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Una jornada por el Pindo



El monte Pindo, más conocido como el "Olimpo de los Celtas" siempre será una montaña mágica en todos los sentidos del término.

Por su belleza agreste, por sus formaciones rocosas que tanto juego proporcionan a la imaginación, por su privilegiada localización, por su colosal orografía, por su cambiante clima, por sus hermosos rincones, por su vegetación y por su mitología el Pindo será una referencia dentro de mi imaginario particular.


Un solo día hollando sus escarpadas laderas es más que suficiente para advertir que nos encontramos ante un magnífico ejemplo de lo que los poderes de la madre tierra pueden generar, de lo que los agentes climatológicos pueden formar, de lo que el tiempo y la paciencia pueden esculpir, de lo que puede surgir en un ambiente hostil por naturaleza.

Uno no puede evitar girar la cabeza a cada segundo para descubrir miles de detalles entre los infinitos bolos de granito de biotita que semejan haber caído rodando por sus extensas laderas y hasta los poco más de 600 metros de altitud que alcanza en "A Moa".

Podemos encontrar un bufón de naríz aguileña surgiendo de entre las paredes rocosas que vigilan las puestas de sol sobre el "Finis Terrae", otro de los espectáculos que una jornada nos puede ofrecer en este lugar tan peculiar.



Y desde los detalles más ínfimos, como estos brezos,



hasta los restos de un antiguo bosque de pinos desaparecido en alguno de los muchos incendios que año tras año asolan nuestra región


podemos encontrar un pequeño carballo enfermo

surgiendo como por arte de magia tras una vuelta del camino que nos devuelve a casa,

o esos frutos rojos que llaman nuestra atención en medio de un verde "recuncho", pues en cada recodo del camino hay un microclima amparado entre paredes esculpidas con gran paciencia por la mano implacable del viento y la lluvia.


Por algo el Monte Pindo destaca como punto de interés geológico, acoge 5 hábitats diferentes y 8 especies vegetales protegidas.


Blog Action Day: Agua



La costa de Piélagos (roca y arena) y las Dunas de Liencres



me sirven para hablar del Blog Action Day de este 2010: del agua y la sed.



Cantabria es un paraíso cercano rico, entre muchas otras cosas, en agua. No sucede lo mismo en otros paraísos de este mismo mundo en que vivimos.




Aprovecho una entrada sin terminar, en la que solamente había imágenes



para enseñaros el mar, ese amor que no puedo borrar... y para hablaros del AGUA.



El agua es el origen de la vida y cubre el 72,5 % de la superficie de nuestro planeta. No acabemos con ella.



No la contaminemos. No la malgastemos. No trafiquemos con ella.



Millones de personas en el mundo no tienen acceso a este bien ABSOLUTAMENTE INDISPENDABLE PARA LA VIDA.



Otras bitácoras tienen muchos más datos y propuestas sobre el tema. Yo pongo mi granito de arena sobre el agua.

Estamos locos ¿y qué?



En mi equipo de atletismo (ahora que estoy federado en un equipo que hemos montado un grupo de locos) tenemos un grupo de “malucos” siempre dispuestos a subir
y bajar por esos montes de dios: Jeff, Miguelbn, Banderas, Toniofrancia, Canido, Agüita, Linkinpark (cuando no está lesionado) son solo una pequena muestra. Si ademáis hablamos de andainas entonces el grupo crece considerablemente: Pili, Fifthelement, Xana, Gerardo y Yolanda...no sé si me olvido de alguien.

El caso es que hace unas pocas semanas algunos de nosotros participamos en único maratón de
montaña que hay por estas tierras... y eso que hay unas cuantas carreras de montaña famosas y dignas de mención, pero solo una tiene la honra de recordar al viejo Filípides. Penedos do Lobo es, además, reconocida a nivel nacional como una prueba merecedora de las más altas calificaciones en cuanto a recorrido, dureza y hermosura. Por algo forma parte del Circuito Alpino de carreras de montaña junto con las famosas Galarleiz, Jarapalos e el Maratón Alpino Madrileño... casi nada, vamos.

