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Hoy necesito este adiós.



Hay días en que uno tiene mucho sobre lo que reflexionar, mucho sobre lo que arrepentirse o sobre lo que dudar. No hay nada seguro en la vida salvo la muerte.

Hay momentos en que la vida te da sorpresas y momentos en que las piedras te salen al encuentro. No hay como vivir el segundo.

Hay lugares y momentos especiales en la vida de una persona, y hoy he estado escuchando viejos temas, nuevos grupos, antiguas versiones... y me he quedado con el "Adiós Nonino" del gran Astor Piazzola porque el momento me lo pedía.

Astor Piazzola, un genio de hombre que, a la muerte de su padre, compuso esta joya.




Sólo un detalle que ignoraba, para los amantes del papel couché. En la boda de Máxima Zorreguieta (hoy Maxima de los Países Bajos) el novio había programado esta pieza. El video no tiene desperdicio, por lo intenso del momento, pero os he elegido una versión del propio Piazzola.


X Encontro de embarcaciones tradicionales en Carril


Este fin de semana tuve el inmenso placer de volver a sumergirme en un ambiente de esos que evocan tiempos pasados no sé si mejores pero, desde luego, añorados. Se celebraba un nuevo encuentro de embarcaciones tradicionales en la marinera y arousana parroquia de Carril (evitaré entrar en debates estériles sobre qué fue antes, si el huevo o la gallina).







Como nieto de un viejo marinero de "Gran Sol" y de "ardora" no puedo evitar asociar el intenso aroma a salitre y alquitrán a momentos dulces de mi infancia, y pulular entre lobos de mar profesionales y aficionados es para mi de una incontestable felicidad.









En estos encuentros, celebrados cada dos años en distintos puertos de Galicia, los aficionados a la navegación tradicional, alejada de tecnologías punta, siempre hay momentos para el relax y la fiesta, para la navegación y el placer de quedarse con los detalles.







Además se completan con actividades paralelas de diversa índole, lo que confiere un valor añadido que a mi, sinceramente, ni me va ni me viene, pero que creo importante destacar por lo que ello supone para la consolidación de una cultura en peligro de extinción que algunos intentan proteger y cuidar.





Además, siempre es un placer volver a saludar a amigos como Mar, Braulio, Antonio, Froíña o, una lástima no haber podido quedarme un poco más, Joan Sol.




Un vídeo hecho por mi amiga Mar esa misma tarde: todo un espectáculo.


Panorama de aquí al verano.



Últimamente escribo poco o muy poco en este blog. Sin embargo eso no quiere decir que me haya olvidado de él, ni de la blogosfera, como bien saben quienes me leen con cierta asiduidad.

Además tengo un poco dejado de mano eso de escribir sobre las carreras y el mundillo del atletismo, pero no es porque lo haya dejado, sino porque ahora que estoy federado y formo parte de un club de nueva creación (somos poco más de una docena de socios y socias) tengo otro blog más en el que expresar esa faceta de mi vida. Para muchos de nosotros algo así era un sueño y se ha convertido en realidad.

Sin embargo hoy me apetece comentar que los retos atléticos más importantes de este año ya se van perfilando en el horizonte.

Para empezar, quiero participar en el MAPOMA (para los legos en la materia se trata del Maratón Popular de Madrid) por primera y espero que no última vez. Esto será el 25 de abril.

Sin embargo antes de esa fecha tengo un par de compromisos ineludibles: la Vig-Bay, que es una media maratón que sale de mi ciudad; la IV Carrera campo a través de O Corgo-Corrubedo, cita ineludible puesto que he participado en ella en las 3 anteriores ocasiones y de estas ocasiones guardo preciosos recuerdos y amigos; y, probablemente alguna más. Se perfilan como firmes candidatas la Media Maratón Ciudad de León o los 10 Km. Ciudad Universitaria de Vigo (una o la otra, porque coinciden ambas) el día de mi cumpleaños. ¿No os parece un plan perfecto para ese día?



El segundo gran objetivo es otra gran carrera, tanto por la distancia (50 km.) como por el recorrido.



Se trata de la Ultra Trail Geira Via Nova Romana, una carrera absolutamente diferente porque discurre por una verdadera vía romana, la Via XVIII (clasificada como Patrimonio Nacional en Portugal) del Itinerário de Antonino que unía Bracara Augusta (Braga) y Asturica Augusta (Astorga).



Es un extraordinario complejo arqueológico romano que mantiene prácticamente intactos, a lo largo de más de 30 kms, puentes, muros, casas e la mayor concentración de miliários epigrafados de la Peninsula con inscripciones entre el siglo I y el siglo IV DC.



Los paisajes por los que pasa la prueba también son impresionantes, ya que forman parte del Parque Nacional de Peneda-Gerês, que es el único Parque Nacional que existe en Portugal.



Como prueba de estas afirmaciones os dejo una selección de fotografías que el organizador de la carrera y alma mater del asunto, José Moutinho (uno de los pioneros de las carreras "ultramaratonianas" en su país), ha ido dejando en diversos foros de atletismo a modo de publicidad.



Para después del verano aún no lo tengo claro, así que por ahora no voy a contar más porque no quiero agotar.


Eliseo Tormo "In memoriam", valenciano y masón.



Terminó el año 2009 con varias muertes más o menos próximas y empieza el 2010 con una muy cercana. Ayer me enteré de la muerte accidental, a los 71 años de vida, de mi padrino. Con él, Eliseo, y con su mujer, mi madrina Aurora, mantuve una relación, aún en la distancia, intensa pero peculiar.


En facebook se le podía encontrar, y yo sin suponerlo siquiera.

