís Piedrahita (que ya ha perdido la cuenta de las veces que ha visitado O Grove), Eva Hache, los chicos de El hormiguero, Carlos Blanco o Goyo Jiménez... además de contar con los más pequeños de la familia, para los que es habitual que también se programen al menos un par de actuaciones de magia cada verano.

Míticas son además, sus fiestas de San Juan, con música en directo durante la cena (donde las sardinas y el churrasco a espuertas son ineludibles) y concierto hasta altas horas de la madrugada a cargo de dos o tres grupos. Ni que decir tiene que se agotan las entradas semanas antes.

Para acabar de aumentar la leyenda del local, el bueno de Antonio Vega llegó a pasar durante sus horas más bajas veranos enteros como "invitado" de honor en este rincón del noroeste peninsular, lo cual hace que flote una especie de aura en el ambiente. Quizás por ello mientras vivió era un fijo y ahora que no está se hace un concierto en homenaje a su figura. El año pasado ese concierto fue la primera ocasión en que los músicos de su banda volvieron a tocar juntos por primera vez desde su desaparición. Decir que la ocasión resultó única y mágica es quedarse cortos.



Mañana viernes volveré a pisar su suelo para deleitarme con una música que hasta hace unos días desconocía pero que me da en la naríz que voy a disfrutar mucho. Ya os contaré.

Activo y curioso fin de semana



Como habréis advertido si os habéis dejado caer por estos lares no he estado muy activo este fin de semana... al menos informáticamente.


Sin embargo, no he parado prácticamente ni un segundo. El sábado por la mañana asistí, en la Biblioteca Pública Central de Vigo, a una representación de marionetas con mis dos pequeños. El cuento que tocó era de sobras conocido (El gato con botas) pero aún así la compañía que lo presentó consiguió meterse al público en el bote haciendo que participaran... en el mejor estilo de los títeres de siempre. Como novedad, la incorporación de un guitarrista que hacía las funciones de banda sonora y algún que otro efecto especial. Disfruté especialmente de una versión "adaptada" de todo un clásico de los Led Zeppelin, el "Baby I'm gonna leave you" de su disco homónimo, que no sé qué pintaba en medio del cuento, pero me gustó.



Al salir de la biblioteca (y tras haber tomado en préstamo domiciliario cuatro libros para los peques) un rato de asueto en una terraza de la Praza da Constitución, donde disfrutamos de un sol que últimamente se venía mostrando renuente a aparecer. Cuando ya nos íbamos a marchar se nos aparece Eifonso Lagares, al que saludo y con el que intercambio algunas palabras... ahora que nos reconocemos por la calle nos encontramos cada dos por tres. ¡Qué curioso esto de conocerse en un doble plano!

Después comida a base de pasta que por la tarde tengo carrera en Gondomar. Mientras ésto no sucede organizamos y hacemos la compra del mes para la despensa. ¡Cada día se hace más difícil llenar el carro de la compra y que llegue el efectivo que llevo encima! En casa colocamos todo en su lugar, me pongo la ropa de correr y rápido a Gondomar, donde el VIII Memorial Manuel Barros me demostró que aún no estoy suficientemente recuperado de mi pubalgia para hacer una carrera a un ritmo tan vivo como el que me marqué al principio. ¡Menos mal que sólo son 10 kms casi totalmente llanos!

Acabada la carrera vuelta a casa cerca ya de las nueve y media de la noche. Cena rápida y para cama, que al día siguiente hay mucho que hacer... siempre y cuando no llueva. Antes de acostarme consulto en Windgurú el tiempo en A Lanzada, playa más próxima al lugar donde tenemos la caravana instalada desde la Semana Santa pasada.

Domingo... a las 8 en pie, preparar las bolsas con cosas que hay que llevar y la comida. Hacia media mañana llegamos al camping en San Vicente do Mar donde dejamos a nuestra "Kelly" y comprobamos que está en perfecto estado. Saco las bolsas donde está el avance y, manos a la obra, me pongo a montar y colocar hierros, lonas, gomas... el día acompaña otra vez y acabo sólo con los pantalones cortos y pidiendo agua fresca. Gracias a la ayuda de mi mujer y de mi hijo mayor hacia las dos y cuarto decido que prácticamente está todo listo. Eso sí, en la batalla he recibido dos golpes en la cabeza que he de agradecer a la pericia de mi hijo mayor a la hora de sujetar unos hierros y he tenido que clavar, desclavar y volver a clavar varias piquetas.

Como premio, comida fría que hemos traído de casa y la satisfacción de saber que hemos dejado lista para el resto del verano (hasta el 30 de septiembre) la caravana. Faltan pequeños detalles del estilo suelo aislante y tensores exteriores, pero básicamente está lista para su uso y disfrute. Después de comer un pequeño descanso para tomarme un capuccino en polvo, y de nuevo a montar: una mesa auxiliar de plástico y una tumbona reclinable con ruedas. Al cabo de un rato, por fin, un descanso completo hasta la hora de volver a casa: sol, brisa suave, rumor de hojas agitadas por el viento... y un par de niños peleándose, jugando y riendo a ratos iguales.