Esta vez participamos tres miembros ya oficialmente reconocidos del C.A.R. Marisqueiro (Jeff, Banderas e
Montxo) y otros dos que en aquel momento aún no lo eran (Toniofrancia y Miguelbn) pero que ya llevaban metida dentro la semilla de nuestro equipo: la amistad por encima de la rivalidad; el amor por el deporte más sencillo y natural; el hecho de disfrutar del ambiente antes, durante y después de las carreras; y la capacidad de sacrificio personal para ayudar a los compañeros en los momentos malos... el espíritu CARMA elevado a la máxima potencia.

Se desarrolla esta carrera por las tierras montañosas de la Sierra de Queixa, atravesando parte de los municipios de Trives y Chandrexa de Queixa, lo que supone un desnivel acumulado de 3.133 a lo largo de los 42 km. y poco, pero especialmente concentrado en tres puntos: la subida del cortafuegos que caracteriza los km. 12 a 14, prolongada un poco más hasta casi el km 16, aunque con menor pendiente; la bajada atroz y rapidísima por un sendero estrecho, serpenteante y lleno de matorral y piedras sueltas entre los km. 29 a 31 que nos lleva al pueblo abandonado de Parada; e la durísima ascensión a los famosos "Penedos do Lobo", no tanto por la pendiente que tiene o por la temperatura que ya acompaña a los corredores a esas horas de la mañana en esta ladera orientada al este sino por el cansancio que ya acumulan las piernas después de 35 km. de carrera, de otros 2 largos km.

El día se presentó fresco aunque amenazaba con elevar las temperaturas en las horas centrales
del día hasta casi los 30 grados en algunos puntos del recorrido, y de hecho en la salida la mayor parte de los participantes llevaba gorra para el sol al mismo tiempo que usaba "braga" en el cuello. El ambiente en la salida parecía una fiesta. Todo eran saludos, apretones de manos, nervios, abrazos y deseos de buena suerte para los compañeros y rivales a partes iguales... otra de las peculiaridades de este tipo de competiciones en las que se vive un ambiente de camaradería envidiable. Las fotos de rigor son testimonio silencioso de lo que comento.

Salimos con puntualidad británica hacia los 42 km. con ritmo alegre pero con la cabeza pensando en los puntos c
ríticos. Así y todo un despiste a menos de 10 minutos de carrera hizo que metiera el pie izquierdo (el de mi pierna "mala") en el lugar que non debía. Mal comienzo para una carrera tan larga y donde los tobillos son tan importantes. Pasaron volando los kilómetros fáciles en la inmejorable compañía de Montxo e de su compañero Homedenejro, pero ahí estaba el cortafuego. Se acabó la fiesta y tuve que meter la reductora. La pierna izquierda respondía mejor de lo esperado pero la cuesta era mucho mayor que las que estoy acostumbrado a subir (y eso que me preparé para la montaña) y tuve que dejar marchar a mis compañeros y ver cómo me pasaban decenas de corredores y algunas corredoras.

Definitivamente esto iba a ser más duro de lo que yo pensaba, pero abandonar no forma parte de mi vocabulario habitual.


A punto de terminar la ascensión me saluda con voz alegre alguien por mi derecha. Era Toniofrancia, al que hacía mucho tiempo que non veía. Al parecer había llegado tarde y, por tanto, había salido de último, pero venía como una moto. Me dijo que su intención era hacer un entrenamiento de calidad en montaña, ya que su objetivo real era la próxima Transgrancanaria Sur-Norte (una prueba de trail mucho más larga y dura que esta que estábamos haciendo) y como su compañero de entrenamientos estaba lesionado se encontraba solo. Me dijo que se quedaba conmigo, y así fue. Hasta el último metro no dejó de acompañarme y ayudarme anímicamente, y bien que se lo agradecí, porque hubo momentos en que habría abandonado de non ser por él. No llegué a decírselo, pero sí que lo pensé varias veces... en el Medio maratón y, sobre todo, en Paradela antes de la subida a los Penedos do Lobo.