Cuando uno es pequeño tiende a idealizar a los mayores y cuando crece a desmitificarlos. Yo aprendí a quererlo y a valorar sus logros personales con los años. Si de pequeño aquel señor que venía de vez en cuando a casa y me traía siempre algún regalo y el descubrimiento de un mundo lejano (vivió hasta su jubilación en la ciudad donde yo nací, Hannover) a través de sus historias y otras que me contaba (gracias a él descubrí quién era Julio Verne), de mayor valoré su progreso social y su absoluta integración en una sociedad tan distinta a la nuestra.

Más tarde tuve la ocasión de vivir y trabajar durante tres meses (el verano de 1990) en su casa y en su empresa (un puesto de venta de café y productos italianos y españoles en el mercado -Markthalle- de mi adorada ciudad de Hannover). Gracias a esa convivencia aprecié aún más su gran corazón, su bondad natural y también sus escasas pero intensas rabietas, su timidez y su valentía.

Con él y con su mujer viajé por los alrededores de mi ciudad natal: ciudades encantadoras como Hildesheim (donde fui bauitizado en la "kapelle" del mismo "Krankenhaus" donde ingresé a las pocas horas de nacer), Hameln (el Hamelin español del cuento); lugares de recreo estival como el Steinhuder Meer ; ciudades con bellos edificios y monumentos antiguos (convenientemente reconstruídos tras la II Guerra Mundial) como Paderborn; lugares con negra historia como el Memorial del Campo de concentración de Bergen-Belsen; con historia de amor al mejor estilo de los cuentos de hadas, como el palacio de Marienburg; o con (entonces) historia fresca, como un Berlín recién reunificado apenas unos meses antes.

Lo mejor de aquel verano no fueron tanto los marcos que junté con lo que ahorré de lo que me pagaban, ni los objetivos que me compré para mi primera cámara reflex (que ellos me habían traído en un viaje anterior, por encargo), ni los muchos sitios que visité, sino convivir con dos personas que lo daban todo a quien con ellos estuviera. Si eran grandes físicamente tambien lo eran, aún más, de corazón. Sus amigos alemanes y españoles, muchos, podrán confirmar mis palabras.

Además, descubrí en profundidad otra faceta de mi padrino que me sorprendió en un primer momento y que luego comprendí en toda su extensión. Mi padrino tenía muchos hermanos, cientos de miles de hermanos por todo el mundo, y confiaba en ellos así como ellos confiaban en él. Y es que mi padrino era masón, y para serlo tuvo que aprender y estudiar mucho alemán, demostrar una conducta ejemplar, tener el valor y la decisión de integrarse de por vida en una sociedad que, en nuestro país, sigue siendo aún un misterio o un tabú del que no se puede hablar.

Yo entré, de la mano de mi padrino, en su Logia de Schwarzer Bär (Del Oso Negro) como un niño que entra en un museo y se queda entre anonadado por lo que allí ve y no sabe interpretar y sorprendido por estar en un lugar presuntamente vetado a cualquiera que no sea miembro, con respeto y no sin cierta prevención. Supe por él algunas cosas más sobre masonería y masones, cosas que probablemente no se deban saber.

Puede que hasta cierto punto yo haya sido una decepción para él porque -estoy casi seguro- le habría gustado que yo le hubiera pedido ser miembro de su sociedad, pero aunque los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que proclaman me parecen magníficos y ejemplares, hay un condicionante que me veo incapaz de solventar: ellos parte de la premisa de que este mundo ha sido concebido por un ente superior de gran inteligencia al que denominan el Gran Arquitecto Del Universo (GADU), mientras que yo creo en un gran caos universal, en un azar absoluto que lo rige todo... bueno, algo así.

Los años pasaron, nuestra relación pasó por buenos y malos momentos, y algún tipo de azar del destino hizo que hubiera un tremendo malentendido conmigo. No es fácil de explicar que alguien a quien aprecias sinceramente de repente crea que le has mandado al cuerno y que, además, no haya forma de hacerle entender que no ha sido así.

Desde entonces, cada vez que pasaba por delante de su casa no podía evitar mirar para su balcón y pensar que allí había un hombre con un corazón enorme que yo, sin saberlo, había contribuido a romperse en mil pedazos el mismo día en que su Aurora, la mujer que le acompañó durante más de cuarenta años, falleció. Ella lo era casi todo para él, y él sin ella no era casi nada. Debió sufrir mucho durante este último año de su vida. Así me lo confirmaba una amiga suya esta misma tarde. La idea del suicidio pasó más de una vez por su mente porque su amor ya no estaba con él, pero su hombría y su valor hicieron que soportara este mundo hasta este jueves, cuando su corazón (con varios bypass desde hace unos cuantos años) le abandonó definitivamente.

En homenaje a este hombre esencialmente bueno os dejo una pieza que tengo la certeza de que le gustaba. No creo que fuera su favorita, pero como sé que es de su compositor favorito y que además es una composición pensada específicamente para un funeral masón, me parece lo más adecuado para este momento.



Eliseo, descansa en paz y, si existe una vida después de la muerte, dale un beso enorme y un abrazo a tu Aurora, ahora que estás junto a ella. En mi corazón seguís estando los dos para siempre inevitablemente juntos, y esa es para mi la eternidad.


Agradable sorpresa/Triste recuerdo



Como ya ha sucedido en más de una ocasión, mi emisora preferida para evadirme de la temeraria conducción de mis conciudadanos vigueses me ha descubierto a un intérprete fabuloso: Thomas Quasthoff.

La canción que me lo descubrió fue una versión de una canción tradicional irlandesa (Danny Boy) muy apropiada para un día como el de hoy por ser utilizada frecuentemente en los funerales irlandeses.


El "Danny Boy" por medio del cual conocí a Thomas Quasthoff.

