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MAPOMA: sensaciones encontradas.



Como ya hace mucho de esto no os voy a contar toda la película. Solamente unas imágenes y un pie de foto son suficientes para este retorno a la vida blogueril.





El día anterior al Mapoma en la Feria del Corredor, flipando con Haile Gebrselassie



El recordman mundial de maratón con 2h 03m 58s en Berlín es todo encanto.




Parte de mis armas de guerra: linimento, vaselina, tatoo de ritmos, esparadrapo suave y pulsómetro con GPS.



La indumentaria de mi equipo de atletismo (ya estoy federado) con el dorsal ya puesto.



La calle de Alcalá poco antes de las 8 de la mañana. Hoy puede ser un gran día.




Con mi compañero de equipo (Jeff), y dispuestos a ver qué sale hoy. Alea iacta est.



Bonito luce el tatoo... a ver si me sirve de algo. Por probar que no quede.



Finalmente conseguí mi objetivo por unos segundos, y mejor marca personal en maratón.
Tiempo neto: 3h 29 min. 26 seg. (y eso a pesar del día que hizo)




Con Papabaloo, un compañero y ahora amigo que me acompañó los 25 primeros km.



Por los poros de la piel me salía más alegría y orgullo que sudor.



Y por la tarde, de nuevo al cesped del Retiro con la familia.

IV Alegre Media Maratón de Vilagarcía



El domingo por la mañana participé en otra media maratón (debe ser que a mi lo de hacer una entera se me atraganta un poco, así que para compensar hago varias medias al año) y algunos compañeros y compañeras del foro "correrengalicia.org" se burlaron de mi al ver las fotografías que me habían sacado. "Yo quiero sufrir como Banderas" decían.


Que ¿a qué se deben las burlas? Sencillamente, lo suyo es envidia cochina. Para hacer una carrera como ésta se meten unos tutes de entrenamiento bestiales y luego se machacan literalmente sobre el asfalto, sufren dolores espantosos, agujetas innumerables, etc. y además salen con caras raras en las fotos para finalmente hacer, con un poco de suerte, un minuto menos que el año pasado.

Yo, por mi parte, hago largos de 10 o 12 kilómetros (bueno, a veces incluso llego a 14 o 15); corro 15 de los 21 kilómetros a un ritmo en el que me encuentro relativamente cómodo y que me garantice que tengo fuerzas suficientes para terminar la carrera apretando un poco el paso... que tampoco es que vaya yo a ganar ninguna medalla (y lo de mejorar los tiempos está bien, pero a mi edad como que ya no me afectan según qué cosas... aunque para otros foreros gentuzas como yo somos los que estropeamos el ambiente de las carreras) y, si puedo, recoger algún que otro muerto (en el argot atlético se define como "muerto" aquel corredor que ha calculado mal su ritmo o que ha tenido algún problema a lo largo de la carrera y se ve obligado a correr menos de lo normal para poder terminarla) antes de llegar a la meta en un pequeño sprint de cara a la galería (no más de 100 metros, que sino me canso y se me dispara el corazón más de lo aconsejable) y para la foto finish.

Eso sí, para conseguir todo esto primero me he tenido que convertir en estrella mediática, tener blog, salir en el cartel de alguna carrera y entrenar na media de 3 días a la semana para mantener el tipo mínimamente... no vaya a ser que se note que no doy golpe... pero vosotros no digáis nada. Que sigan pensando que en las carreras sufrir es lo más importante, porque yo corro para disfrutar del hecho de correr, para recargar mi espíritu con el aire que entra en mis pulmones y el sudor que expelen los poros de mi piel, para almacenar la energía que el sol me embadurna sobre la piel con cada zancada durante la hora y cuarenta y siete minutos de carrera y, sobre todo sobre todo, para beber un botellín de agua, una isotónica de un azul indescifrable, un yogur con soja (sin cucharilla para tomarlo), una naranja, una manzana, una barrita de chcocolate e incluso una lata de refresco al té con limón. ¡Ah! y para ahorrarme el comprar una camiseta "técnica" en cierta cadena de tiendas deportivas de cuyo nombre no quiero acordarme... y ¡¡¡todo gratis, oiga!!!

En fin, cada uno corre por lo que corre. Yo empecé para bajar el colesterol y aquí me véis, hecho una piltrafilla, con las piernas cargadas, agujetas hasta no sé dónde, visitando al fisio semana sí semana también, a la masajista una vez al mes... en fin, que no vivo sino para salir en unas fotos que no verá nadie más allá de este blog y los que participamos siempre en las mismas carreras y acabamos por conocernos todos.

A las pruebas me remito:


Primera vuelta (km 7) con mi correlega y "lapa" Cheetos.