Llegados a la cima de Cabeza de Manzaneda parecía que todo iba rodado, pero faltaba una segunda mitad que, según había dicho, era mucho más dura. Así fue. La bajada inicial no era peligrosa ni dura, pero se hizo algo lúgubre porque esa parte del monte había ardido hacía poco tiempo y el olor a quemado en la nariz borraba la sonrisa que la belleza del paisaje suele poner en la cara de los amantes de la montaña. Más tarde vendría la bajada estrella de la jornada. Como siempre, fui capaz de ir adelantando más gente de la que me adelantaba a mi (solamente una mujer) mientras duró la cuesta abajo. Toniofrancia seguía allí, pegado a mi a pesar de que,
según él, lo suyo no son las bajadas. Por el camino pasamos a un chaval que, al parecer, se había torcido un tobillo, y para el que ya habían pedido un equipo de rescate, según nos dijo. En Parada comprobamos que acababa de llegar un helicóptero de la Guarda Civil de montaña (con base en Trives) y un rescatador se cruzó con nosotros. Le dijimos a qué distancia estaba el herido y seguimos camino. En el avituallamiento había otro participante en la carrera tirado en el suelo, víctima también de las piedras sueltas en la peligrosa bajada que acabábamos de pasar.

Trotamos suavemente el resto de los kilómetros hasta Paradela, un sube y baja sin demasiadas complicaciones que transcurre por lugares absolutamente deliciosos: entre bosques, prados, regatos y suaves colinas. Después, en Paradela, avituallamiento líquido y sólido abundante y un momento de respiro. Queda por delante la peor de las cuestas u ya el sol quema en las espaldas. Fotos de rigor gracias al compañero de entrenamientos de Toniofrancia y muchos ánimos.

Salimos de Paradela entre callejuelas casi abandonadas a su destino, y apenas a 500 metros vemos la ladera que tendremos que subir. Manchas pequeñas de colores salpican una senda apenas visible. Unos llevan bastones, otros solo sus piernas, y todos cansancio y sufrimiento. Mis piernas están muy cansadas. Cada paso que doy tengo que
animarlas a seguir. Especialmente duro es mover la pierna izquierda, que ya venía tocada de casa, y cada vez que la subo pienso que voy a tener que cantarle algo para ver si así se anima. Paro una, dos, tres, cuatro... Hasta seis veces tengo que parar a respirar, estirar algo las piernas y contemplar lo que ya dejamos atrás para darme moral. Si miro adelante igual lo pienso dos veces y lo dejo todo. Tonio me dice que esté tranquilo; que no hay prisa; que si no llegamos en 5 horas y media ya llegaremos en 6; que lo peor ya pasó y que piense en que cada vez queda menos. Digo que sí y eso me reconforta. Seguimos adelante y volvemos a tener una visita de su compañero, que nos saca más fotos y nos comenta que ya casi hemos llegado arriba. Tiene razón. Un kilómetro más y ya estamos en el avituallamiento del km. 38, justo al pie de otro pequeño cortafuego (este no le llega a la planta del pie al primero que tuvimos que subir ni en pendiente ni en longitud) que superamos con relativa facilidad.

Arriba de todo encontramos una pista de tierra que
nos lleva, subiendo solo un poquito, hasta la vertical de la meta pero por arriba. Se escucha la megafonía a lo lejos y eso da ánimos para trotar un poco. No queda nada, pero los metros no dan pasado. Nadie por delante a la vista ya. Por detrás tampoco se mira a nadie. Nosotros a lonuestro, que es llegar lo mejor posible para la foto. El trabajo ya está hecho: una bajada a la derecha, un giro o dos más y ya estamos. Cojo a Toniofrancia de la mano e las elevamos en señal de victoria. Sacamos las gorras de la cabeza para salir bien en la foto y sonreímos. Toniofrancia aplaude. Mi sonrisa no puede ser más significativa: le ganamos; vencimos a la montaña; nos costó casi seis horas, pero cumplimos el objetivo; llegamos sufriendo más de lo justo pero lo logramos.