Luego me adentré en su biografía en Wikipedia y me encontré con la grata sorpresa de que es paisano mío. Nació muy cerca de Hannover, donde nací, en Hildesheim. Es ésta ciudad también muy especial en mi vida, pues en su hospital especializado en neonatos lograron que saliera vivo de algunos problemas perinatales para ser bautizado en la mismísima "Kapelle" del "Krankenhaus"que me alojó mi primer mes largo de vida.

A lo que íbamos... el fabuloso Thomas Quasthoff. Seguí leyendo, esta vez en una página absolutamente española y especializada en música sobre este bajo-barítono, una voz masculina de las más especiales y que suelen representar personajes con un aire entre diabólico y trágico. Leí que nació con graves problemas físicos (adolece de brazos y mide 143 cm.) por causa de la Talidomida (una medicación de moda en Alemania entre los años 1958 y 1961) al igual que miles de niños y niñas en todo el mundo. Los efectos secundarios de este medicamento dieron lugar a la llamada Catástrofe de la Talidomida, pero también al hecho de que a partir de esta misma catástrofe en la mayor parte de los países en que aún no era obligatorio se comenzaran a pasar controles médicos y farmacológicos más estrictos y se crearan oficinas nacionales de control del medicamento.

Siguiendo con Thomas Quasthoff, confieso que me ha sorprendido ver en algunos vídeos que he localizado su infantil alegría de vivir en contraste con su seriedad profesional, y la profunda pasión con la que interpreta desde un aria de ópera hasta un standard de jazz... y es que todo lo que hace lo hace con todo su cuerpo y su alma.


Con Bobby McFerrin en el Festival de Jazz de Viena

Siguiendo con la Talidomida he de decir que ya conocía algo de su historia y de los graves efectos secundarios que provocó en su día por un pseudo-documental que un loco cineasta alemán rodó sobre un tipo muy especial de discapacitados: los sordiciegos. La película "Tierra de silencio y de oscuridad" (Lands des Schweigens und der Dunkelheit (1971).) me llegó al alma y me hizo conocer un mundo que ni me había imaginado pudiera existir... tan poco conscientes somos a veces de lo afortunados que somos por estar completos en todos nuestros sentidos. En este documental algunos personajes han acabado siendo ciegos y sordos por accidente, pero otros (al menos uno) como efecto secundario de la Talidomida (si mal no recuerdo). La historia que se cuenta a veces peca de teatral, pero la realidad que nos muestra es realmente triste... e incluso puede que cruel.

El día comenzó con un descubrimiento feliz (un cantante como la copa de un pino) y un recuerdo triste (para todos aquellos que están en este mundo sin poder apreciar todo lo bello y hermoso que hay en él). La conclusión: un tono agridulce en mi mirada.


Cantando "Der Leiermann" de la serie de Lieder "Winterreise" de Schubert con DanielBaremboin.


Un hombre sencillo. Pasiño a pasiño



Hace unos cuantos días pensaba yo en una canción agradable de oír que reflejara la sensación de sutil alegría que me embarga cuando corro al aire libre y siento la brisa que proviene del mar azotando suavemente mi rostro. Al cabo de unos segundos recordé una vieja canción de ritmo traqueteante (ignoro si el "palabro" existe, pero creo que refleja a la perfección lo que pretendo decir) y agradable sonido.

Su autor, un gallego de Ferrol que consiguió un récord de altura en tiempos difíciles -por no decir imposibles- para
-parafraseando a otro grupo gallego- la lírica: Andrés do Barro logró en plena dictadura no sólo introducir una lengua minoritaria en el mundo pop sino que alcanzó varios números uno de ventas con algunos de sus temas.




Su canción más conocida "O tren"


La importancia del uso del gallego en la inmensa mayoría de sus temas (ignoro si en todos) es que cualquier lengua española distinta del castellano suponía una ruptura de la indisoluble unidad del espíritu nacional... o como quiera que llamaran en esa época al españolismo. ¿Cómo es que Andrés do Barro consiguió pasar el tamiz de la censura y el bloqueo lingüístico? A lo mejor fue la presencia de otros gallegos en los asuntos de estado lo que facilitó el tema. No lo sé, pero el caso es que él dejó su impronta gallega en los oídos de una generación de españolitos.

La mayor peculiaridad de Andrés do Barro es que hasta la fecha es el único cantante español que ha conseguido un número uno de ventas en España cantando en una lengua distinta del castellano... y eso que otros grandes cantautores (vienen ahora a mi cabeza gentes como Serrat, Raimon, Maria del Mar Bonet o el mismísimo Lluis Llach) han obteniendo grandes éxitos en su lengua materna.


"Corpiño xeitoso" todo un clásico y número uno de venta en septiembre de 1970.


A las pruebas me remito

El cénit de su carrera probablemente haya venido marcado por la película de la que proceen los vídeos que os traigo. "La red de mi canción" no deja de ser la típica película que se hacía en España en la década de los 60 para mayor gloria del cantante de turno (véase el caso Raphael o el de Julio Iglesias), pero ello no quita para que un chico de provincias (y ni tan siquiera de la capital de la provincia de turno) tenga el mérito de aparecer en la gran pantalla (aunque su voz haya sido doblada: no sabemos si porque el tono o la dicción no eran muy adecuados o porque se le notaba demasiado el acento gallego.

Como él mismo dejó escrito "Me llamo Andrés Lapique Do Barro y os presento unas cuantas de mis canciones. Hoy son en gallego porque así las he sentido y porque quiero colaborar con todo interés y cariño a dignificar mi idioma materno, caído durante muchos años en el más cruel menosprecio"


"Teño saudade"... canción melancólica donde las haya

No puedo ni debo entrar a valorar sus dotes como actor porque, entre otras cosas, no lo era. Sí entraré, sin embargo, en la alegría con la que se asoma a la pantalla y que nos transmitió por la radio durante los años que brilló su estrella. Yo era muy pequeño cuando se estrenó la película, pero en mi casa tenían la costumbre de poner la radio desde muy temprano, y yo iba al colegio tarareando ya las canciones de moda en aquellos lejanos años 70: Black is black, O Tren, Un rayo de sol, Mi carro... en fin, de todo un poco... y los temas de Andrés, desde luego, forman parte de esa base musical de mi más tierna infancia.