Poco después del avituallamiento del km. 7,5 (¡Hola Flip!)

Poco antes de acabar la segunda vuelta (Km.13,5) seguía acompañado de Cheetos.

Segunda vuelta (km. 14) y gritando ¡¡Somos azules!!
(los de correrengalicia.org) a Thefifthelement

Poco después del penúltimo avituallamiento (Km 14,5)
a esos cuatro me los comí con patatas en el km. 16.

Sprint en los últimos 100 metros echando los restos.

Fotos gentileza de varios colegas del foro (Flip, Sochas, Marcos y Germán...)

De Australia a la cima del dolor


No suelo yo comentar noticias deportivas, pero creo que hoy bien merece una excepción, y no porque vaya a tratar el resultado ni el juego precisamente, sino el poder de la imagen... ese del que se dice que vale más que mil palabras. Hay quien sostiene que eso no es cierto, pero creo que los ejemplos de hoy son suficientemente elocuentes.

No vi el partido en su totalidad, sino sólo un par de juegos del cuarto set y otro par del último... lo suficiente para ver a un ex número uno del mundo luchar con impotencia contra quien lo ostenta a día de hoy y, si las cosas no cambian, durante bastante tiempo aún.

Rafael Nadal, de 22 años, lleva trotando sobre las pistas de tenis desde su tierna infancia (con 8 años jugó y ganó su primer torneo) y Roger Federer desde los 3 años, y desde los 8 formaba parte de un equipo en el que destacó desde junior.

Ambos son viejos conocidos ya que han disputado infinidad de torneos y de finales que han caído de uno y otro lado. Sin embargo la final de hoy podría suponer una ruptura en la racha del tenista español debido a diversos factores de sobra conocidos.

Federer sabía que ganando el partido de hoy igualaba el record de Pete Sampras (14 torneos del Grand Slam), y que podría volver a poseer el número uno de la ATP, dando de nuevo un viraje a su brillante carrera deportiva.



El perdedor con un rostro demudado por la derrota. (Fotografía de AFP para El País)

Sin embargo las cosas no han salido bien para el suizo. Se ha encontrado a un Nadal muy maduro, sereno, y con las ideas muy claras sobre qué tenía que hacer sobre la pista para alcanzar un torneo que hasta ahora se había resistido a cuantos españoles habían alcanzado la final.

Al final Roger Federer ha acabado llorando durante la entrega de premios ya que se le ha escapado una oportunidad que dificilmente se le volverá a presentar: un Nadal casi extenuado tras un partido de semifinales que ha marcado otro hito histórico (ser el partido más largo en la dilatada historia del Abierto de Australia).

La derrota. Eso es lo que reflejan las lágrimas del suizo. Sus palabras "Dios, esto me está matando" tan sólo subrayan el dolor de una pérdida, de una oportunidad perdida, de un momento que puede marcar un antes y un después en la carrera de ambos. Las fotografías lo dicen todo.


La lágrimas de la pérdida y la mirada de reojo al torneo que se le escapó lo dicen todo.(Foto de Reuters para El País)

La séptima para el bote


Ya está. Ya he corrido la Media Maratón Ciudad de Valladolid (y llevo 7 carreras de esa distancia... mi favorita). Ha sido bonito correrla pero la sensación general es agridulce, pues los sentimientos son contradictorios. Por un lado he corrido otra carrera y no he abandonado (sigo con ese marcador a cero) pero por otro lado he sufrido más de lo que yo hubiera deseado.

Los aficionados al atletismo sabemos que sin esfuerzo y sin dolor no se consigue nada. Es un esfuerzo y un dolor al que estamos acostumbrados (más o menos... siempre en la medida de nuestras posibilidades y de nuestras aspiraciones) y que consideramos como una parte innata a la práctica de nuestro deporte favorito, pero que se ve recompensada casi siempre por una mejor marca, un resultado satisfactorio o una pequeña mejoría.

No es que seamos masoquistas, es que sabemos que en la vida nada es gratis y estamos dispuestos a pagar ese pequeño precio por satisfacer nuestras ansias de superación, por sentir que hemos dado lo máximo que hemos sido capaces de dar en cada zancada, en cada inspiración, en cada segundo de carrera.

El día anterior, mientras paseábamos por las calles de Pucela, descubrimos que iba a tener lugar otra prueba atlética en el entorno del Paseo de Zorrilla, en pleno centro de la ciudad. Se trataba de la II Milla Urbana de Valladolid (carrera de 1600 metros) en la cual correría, entre otras, la olímpica Marta Dominguez. Hacia allí nos dirigimos, y con tan buena fortuna que conseguimos de la famosa atleta de la cinta rosa en el pelo una fotografía para el recuerdo. Desde luego hay que reconocerle amabilidad, ya que a pocos minutos de celebrarse la carrera aún estaba firmando autógrafos y posando con una sonrisa en el rostro a todos los que, como yo, a ella nos acercábamos.