Non hay que llegar antes que nadie.
Tanto da llegar más tarde que otro.
Hay que llegar vivo y disfrutando del momento.
Hay que tener espíritu CARMA.

Fotos: algunas las hizo el compañero de entrenamientos de Toniofrancia, otras son "prestadas" de la web de la carrera. Podéis ver muchas de ellas y más aún en este vídeo.

Picos de Europa desde el Valle de Camaleño y Fuente Dé.



Los Picos de Europa son imponentes los mires por donde los mires. Si el otro día os los mostraba desde la vertiente asturiana, hoy os los pongo desde el este.

El valle de Camaleño ofrece impresionantes vistas de estos viejos gigantes ibéricos, un nutrido grupo de cumbres no excesivamente altas (ninguno llega a los 3.000 metros) pero sí muy hermosas desde la mirada de un amante de la escalada, con sus piedras calizas y sus paredes en muchos casos verticales.

Desde las proximidades de Santo Toribio de Liébana (uno de los puntos neurálgicos de la comarca lebaniega) aún semejan lejanos esos montes aguerridos, fuertes y recios; ásperos en contraste con las verdes laderas más próximas.



Bajando al valle, en Los llanos, donde viejas casas de piedra y madera soportan estoicamente el abandono forzoso que impone el aislamiento al lado de novedosas casas de "turismo rural", se hacen más rotundos aun apenas vistos sobre los tejados.



Y a pie de teleférico, en Fuentedé, donde el turista de ocasión se mezcla con el senderista de fin de semana, el montañero aficionado y el escalador de pies de gato y carbonato de magnesio, las proporciones toman una escala real que asusta a los desprevenidos.




No digamos ya cuando se ha llegado al mirador de El Cable y se vuelve la vista atrás (más bien abajo) para apreciar la considerable distancia (750 metros de desnivel)salvada en apenas unos minutos (poco más de 3).



El valle, al fondo, empequeñece nuestro espíritu y nos devuelve a otra realidad posible... la que nos marca la naturaleza.



Dirigiendo nuestra mirada al sur perdemos la noción de distancia y tamaño, pues todo parace ya de otra dimensión. Bien visto, la Cordillera Cantabrica no es sino un dibujo sobre un plano.



No obstante conviene girar sobre nuestros talones, ya que el aliento de la montaña sopla suavemente en nuestras nucas. Es Peña Vieja, con sus 2617 metros, el pico más alto de Cantabria, que nos llama desde las alturas.



Pero antes de llegar a sus pies el paisaje nos muestra lo largos que pueden ser los senderos en medio de tanto pico: la ruta hacia Horcados Rojos, pasando por la Vueltona.



Una vez llegados a los pies de la Peña Vieja se nos muestra otra ruta más cómoda, que nos llevaría a las praderías de Áliva y también a un hotel refugio. Pero ni tenemos tiempo ni medios para perdernos por estos montes, así que dejamos para mejor ocasión unas vacaciones más salvajes y volvemos sobre nuestros pasos.



De vuelta al valle recordamos lo grande que es la naturaleza cuando alzamos los ojos al cielo y tardamos en encontrarlo, allá detrás de la vieja Peña Remoña, orígen del rio Deva.



Y prometemos volver mejor equipados y dispuestos a afrontar el reto de la montaña en compañía de una información de primera mano, lo que siempre es de agradecer.

Fotos del autor. Si pincháis encima podréis verlas en la mitad de su esplendor original.

Blog Action Day 2009. Cambio climático



El año pasado la pobreza era la que nos movía. No creo que hayamos conseguido que haya menos pobres en el mundo, pero estoy seguro de que el mensaje ha llegado más lejos y que mucha más gente es consciente de que hay mucha más pobreza de la que pensaban.

Este año el objetivo es concienciar al mundo entero de que el camino que llevamos no es el correcto y que puede que ya no sea posible enmendarlo. Por si aún hay esperanza para el mundo tal y como lo conocemos, esta llamada de atención.