Para terminar quisiera decir que algo especial debía tener cuando ha generado tantos amores en su propia tierra (ya se sabe que aquí es difícil, por no decir que imposible, ser profeta en la tierra de uno) e incluso dar lugar tras su muerte a una generación de admiradores que han grabado un disco homenaje e incluso una gala especial para televisión versioneando sus viejos temas con aires nuevos.

Las islas de nuestra memoria




Hace ya algunos fines de semana... bueno, realmente hace casi un mes, tuve la suerte de poder visitar un lugar que evoca en buena parte de mis vecinos de la Ría de Vigo leyendas e historias lúgubres que se remontan a tiempos muy lejanos.



El lugar que tantas historias encierra es la isla de San Simón, unida por un pequeño puente con la más pequeña aún isla de San Antón. Se sitúan ambas en el fondo de saco que forma nuestra adorada ría, la ensenada de San Simón, como así se denomina toda la parte de ría que queda al traspasar el estrecho de Rande -lugar de heróicos, novelescos y míticos ecos-



¿Por qué hablo de las islas de nuestra memoria? Por varias cosas, todas ellas enlazadas con nuestra historia, desde la más íntima a la más trágica, de la más romántica a la más cruel, pero todas ellas reales como la vida misma.

Ya el juglar Meendiño cantó a las "ondas do mar de Vigo" y puso en boca de la amante que recibe a su amado "na ermida de San Simion/e cercaram-mi as ondas, que grandes son" el temor a morir en medio del mar embravecido que tan trágicos ecos tendría en ese mismo recinto siglos después.



Los monjes que habitaron la isla desde la edad media sufrieron reiterados ataque piratas, y posteriormente fue empleado el aislamiento de la isla para acoger una leprosería y centro de cuarentenas.



Sin embargo su más lúgubre pasado se remonta a la Guerra Civil, cuando fue destinada a prisión y campo de concentración y exterminio (aunque haya quien pretenda pasar por encima de estos feos nombres y evitar ensuciar ciertos tramos de la historia de este país aún a medio escribir) de enemigos del régimen. Posteriormente quedó como una colonia penitenciaria donde estaban condenados a morir cientos de ancianos hasta el año 1943.



Como el lugar está situado en un marco incomparable (aunque los inviernos seguramente sean durísimos en medio del aislamiento y en una zona tan desprotegida) parte de la guardia personal de Franco utilizó las instalaciones como colonia de recreo veraniego hasta que, el 22 de agosto de 1950, la mala suerte se alió con la ignorancia y ocasionó la muerte de 43 personas que cruzaban en barco desde la isla. Como consecuencia del accidente se cerró para tal fin.



Durante la visita que pude hacer a los edificios que permanecen abiertos a modo de exposición permanente comprendí cuán dura había sido la posguerra en esas instalaciones y lo pequeño que se había quedado el cementerio, lo que obligó a trasladar a Vigo los cadáveres de muchos de los muertos en el campo de exterminio.



Del mismo modo, no pude evitar un escalofrío recorriéndome la espalda a pesar del soleado día de principios de verano cuando vi las huellas de zapatos hechas en piedra sobre el suelo próximo al viejo cementerio, recordándonos dónde muchos hombres y mujeres esperaron sus últimos atardeceres.



Los carteles, las fotografías y los documentos originales muestran la historia que se nos ha estado mostrando con cuentagotas y que algunos queremos abrir al resto de los ciudadanos. Ellos, los hombres y mujeres que perdieron su vida entre el hambre, la enfermedad, la represión y el odio, se merecen que recordemos ese calvario suyo para evitar que la historia se repita y para que su desaparición prematura no fuera en balde.



Desde 1955 hasta 1963 las islas se volvieron a utilizar como hogar para huérfanos de marineros y familias con pocos recursos... y luego volvieron a caer en el olvido hasta que fueron declaradas en 1999 (curisosamente por la Xunta de Galicia de Manuel Fraga) B.I.C. y rehabilitadas de la mano del arquitecto pontevedrés César Portela como centro hostelero (que no llega a cuajar por falta de clientela) y cultural gracias a la actividad de la Fundación Illa de San Simón, que es quien gestiona las visitas guiadas y los actos culturales que en tan privilegiado marco se celebran... por ahora.



Esperemos que su futuro sea más claro y despejado que su triste y trágico pasado, porque la hermosura del conjunto bien lo merece, como espero poder mostraros en alguna próxima entrada en este blog.




Me despido por ahora de las islas, no sin antes dejar mis recuerdos y pensamientos sobre este mar virtual para que quien quiera los haga suyos.



Sólo espero que la próxima entrega sobre San Simón y San Antón no se me haga tan difícil de crear... pues esta lleva más de quince días con las fotos pero sin el texto. Si me decidí a acabarla por encima de todo fue por ti, Patricia, y por tu abuelo... y por el mio.

Donación histórica de un hombre de entrañable recuerdo




Hay personas que marcan tu vida en apenas unos instantes, y Don José Luís López-Aranguren marcó buena parte de la mía sin haber sido propiamente mi maestro.

Tuve el inmenso placer y fortuna de haber asistido a un par de conferencias suyas en mi propia ciudad allá por los últimos años 80. Supongo quien gobernaba la ciudad, así que atribuyo a un funcionario del Ayuntamiento aún en activo que en aquella época dirigía los destinos culturales de la ciudad el mérito de haber convocado e este ilustre intelectual para que nos iluminara en su concepto de estado, de vida, de ética, de moral y de sociedad.