Banderas y Marta Dominguez (foto para la historia)

El día de la carrera los ánimos y los nervios no estaban equilibrados. Mi corazón ansiaba alcanzar una marca que preveía imposible, y mi moral me llevaba a conformarme con dos minutos más. Esa era la distancia que separaba 1:38:00 de 1:40:00. Sabía que el primer resultado era poco menos que inalcanzable, pero el segundo resultaba medianamente razonable.

Por otra parte, mientras calentaba motores, el zumo de naranja que había tomado durante el desayuno se empeñaba en retozar en mi estómago y asomar intermitentemente a mi boca. Mal presagio para una carrera que se presentaba dura, no tanto por su perfil como por las aspiraciones personales. A pesar de ellos plantamos cara a las pequeñas incomodidades y decidimos probar fortuna, ya que no era plan desaprovechar el largo viaje.

Banderas y Jeff (compañero del foro de Correrengalicia.org) minutos antes de la carrera.

No voy a narrar en detalle el transcurso de la carrera porque muy pocos de los que esto lean serán aficionados al atletismo, pero sí puedo contar que salí a un ritmo muy cómodo que aguanté haste el kilómetro 10 en parte gracias a la compañía de una corredora veterana de la zona ( por cierto, su pueblo está en fiestas) pero residente en Madrid (como alguna otra que yo me sé oriunda de Valladolid).

Aspecto de la carrera en sus primeros compases.


Mi primer paso por la Plaza Mayor, donde terminó la carrera.

Luego tuve un mal rato por culpa del estómago en el km. 12. Más adelante aguanté como pude cuando me dieron caza los chicos que venían con el "globo" que marcaba la hora cuarenta minutos y, aunque se me vino un poco el alma a los pies, me mantuve hasta el km. 14 con ellos. Más adelante ese esfuerzo a la desesperada me pasó factura en forma de sed, y en el 15 tuve que dejar de correr para beber con comodidad.

Volví a enganchar con la corredora local, y en el 17 volví a tener problemas estomacales que me hicieron parar unos 20 eternos segundos en que eché a andar. Cuando conseguí retomar el ritmo seguía teniendo a la vista a mi "liebre" particular y a unos 600 metros de meta la alcancé y adelanté para, finalmente, llegar apenas 5 segundos por delante suyo.

Los últimos metros de la carrera se me hicieron eternos. En el primer paso por la Plaza Mayor no me fijé en que para acabar la carrera tendría que dar una vuelta prácticamente completa a la misma, y que eso sumaba unos últimos 300 interminables metros, así que acabé casi a trompicones por haber acelerado un poco el ritmo justo antes de entrar en el monumental recinto.

Dando las últimas zancadas para conseguir mi nueva marca en la media maratón 1:43:21

Nada más llegar a meta me volví para ver llegar a mi compañera de fatigas y, como tengo por costumbre, mostrarle mi agradecimiento por su apoyo que, aunque fuera intermitente, me ayudó a mantener un objetivo, como captó la fotógrafa. Lástima que no saliera en la foto, ya que así el homenaje habría sido completo y perfecto.

Saludando a mi "liebre" particular.

Al final no se pudo conseguir ni mi principal objetivo (rebajar hasta 1:38:00 mi mejor marca anterior) ni un segundo objetivo más realista (quedarme en una más que aceptable marca de 1:40:00), pero sí uno fundamental para cualquier aficionado al atletismo, como es rebajar mi anterior marca personal en esta distancia (en 48 segundos, nada más, pero menos es nada).

Hoy no pudo ser... y mira que lo intenté.

Como dice el refrán: "No se consuela quien no quiere", y yo ya he encontrado consuelo para el descalabro de ayer.


Todas las fotografías fueron tomadas por mi mujer, que cada día que pasa comprende mejor mi afición, porque ve la cara de felicidad con que termino aunque esté literalmente destrozado, como ayer.