Pinchando en la imágen podéis entrar en la web de Blog Action Day

El cambio climático es, para muchos, una teoría, una falacia, una especie de leyenda urbana. Yo estoy convencido de que no es así. Hace más de 25 años que adquirí algo de conciencia ecológica, cuando los de Greenpeace en España eran cuatro locos que perseguían barcos que tiraban por la borda auténticas bombas radiactivas a la fosa atlántica. Aquellas acciones lograron que se firmara en 1993 el Convenio de Londres por el que no habría más vertidos radiactivos al mar. Con ruido y tenacidad se consiguió llamar la atención.


Una obra fundamental sobre la fosa atlántica

Por eso, y porque hoy en día sigo igual de loco y de concienciado... o más, hoy este blog se actualiza tarde, pero a tiempo.

Espero que aún haya tiempo para evitar un definitivo cambio climático de terribles consecuencias.

Antes de que termine el día...



...quisiera recordaros que hoy se celebra el Día de la Tierra (el año pasado ya le dediqué una entrada más trabajada que esta) que se encuentra muy vinculado a la Carta de la Tierra elaborada en el entorno de las Naciones Unidas en el año 2000 y que contiene ideas básicas pero muy reveladoras. Os dejo el texto de la misma, que pego sin más.


I. RESPETO Y CUIDADO DE LA VIDA
1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad.
2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.
3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas.
4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.

II. INTEGRIDAD ECOLÓGICA

5. Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.
6. Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y, cuando el conocimiento sea limitado, proceder con precaución.
7. Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.
8. Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido.
III. JUSTICIA SOCIAL Y ECONÓMICA

9. Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social y ambiental.
10. Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.
11. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad económica.
12. Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.

IV. DEMOCRACIA, NO VIOLENCIA Y PAZ

13. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de decisiones y acceso a la justicia.
14. Integrar en la educación formal y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.
15. Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración.
16. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz.

"Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde

por el despertar de una nueva reverencia ante la vida;

por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad;

por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz;

y por la alegre celebración de la vida."


Por último os dejo un video sobre calentamiento global no muy largo (5:07) y otro muy cuco protagonizado por Pocoyó (personaje de dibujos animados hecha en Inglaterra pero ideada por unos españoles que aquí no tuvieron éxito con sus ideas).





¡¡ A por la tercera !!... edición de la Carrera de O Corgo



No me seáis malpensadas y malpensados, que os conozco. Aunque también aspiro a que llegue algún día la tercera edición de la República a este país nuestro, hoy anuncio que participaré por tercera vez en la tercera edición de la carrera del calendario gallego a la que tengo más cariño por muchas y muy diversas razones.

El año pasado hice un par de entradas sobre la misma. En la primera hablaba de las razones que llevaron a un grupo de pirados por las dornas, las fiestas, el atletismo y la naturaleza (extraña combinación sólo posible en Galicia) a organizar una carrera popular en tan pintoresco rincón de la geografía gallega. En la segunda lo hacía comentando lo bien que me lo había pasado y el buen ambiente que reina en esta carrera.

Hoy escribo para recordar que el problema pendiente sobre la punta de O Corgo en Corrubedo (A Coruña) sigue ahí y que la carrera por ahora tambien... y creciendo en cantidad de participantes.

Según fuentes de la organización el año pasado corrieron 110 personas y este, a falta de contabilizar las últimas inscripciones, se rondarán los 300, lo cual supone un salto cuantitativo importante. Quiero pensar que buena parte del éxito se debe al boca oreja de quienes ya sabemos del savoir-faire y del savoir-vivre de sus creadores para con los sufridos corredores, con los que la organización se vuelca con mucho cariño año tras año.

Un motivo añadido a mi nueva participación es que han utilizado en el cartel anunciador de la carrera una fotografía tomada el año pasado en el tramo de arena en la que aparezco yo (bueno y un par de participantes más) así que no sería correcto por mi parte no comparecer ahora... digo yo ¿no?... y es que quiero un montón a mis chicos del CAR Barbanza y sus locas ideas (como la de organizar una carrera el día de año nuevo en torno a las 11 de la mañana para subir a la montaña más alta de la zona, el monte Iroite -685 metros- , desde enero de 2006).