Foto del profesor Aranguren en la época en que lo conocí.
Autor: Carlos Miralles. Colección particular -CSIS (tomada de El País)

Otro conferenciante que por Vigo pasó por esa misma época, y del que guardo un recuerdo similar, fué D. Gonzalo Torrente Ballester... a quien ya he dedicado una entrada y sobre quien probablemente vuelva a hablar en el futuro.

A lo que iba. Bastó una simple conferencia del bueno de Aranguren (espero que no se revuelva en su tumba por el tuteo) para que mis ideas anteriores sufrieran una especie de revolución cultural y conceptual que, sin hacerles cambiar el rumbo, sí se consolidaron sobre unos cimientos más sólidos que los que tenían previamente. Su palabra amable, sosegada y cálida; su tono pausado y familiar; su rostro henchido de bondad me llegaron al alma (si es que esta existe) y desde ese momento tomé como maestro a un hombre que nunca más tuve el placer de volver a oír en vivo y en directo (y a escasos diez metros).


El profesor Aranguren al teléfono (Colección del CSIC)

Lo traigo hoy aquí porque he leído que su inmensa colección privada de documentos acaba de ser donada por sus herederos al CSIC. Dice la noticia que son 20.000 los documentos (17944 de los cuales son cartas que él recibió) que forman el fondo que ahora poseerá el CSIC en propiedad. Espero que algún estudiante y más de un investigador bucee un poco en esos documentos y que les saque tanto partido como yo he obtenido de una simple conferencia suya... claro que el profesor Aranguren era de los que ganaba en persona.

En unos días cumpliría 100 años si la parca no se lo hubiera llevado antes, pero sus palabras acompañarán siempre a quienes, voluntaria o involuntariamente, lo tuvimos como maestro. Sus herederos han donado su archivo, pero él se donaba a si mismo y yo me considero uno de sus afortunados herederos.

Una de las causas de que apenas escriba



Esta es una de las causas por la que apenas sí escribo en mi blog personal... y no es por falta de temas, que los hay; ni de ideas, que también; ni de ganas, que sobran... pero el tiempo es el que es y no doy para más, queridos y queridas míos.

Os dejo una canción que me gustó más de lo que me gusta, pero que siempre es agradable volver a escuchar... al menos para mi.

La versión no es la que yo oí la noche de la presentación del disco en el que estaba incluida. Quienes la tocan tampoco son el grupo que la tocaba originalmente . Sin embargo sí formaban parte de ese grupo Carlos Núñez y Pancho Álvarez, aunque nadie parezca querer acordarse ya.

Como sucede tantas veces, probablemente demasiados "egos" juntos llevaron a su desaparición con un único disco en el mercado.


Verano del 95



Una entrada en el blog musical de mi adorada Belén me hizo recordar el maravilloso y extraño verano del 95, que hoy traigo a colación.

Tenía yo entonces unos lustrosos 27 años y un trabajo estable que me daba para vivir con holgura. Una ex novia de las que mejor olvidarse todavía en la memoria y un largo y cálido verano por delante en el que dedicarme a buena parte de mis aficiones favoritas de entonces... y en buena medida aún de ahora: amigos, viajes, música, fotografía, mujeres y literatura (el orden no tiene por qué ser exactamente ese).

De estas aficiones estoy convencido que la literatura ocupó muchas de las horas muertas que un verano siempre proporciona... pero es que no recuerdo qué libros leí exactamente en esa época, así que pasaré por alto este apartado.

Los amigos, los viajes, la música y la fotografía se entrelazaron de forma increíble durante una quincena larga del mes de vacaciones, y de no haber sido por la obligación/necesidad de volver al trabajo seguramente habría estado como la cigarra tocando y cantando hasta la caida de las primeras nieves, con lo bien que me lo paso yo solito con mis pasiones.

Todo comenzó prácticamente cuando, tomando unas cervezas en cierto local actualmente desaparecido de la tristemente muerta calle de los vinos de Vigo, me enteré de que Migue -el dueño del local- estaba organizando un viaje en bus a Gijón para ver en concierto a los Rolling Stones. Era la gira Voodoo Lounge, una de esas escenografías inmensas con efectos de luz, fuego y color que hicieron historia del espectáculo y que aún hoy pocos grupos están capacitados para imitar, que recalaba en España únicamente la noche del 22 de julio en la ciudad asturiana.


Honky Tonk Woman (The Rolling Stones) durante la Gira Woodoo Lounge

Pagué gustoso el precio del bus añadido al de la entrada aunque no hubiera de ir con el resto de los habituales del local, puesto que una idea se me coló por la ranura invisible que llevo siempre en el entrecejo: extender el viaje hacia el este del país y acercarme a Bermeo a ver a un viejo colega de aventuras de otro verano anterior y, ya puesto, bajar a la capital del reino a pedir perdón a un amigo madrileño por una metedura de pata del pasado reciente.

Poco a poco ese esbozo de verano perfecto fue tomando forma con otros detalles que aportaban interés a la ruta.

Primero fue la noticia de que un grupo de rock sureño estaría en el estadio de Pasarón
(Pontevedra) exactamente una semana antes del concierto de los Stones en Gijón (en donde estarían ejerciendo de teloneros). No me lo podía creer. ¡¡Vería a los Black Crowes dos veces en una semana!! ... y además, la segunda vez teloneando a uno de mis grupos míticos. La casualidad era demasiado grande para dejarla escapar, así que me compré también la entrada para Pontevedra.