Pidamos que en China se juegue limpio



Estos días he recibido un correo electrónico de Amnistía Internacional (AI para los amigos) en el que, dada la proximidad de la celebración de los juegos olímpicos, se me pedía que firmara una petición al Primer Ministro de la República Popular China que dice lo siguiente:

Wen Jiabao Guojia Zongli
Sr. Primer Ministro,

Las autoridades de su país se comprometieron a acometer reformas en materia de derechos humanos si su candidatura olímpica salía elegida. Teniendo en cuenta que la celebración de los Juegos Olímpicos en Pekín está cada vez más próxima, le pido a su gobierno que:

  • cese la creciente represión contra el activismo de derechos humanos y el periodismo chinos, y se garantice la libertad de expresión;
  • sea abolida la “rehabilitación forzosa por drogas” y otras formas de detención sin juicio;
  • se ponga en libertad de inmediato y sin condiciones a todos los presos de conciencia;
  • como un paso hacia la abolición total de la pena de muerte, se deje de aplicar en China esta terrible práctica al menos como castigo a delitos no violentos, incluidos los económicos y los relacionados con drogas; y además, que se publiquen estadísticas nacionales completas sobre la aplicación de la pena de muerte.

Esperando comparta mis preocupaciones, me despido atentamente,

Aquí irá tu nombre y primer apellido


A mi, sinceramente, me parece una carta de lo más respetuosa y suave. He leído y oído estos días muchas cosas (algunas buenas y otras malas) sobre la campaña que AI está llevando a cabo por medio de vídeos como este que os dejo. Es uno de los más largos, pero creo que merece la pena verlo.




Aunque no esté de acuerdo con ciertos enfoques occidentales críticos con la forma de actuar del gobierno chino (el tema del Tibet, principalmente), reconozco que hay muchos asuntos en los que resulta no sólo absurdo sino ridículamente contradictorio que se permita a un país como China organizar el acontecimiento deportivo universal por excelencia, símbolo de la unidad de razas, colores, credos y opiniones, de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad humanas. ¡Uy! ¡Qué masón me he puesto!

“El objetivo del Olimpismo es poner siempre el deporte al servicio del desarrollo armónico del hombre, con el fin de favorecer el establecimiento de una sociedad pacífica y comprometida con el mantenimiento de la dignidad humana

“El Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en [...] el respeto por los principios éticos fundamentales universales

Principios fundamentales del Olimpismo

El caso es que el gobierno chino se comprometió, cuando estaba en juego la designación como sede de los juegos olímpicos de 2008, a un montón de mejoras que, desde luego, no han cumplido... y no me estoy refiriendo a la contaminación atmosférica ¿eh?



En fin, que si alguno/a quiere firmar, puede hacerlo desde aquí.

Abrazos a todos. Bicos a todas. Me voy de vacaciones durante dos semanas completas, que me van haciendo mucha falta. A lo mejor os dejo alguna entradita desde un ciber o así, pero no prometo nada.

En Vigo también se patina



Ayer se ha celebrado en Vigo la XI Festa Día do Patín. En ella se han dado cita cientos de infantes y adolescentes para mostrar sus progresos a lo largo del curso escolar. Para muchos de ellos era la primera vez que patinaban fuera de sus colegios, e incluso para un público distinto y mucho más numeroso que el que suelen tener: sus propios compañeros de clase.



Por ahí en medio anda mi hijo mayor

Uno de estos patinadores noveles fue mi hijo mayor, y claro, papá está que no mea, especialmente sabiendo lo torpe y poco decidido que es. De hecho ya me extrañó que aguantara más de dos clases seguidas de patinaje, puesto que se trata de un deporte donde las caídas forman parte de la dinámica normal de su práctica... incluso en niveles de competición nacional.


El grupo de los pequeños del CEIP García Barbón en plena demostración.


Este es el vídeo que logramos grabar (más o menos)

Pero bueno, lo que quería contar es que en Vigo, además de jugarse al fútbol (bastante mal, por cierto) y de practicarse ciclismo, escalada, espeleología, tenis y squash, golf, natación y vela, voleibol, baloncesto y balonmano también se patina... y de qué manera. Me ha sorprendido favorablemente ver que hay tanta gente practicando el deporte de base. Supongo que eso hará que haya algo de futuro ¿no?.


Un grupo de patinadores más experimentado haciendo una hermosa figura.


Aspecto del Pavellón de As Travesas (Vigo)
con muchos de los participantes en la XI Festa Día do Patín


Por tener, incluso contamos con una patinadora de reconocido prestigio no sólo a nivel nacional sino, incluso, internacional: Tamara Valderrama, que participó en 2004 en el Campeonato del mundo de patinaje artístico en Fresno (California) y en 2003 en la misma competición en Buenos Aires.


Vídeo del Campeonato de España Senior 2005 (Santander) Tamara obtuvo el bronce en Individual Senior Femenino

Por cierto... ayer fue, además, el Día das Letras Galegas (festivo en Galicia) y el Día de Internet... pero como la familia es lo primero, y sintiéndolo mucho por el resto de temas interesantes, ahí se quedan. ¡Que otros hablen de ello!