El menda en primera plana, como buena estrella mediática
(foto tomada de la página web de la organización)


Aquí os dejo un plano del recorrido de este año, distinto de los dos anteriores... y es que a estos locos les gusta cambiar el sentido y la distancia de la carrera en cada edición, al contrario de la mayoría de los organizadores de carreras, que intentan repetir un recorrido que ha gustado y ha dado buenos resultados.


Plano de la carrera y perfil de la misma con indicación de las pendientes
(obtenido en la página web de la organización)

Yo no quiero ser cómplice




Esa frase, escrita en gallego "
Eu non son cómplice" reza en una pegatina que alguien puso a su ordenador. Era el lema de una campaña contra la "violencia de género", pero yo la traigo aquí para que nos concienciemos (ya que estamos en plena efervescencia consumista navideña y parece ser que los videojuegos se van a llevar la palma en las preferencias de los Reyes Magos) de que los residuos electrónicos son altamente contaminantes y que se pueden buscar alternativas a su acumulación (como en la imagen) y su destrucción.

Yo no quiero ser cómplice, e intentaré aplazar lo máximo posible la adquisición de un nuevo aparato electrónico (teléfono móvil, ordenador personal, consola de videojuegos, etc.) y, en caso de que me regalen alguno, me desharé de él del modo más racional posible (ya he visto teléfonos móviles y ordenadores personales arrojados sin más con la basura convencional).


El "Eu non son cómplice" en una pantalla de ordenador destinada a aumentar la basura electrónica.

Por lo que he buscado sé que al menos un par de ONG's se encarga de recoger y reubicar equipos informáticos en países del tercer mundo aunque, como veremos, finalmente estemos convirtiendo a ese tercer mundo en un inmenso estercolero electrónico al que mandamos todo aquello que ya no es de utilidad para nuestra actividad.

  • TeSo (Telecomunicaciones Solidarias) es un grupo del entorno de Valencia que, entre otras cosas, recicla ordenadores y los entrega de forma gratuita a ONGs o Asociaciones sin ánimo de lucro, de ámbito local, nacional e internacional, para que puedan ser usados de nuevo o reutilizados; imparten charlas de divulgación, organizan talleres y fiestas de reciclaje; asesoran sobre equipamiento tecnológico o informático a Asociaciones y ONGs; y promueven y participan en proyectos conjuntos con otras asociaciones e instituciones.



  • Por su parte Ingeniería Sin Fronteras (ISF), aunque tiene un espectro más variado de actuaciones, también trabaja en el campo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones promoviendo el acceso universal a los servicios básicos de comunicación e información para el desarrollo humano. En palabras de la propia organización:

ISF apuesta por las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como medio para garantizar el acceso a otros servicios básicos, como ocurre en el Programa Willay, mediante el cual se da apoyo a la gobernabilidad democrática de gobiernos locales, educación y salud en zonas rurales de Perú a través de las TIC. También en Benín y Nicaragua, ISF desarrolla proyectos de TIC.

Tarde de domingo en la nieve



Desde hace un par de semanas tenía en mente aprovechar la primera oportunidad que surgiera para enseñar a los niños la nieve. En mi querida ciudad de Vigo no es normal que contemos con ese meteoro (de hecho la última nevada que cayó se remonta al año 1987 o, como mucho, 1988) así que el lugar más próximo al que podemos dirigirnos es al alto de Fontefría (traducido al castellano sería algo así como Fuentefria, y puede que tenga relación con su relativa facilidad para congelarse).


Hasta hace unos pocos años era un lugar de paso obligatorio para poder ir hasta Ourense y, evidentemente, la meseta castellana y el resto del país. La carretera se caracterizaba por la peligrosa serie de curvas (especialmente en la ladera que da al oeste... la que nos trae a Vigo) y por la frecuencia con que se podía uno topar con una densa y peligrosa niebla. Cruzar el alto de Fontefría en tiempos no muy remotos era una auténtica aventura. Por suerte, hoy en día sólo se sube a Fontefría porque se quiere subir... bueno, los que viven en A Cañiza y alrededores tienen que seguir cruzándolo aún para venir a Vigo (salvo que quieran hacer unos cuantos kilómetros de más, claro).