Sting me (The Black Crowes)

Luego otra noticia interesante me reafirmó en la idea de acercarme hasta tierras vascas: en el Festival de Jazz de San Sebastian (Donostiako Jazzaldia) tocarían la noche del 25 de julio los guitarristas B.B. King y Raimundo Amador... otra oportunidad de goce etereo y noctámbulo. Para ese concierto no tenía entradas ni sabía cómo conseguirlas, pero eso ya me daba igual a esas alturas del plan. Mi siguiente parada sería San Sebastián (Donosti para los amigos).


Raimundo Amador y B.B. King esa mágica noche de julio del 95

La música sirvió de hilo conductor del viaje, pero los amigos hicieron el resto. Veranos atrás (debió ser en el de 1989) había conocido a dos muchachos durante un curioso campo de trabajo y la amistad se mantuvo (y aún hoy en día se mantiene... este verano iré a la boda de uno de ellos), así que acoplé sendas visitas a Bermeo y Madrid intercaladas en mi Ruta 66 particular que espero os guste.

Agnus Dei de Samuel Barber



Hoy, 11 de marzo de 2009, he encendido la radio del coche (como todos los días) y la música que surgió me recordó inmediatamente, con su sereno dramatismo, que hace ya cinco años España sufrió uno de los atentados más salvajes que se registran en los anales de la historia de la humanidad.


Los 191 seres humanos muertos no deberían ser obviados nunca. Que no se conmemore oficialmente -como se ha decidido este año- no obsta para que tanto en la memoria colectiva como a título individual tengamos un momento de encuentro con la reflexión y con el recuerdo.

Reflexión para entender qué se ha hecho mal a lo largo de los años para que existan seres humanos convertidos en monstruos capaces de acabar con otras vidas humanas sin la menor compasión.

Recuerdo para que tengamos en cuenta que hay que aprender de los errores del pasado y para valorar el hecho de que la vida que tenemos y disfrutamos pende de un hilo.

Os dejo con el Agnus Dei (arreglo del Adagio para cuerdas Op. 11 procedente a su vez del Cuarteto de cuerda Op. 11) de Samuel Barber. La versión seguramente no sea la mejor, pero si bajáis un poco el volumen podréis apreciar la hermosura de la pieza y lo acorde del vídeo con el homenaje a las víctimas que pretendo hacer con esta entrada.


Algo de ¿poesía? de un pasado remoto.



Hoy he vuelto a ver a una mujer (entonces era una chica de 18 años) que en su día me provocó unos sentimientos de esos que, quien más quien menos, ha sentido con 19 añitos. Lo único que me hace traer este recuerdo aquí es que entonces
(7 de diciembre de 1986) los plasmé en papel. Hoy los vuelvo a plasmar en la pantalla... cosas de la tecnología.

Una cosa no ha cambiado mucho... aunque evidentemente con 40 años largos el corazón ya no siente arrebato al verla sí es capaz de apreciar lo bien que está en su actual edad. Puede incluso que esté proporcionalmente mejor de lo que estaba cuando la conocí.

No es que tenga mucho trato con ella. Más bien el típico "¡Hola fulanita! ¿Cómo te va? Me alegro de verte. ¡Hasta otra!" empaquetado con una sonrisa amable y una interrogación que siempe penderá entre nosotros ¿qué habría sucedido si ella hubiera dicho un sencillo sí?



Tu frío

El frío.

Ese frío de la noche me ha calado,
y no siento en mi cuerpo nada más

que el frío y el dolor agudo,
ese dolor que nace de tu frío,
de tu frío que me envuelve el pecho blanco.


Mi pecho que no suena, que no se mueve,

coraza de metal frío.


Tus frías manos,

dedos largos, agujas de hielo

clavándose en mi piel fría, matándome.

Tus ojos fríos, mirada de cristal
que no dice más que frías mentiras,
verdades que duelen, jarros de agua, fríos.


Días sin número, números sin sentido,
fríos números que nada dicen, fríos.


Pensándolo friamente... Piénsalo
y me darás la fría razón que te llena.


Razones hay que frío dan al corazón muerto,

helado de frío espiritual.


Y ahora que el frío lo ha invadido todo
déjame morir, dulce reposo, frío eterno,

hasta que mi cuerpo sea hielo entre nieve.


Nieve fría, tu cuerpo blanco,

hielo cálido, mis huesos negros.

Algo se mueve, aún, en Vigo



Todos los que tenemos edad para ello recordamos, no sin algo de nostalgia, una época en la que nuestra (querida y odiada a partes iguales) ciudad ocupaba un lugar en el firmamento musical y cultural de este país llamado España.

Los años 80 pasaron a la historia como un momento casi irrepetible en el que surgieron grupos que rompían radicalmente con el pasado y la tradición pop tardofranquista blandengue y cursi y que, con el devenir de los tiempos, quedó grabada indeleblemente sobre nuestra piel como LA MOVIDA. Un resumen más que decente de grupos destacados de la época podéis verlo con esa misma "etiqueta" en el blog de mi querida y admirada Belén, donde destacan varios grupos de Vigo: Semen Up, Aerolíneas Federales, Siniestro Total y Golpes Bajos.

¿Y hoy? ¿Qué pasa hoy en Vigo?. Sin ir más lejos, este jueves pasado se presentaba en La Fábrica de Chocolate el nuevo disco de la banda "The Soul Jacket", una fantástica y joven banda de soul y rock'n'roll, que ya han teloneado a Tito y Tarántula (que se hicieron famosos a raíz de su inclusión en la B.S.O. de "Abierto hasta el amanecer" de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino) y a los Letz Zep (un grupo que vive de imitar a los míticos y desaparecidos Led Zeppelin).