Vuelta a casa no muy tarde, que el desdoblamiento de la vía rápida del Salnés aún no está acabado y el tráfico de regreso a la ciudad puede ser desquiciante. Llegamos a casa y estamos agotados pero contentos, notando aún los efectos del sol sobre nuestros cuerpos hartos de lluvias a destiempo. ¡Por fin el fin de semana completo se ha salvado!



En morado el tramo en obras de la Vía rápida del Salnés

Probando la caravana en O Grove



Esta Semana Santa probamos, como había dejado dicho, la vieja caravana que heredamos de mis suegros. Concretamente se trata de todo un clásico del mundo campista: una
Knaus Monsun de tres plazas y unos escasos 750 kgs. Se trata de un modelo original de 1968 que se construyó al menos durante 10 años, y uno de los primeros diseños de la marca de las dos golondrinas, junto con la mítica Schwalbennest (Nido de golondrinas) de 1961, pensada para ser arrastrada incluso por un sencillo VW Beetle.



Exterior de la caravana puesta a airear tras el largo encierro y olvido.



La caravana lista para su uso con el toldo que ya traía de serie.

Lo único que hizo mi suegro fue añadirle algo de instalación eléctrica (para mayor comodidad), una bomba de agua eléctrica añadida a la mecánica que traía de fábrica), acondicionar unas literas de lona de quita y pon (con lo cual duplica la capacidad a 6 personas cómodamente acostadas) , una ventana cenital de fibra de vidrio distinta de la original (de color rojo y traslúcida) y un cofre exterior más amplio con dos depósitos de agua y alojamiento para la bombona de camping gas azul de toda la vida. Lo normal, vamos.


Interior de la caravana: comedor de 4 adultos justito
(convertible en cama ancha de un adulto)


Nosotros le añadiremos (en junio, porque ahora para cuatro días no merecía la pena) un avance hecho a medida, para estancias largas, que esperamos le quede que ni pintado.


Interior de la Knaus Monsun: zona de cama doble
( transformable en comedor holgado de 4 adultos)


La encontramos en buena forma y, salvo que los fogones de gas no iban muy allá (quemaban mal, con el correspondiente peligro, y decidimos cocinar fuera de la caravana), dispuesta a pasar la ITV en cuanto le haga falta darse un garbeo por ahí afuera.


Zona de trabajo (fregadero, cocina de butano y nevera -debajo-)


Al igual que Eifonso nos dejó unas fotos de sus adoradas Islas Cíes (y de quién no) yo os dejo una muestra de la zona a la que nos estuvimos aclimatando: San Vicente do Mar (O Grove). Los días acompañaron, hasta hoy, pero aunque hizo sol el viento del norte impidió pasar a mayores y darse un chapuzón.

Me voy de camping



Me he tomado un par de semanas de vacaciones a medias, porque con tanto festivo por el medio no tiene mérito. Entre que el 19 es festivo (al menos en mi comunidad autónoma), el 20 y 21 jueves y viernes santo, y el 28 festivo local en Vigo, finalmente sólo consumo 6 días laborales en estas vacaciones. ¡Lástima que haya sido sin mala intención!


Me voy esta semana a probar una caravana Knauss antigua que hemos heredado de mis suegros. Ellos ya están mayores para meterse en una caravana y ninguno de sus retoños (excepción hecha de mi mujer) ha querido heredar la "joya de la corona".

Realmente yo jamás he utilizado una caravana (de camping clásico sí que he estado en infinidad de ocasiones) pero creo que no tendré demasiado problema en adaptarme. Además, así podré intercambiar opiniones con otros blogueiros adictos al caravaning, como Nacho Mirás o como Frabisa... o incluso como Desesperada.



Caravana de aspecto similar a la que usaremos.

Se trata de una verdadera anticualla de más de 30 años que ha tenido que pasar una revisión completa por si acaso no estuviera en condiciones de rodar. Hemos mantenido la decoración interior original (que espero poderos mostrar en unos pocos días) pero, para hacer más práctico su uso, hemos encargado un avance que nos permita sacar amplio partido a la misma.

Nuestro destino será la península de O Grove (no muy lejos, la verdad). Hemos escogido el camping Siglo XXI por ser el que nos facilitaba más el tema de dejarla hasta los meses de verano, sin tener que traerla y volver a llevarla, y porque está maravillosamente situado.



Vista aérea del camping Siglo XXI, con las islas de Ons y Onza al fondo.
Ni muy cerca de la playa, ni muy lejos... y a un paso de un maravilloso paseo marítimo sobre troncos de casi dos kilómetros. No sé si podré conectarme de aquí en adelante, así que os dejo un par de fotos... más que nada para daros envidia (y aunque el tiempo no acompañe al menos pasearemos por la orilla del mar y respiraremos aire bien yodado).


Panorámica del camping (paseo marítimo en primer plano)

Panorámica del campig en dirección opuesta a la anterior fotografía.

En homenaje a estas vacaciones, incluso tengo una nueva imagen en mi barra lateral... ¿a que mola?