Ayer por fin todos los astros se alinearon para permitir que mis niños pudieran no sólo tocar, jugar y disfrutar de la nieve caída, sino que además pudieron presenciar el maravilloso momento en que del cielo comienzan a caer "folerpas" (así se llama a los copos de nieve en mi tierra) sobre los rostros atónitos de quienes nunca han visto un fenómeno natural absolutamente vulgar en otras latitudes.



Aquí los tenéis a los dos, acompañados de su madre, preparandose para atizar al que esto escribe. Esta fue la primera toma de contacto con el blanco manto de apenas unos 20 centímetros que cubría toda la montaña.



Como se puede apreciar el bosque se alterna con zonas de matorral bajo que no conviene tocar mucho con las manos descubiertas.



El "ulex europaeus" abunda en nuestras tierras (y parece ser que es muy apreciado por los caballos como alimento) pero no es una especie especialmente amigable al hombre. Aquí le llamamos "toxo", y de él somos capaces incluso de obtener algún licor (debe ser lo mejor que se puede sacar de él).



En ocasiones algunos rayos de sol se filtraban entre las escapadizas nubes que una buena ventolera llevaba de noroeste a sudeste, mostrando la hermosura del bosque de caducifolias ya desnudo



y con esas ramas oscuras contrastando con la escasa nieve que escatiman al suelo.



A unos pocos metros un bosquecillo de abetos fruto de alguna de las últimas repoblaciones forestales, ya que esta zona ha sido pasto de las llamas en más de una ocasión en los años que puedo recordar.



Entre otras cosas mis pequeños apuraron el tiempo y probaron todas las cosas que sólo la nieve permite hacer. En cualquier caso, la falta de practica en algunas no impidió que disfrutaran de igual manera que si hubieran hecho una auténtica obra de arte... y menos mal que llevamos con que adornar la extraña especie de muñeco que fuimos capaces de pergeñar.



En lo que sí obtuvieron matrícula de honor fue en la especialidad de rebozo y arrastre ladera abajo.



Como podéis apreciar, en otras montañas próximas había mas nieve, pero para qué íbamos a ir más lejos si lo que nos interesaba ya lo teníamos bajo nuestro pies. Por cierto, en esta fotografía se aprecia que esta zona del bosque ardió no hace mucho tiempo... quizás este mismo verano pasado.



Y justo a unos metros el paisaje parece de postal navideña.



Más aún cuando comienza a nevar con fuerza, lo cual no obsta para que sigamos jugando y retozando como niños (todos) entre la nieve y el viento.



Saboreamos una vez más el hermoso paisaje que se nos hace extraño debido a lo irregular de las nevadas en nuestra región (aunque este año promete)



y nos planteamos volver a casa antes de que la situación empeore, pues ya llevamos tres horas largas y los pies comienzan a estar congelados a pesar de las botas de agua y los gruesos calcetines de lana.



No podía haber sido una tarde mejor aprovechada. Otros blogueiros/as han escrito sobre la nieve estos días, pero dudo que alguno haya gozado tanto como mis pequeños.

Yo tuve que esperar a los 14 años para ver y tocar la nieve, y hasta los 19 para ver cómo caía del cielo, pero creo que se disfruta mucho más de pequeño, así que doy por bien empleados los casi 100 kilómetros de ida y vuelta de ayer por la tarde.

Mi pequeño me decía hoy por la mañana: "Papi, quiero que volvamos a la nieve, pero a una que no pique, para poder tirarnos con el trineo ¿vale?". Fue entonces cuando descubrí que se había picado con "toxo" al hacer bolas de nieve y había aprendido una lección que casi todos los gallegos que andamos por el campo hemos aprendido tarde o temprano... callar por vergüenza al haber caído en la trampa de la leguminosa de afiladas hojas.

Nota: para ver mejor las fotos abrirlas en otra pestaña. Ganan bastante.