Cartel del concierto de "The Soul Jacket"

Entre las colaboraciones del disco y de la actuación estuvieron la armónica bluesera de César "Mr.K" vocalista de la banda de rock canalla fronterizo (también de Vigo) Mr. Carácter, así como la trompeta de Mike "Trompy" también trompetista de Mr. Carácter y trompeta de la Breogain Soul Band y del grupo de ská Kogito Ergo Sum.

La Breogain Soul Band surge como banda residente de la sala Breogain, asociada a los Estudios Areamaster, y bajo la idea de formar un grupo de soul al más puro estilo The Commitments (basados en la famosa película de Alan Parker) y comparte cantante con The Soul Jacket, y batería ocasional con Mr. Carácter, etc.

De uno y otro lado surgen a través de los hilos de la red social nuevos y viejos grupos de Vigo y alrededores con estilos distintos. A algunos los conozco por su ya dilatada trayectoria tanto en solitario como con otras formaciones (Tony Lomba, Tony Lomba & Elio dos Santos, Los Tres Sudamaricones); otros van dejándose caer de grupo en grupo (Foggy Mental Breakdown, Doctor Five, Los Tres Sudamaricones, Los High Sierras); los históricos siguen en la brecha cambiando más o menos de estilo y de compañías (Golpes Bajos, La Marabunta, Mastretta, Iván Ferreiro) hasta el día de hoy, que actúan con su propio nombre; otros cuantos surgieron en grupo (Los Piratas) y ahora van por libre y con también en su nombre (Iván Ferreiro); como otros menos conocidos aunque sean hermanos de los anteriores (Amaro "Ferreiro"); y finalmente a algunos acabo de conocerlos y estoy encantado de ello (Maryland).

Creo que no está mal el despliegue... aunque soy consciente de haberme dejado un montón de alternativas (como por ejemplo todos los grupos folk, que son de lo mejorcito del panorama patrio(Berrogüetto, Carlos Núñez, Pancho Álvarez, Avalon, etc.) y de otros estilos.

Definitivamente, Vigo no está muerto en tantos aspectos como parece... y a pesar de la tan famosa crisis. Para muestra un botón... o mejor dos.


Think (de Aretha Franklin) por la Breogain's Soul Band

In the midnight hour (de Wilson Pickett) por la Breogain's Soul Band

50 años en la cumbre



Sé que a muchos/as no os dice absolutamente nada el Jazz, pero a mi es una música que me puede transportar a otro estado/mundo/época/lugar con gran facilidad, y según de qué músico o de qué disco se trate más aún.

Este año será el quincuagésimo aniversario de la grabación y publicación de uno de los discos de jazz más vendidos y mejor valorados por los expertos y aficionados a este género: "Kind of Blue" de Miles Davis.

Se celebrará tan magno acontecimiento con la reedición de este album en un formato para coleccionistas que incluye, además de tres discos (uno de los cuales es un DVD), un póster, un libro y un vinilo copia del original.

Leí la noticia hace bien poco y no dudé un instante en guardar la referencia para dedicarle una entrada en el blog. Este disco se merece no una, sino varias entradas, una por cada canción, ya que cada nota que sale de mi equipo de música me traslada a 1986, año en lo oí por primera vez. De hecho, cuando una amiga en su blog hablaba de su desbubrimiento del jazz, le recomende para empezar que se agenciara este álbum y otros dos del mismo músico.


Video colgado en YouTube por la discográfica LegacyRecordings sobre este 50º aniversario

Buscando información acabo de descubrir que dos de los tres están en una lista de 100 Grandes Álbumes de Jazz entre los 30 primeros:"Kind of Blue"(1º), "Birth of the Cool" (21º). Y no sólo eso, entre esos 30 primeros hay otros dos "In A Silent Way" (13º),"Bitches Brew" (16º) y "Milestones" (28º).

Para terminar, como no todos los méritos son atribuibles al genio que creó el concepto musical que el disco encierra, mi reconocimiento a los músicos que participaron en las dos sesiones de grabación en las que se pergeñó el disco, algunos de ellos posteriormente tan famosos o más que el propio Davis:


Las cosas de estar en la red




Esto de estar metido en la red tiene lo que todo: sus cosas buenas y sus cosas malas. Hoy hablo por experiencia directa vivida, como quien dice, ayer mismo.


Por un lado lo malo -que tampoco tanto- ya que me sirvió para aprender algo nuevo: alguien desconocido por mi hasta ayer mismo me llamó la atención con mucha educación, eso sí, sobre el hecho de que yo no había citado la autoría de una fotografía que había "tomado" de su blog y que, además, le estaba restando parte de su ancho de banda por haber enlazado la susodicha imagen directamente del blog en vez de haberla copiado en mi ordenador para luego subirla mediante la herramienta adecuada de Blogger.

Yo le respondí que ni siquiera protejo mis propias imágenes y que agradezco mucho a otra gente que haga lo mismo; que ignoraba que en el fondo le estuviera quitando nada (y mucho menos ancho de banda) pero que en cuanto pudiera lo arreglaría (como así he hecho); y que había empleado google para buscar una fotografía que me pudiera servir para ilustrar el tema en cuestión sin llegar a ver de quién era ni en qué web residía esa imagen, y que también arreglaría eso (como he hecho).

Lo que yo me pregunto ahora es lo siguiente. Si cuando para poner en el blog una imagen Blogger te está dando la opción de redireccionarla desde otra web, y eso es el "HotLinking" ni más ni menos, ¿por qué carallo te dan esa opción? ¿No están siendo más culpables realmente los de Blogger que tú de esa sustracción de ancho de banda a otro usuario de internet que paga por mantener su blog o su página web? Yo es que soy un poco lerdo, pero no me gusta robar a nadie... y menos aún sin ser consciente de estar haciéndolo... porque entonces sí que parezco más lerdo aún de lo que soy. A mi que me lo expliquen.

Por otro lado lo bueno. Bueno, bueno no. ¡Buenísimo!. Cuando ayer llegué al ANPA del colegio al que mando a mis niños había un sobre acolchado dirigido al Presidente del ANPA (ese soy yo). Provenía de Santiago de Compostela... de una dirección conocida (me sonaba el nombre de la céntrica calle) pero de un remitente desconocido. Abro el sobre y encuentro un libro con una inicial "S" decorada al estilo medieval y un nombre de sobra conocido debajo: Serafín Moralejo. El corazón me dió un vuelco. Luego, el título: "Iconografía gallega de David y Salomón".


Una joya que no tiene precio... edición "no venal"

Abro nervioso las páginas en busca de una nota o algo y me encuentro una tarjeta escrita a mano en la que alguien me explica que se ha emocionado al leer por casualidad en internet mi post sobre un antiguo profesor suyo. El libro lo ha editado ese alguien con ayuda de un familiar, y se trata de un libro inédito hasta el momento. En 1978 había intentado editarlo el propio profesor (Serafín Moralejo Álvarez) pero razones diversas se lo impidieron. Tuvo que ser ese alguien quien, con 25 años de retraso, lo publicara para repartir entre conocidos que pudieran/supieran apreciar su contenido y su mérito. Ese alguien había decidido que yo era merecedor de esa obra de arte y por eso me la enviaba con la única condición de que no fuera mencionado en el blog.


Soy consciente de que no le he devuelto el favor que me pedía, pero todo tiene su explicación. Como por internet se pueden bus car muchas cosas/personas, busqué por las dos iniciales y el apellido del remite y me encontré con alguna referencia bibliográfica asociada a mi mundillo cultural en Santiago de Compostela... y me aparecía un segundo apellido. Luego busqué en las páginas blancas de Santiago poniendo el primer apellido... sólo había una persona posible en la dirección del remite... y claro, llamé por teléfono. Para algo había hecho la búsqueda, digo yo.

Sonó y sonó... y cuando estaba a punto de colgar una voz surgió al otro lado de la línea. Pregunté por el nombre y me dijo que sí, que ese era su nombre. Así que me presenté: "Soy Banderas". No sé quién se alegró más, si ese alguien o yo. El caso es que estuvimos un ratito hablando sin conocernos de nada, pero sabiendo que teníamos un nexo de unión enorme: un viejo profesor y maestro de tantas y tantas cosas de/para la vida y del amor por el arte medieval.

Como era tarde y lo mío son las conversaciones en vivo y en directo más que las telefónicas corté, no sin cierto fastidio, la conversación dejando caer que me veía incapaz de mantener en secreto un detalle tan hermoso como el que había tenido conmigo, pero que su identidad quedaría protegida en cualquier caso, cosa que sí creo haber cumplido.


La conversación con esa persona duró poco más de 8 minutos, pero no sólo me ha parecido muchísimo más breve sino que el recuerdo se ha prolongado a lo largo de todo el día de hoy, con lo cual ha acabado siendo larguísima.

Es increíble lo que puede hacer un buen profesor, un maestro... unir a gentes de generaciones distintas en torno a su figura y en la distancia. Si es que sucede como lo buenos vinos... que ganan con los años.



Detalle de la "S" con el Rey Salomón y la Reina de Saba
(obra de Serafín Moralejo Álvarez)

Me llamó la atención de la "S" uncial (hay palabras que hacía años que no utilizaba) del libro por su bella factura. Según esa persona es una lámina hecha por el mismo Serafín Moralejo (al parecer aficionado entre otras cosas a la "iluminación"). Pues bien, acompañan a la letra dos figuras: una claramente masculina pues luce bellida barba y otra femenina con una flor en la mano; se encuentran en animada conversación, él con una pierna cruzada sobre la otra -gesto solamente permitido a los reyes en esa época remota de la historia- y ella con una flor en la mano; y ambos están coronados, luego la relación es de iguales a pesar del dimorfismo sexual (¡¡toma palabro!!).

Seguramente se me escapan detalles a mansalva pues hace mucho que no entreno, pero juraría que son mis viejos conocidos de las clases de Moralejo: El Rey Salomón (todo el mundo lo conoce por su "salomónica" sabiduría) y la Reina de Saba , Balkis o Bilqis en la tradición musulmana, (hermosa pero también inteligente mujer prototipo de modernidad revolucionaria para la época)... muy apropiados para acompañar a su común inicial.

Finalmente la cartela que hay entre las figuras contiene una inscripción que a simple vista fui incapaz de leer en su totalidad (los años no perdonan). Como la tecnología moderna permite hacer maravillas la fotografíé y la amplié. En la misma reza el lema: "Qui finxit florem non finxit floris odorem" que traducido viene a ser algo así como "Lo que imita las flores no imita el olor de las flores". He encontrado en los Carmina Burana (186:2) unos versos similares y relacionados: "Flos in pictura non est flos, immo figura; Qui pingit florem, non pingit floris odorem" (Flor en pintura no es flor, sino figura; quien pinta flores, no pinta sus olores)... por eso la abeja no se posa en la flor pintada junto a la Reina de Saba, claro.

La frase no podría ser más acertada aplicada al día de ayer, al profesor Moralejo y a lo aprendido entre ayer y hoy: nada puede remplazar a un original... ni siquiera el recuerdo amable y cariñoso que podamos tener sus ex-alumnos/as podrá reflejar, siquiera tímidamente, la grandeza de un MAESTRO de verdad y un HOMBRE dificilmente superable. Hombre, a fin de cuentas, pero único e inimitable.

Creo que un día de estos me trabajaré una entrada dedicada exclusivamente a esos maestros que he tenido la suerte de tener a lo largo de mi vida... algo ya he estado barruntando en mis horas de reposo vírico. ¡Echaos a temblar! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!