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Hoy necesito este adiós.



Hay días en que uno tiene mucho sobre lo que reflexionar, mucho sobre lo que arrepentirse o sobre lo que dudar. No hay nada seguro en la vida salvo la muerte.

Hay momentos en que la vida te da sorpresas y momentos en que las piedras te salen al encuentro. No hay como vivir el segundo.

Hay lugares y momentos especiales en la vida de una persona, y hoy he estado escuchando viejos temas, nuevos grupos, antiguas versiones... y me he quedado con el "Adiós Nonino" del gran Astor Piazzola porque el momento me lo pedía.

Astor Piazzola, un genio de hombre que, a la muerte de su padre, compuso esta joya.




Sólo un detalle que ignoraba, para los amantes del papel couché. En la boda de Máxima Zorreguieta (hoy Maxima de los Países Bajos) el novio había programado esta pieza. El video no tiene desperdicio, por lo intenso del momento, pero os he elegido una versión del propio Piazzola.


Un chelo en el cielo



La semana pasada estaba buscando una melodía entre los miles de millones de vídeos que hay en YouTube y me encontré con una joven violonchelista que me encandiló. Luego descubrí que no sólo no era joven sino que ya está muerta y que, como era de suponer, en su juventud había sido considerada una de las mejores interpretes de dicho instrumento... hasta su prematura retirada (con tan solo 28 años) por culpa de una enfermedad que le impidió no sólo seguir tocando sino que, unos cuantos años después (con 42) acabó con ella.


Concierto para Violonchelo de Edwar Elgar (1. Adagio-moderato)

Algo más tarde caí en la cuenta de que la historia que se narraba en su biografía me sonaba. Y es que había visto hacía ya tiempo atrás una película que narraba la desafortunada vida de Jacqueline Du Pré, su relación con su hermana Hilary, con su marido (el famoso pianista y director argentino-español-israelí-palestino Daniel Baremboin) y con la dolencia que acabó con lo que más amaba en la vida, tocar música, y con ello acabó también su vida. Por cierto, la actriz Emily Watson bordaba el papel protagónico y, de hecho, se llevó por el mismo un globo de oro y un Óscar.


Intermezzo de Goyescas de Enrique Granados

No soy un experto en violonchelistas, aunque conozco los nombres de algunos de reconocido prestigio, como los españoles Pau Casals y Jordi Savall, el ruso Mstislav Rostropóvich, el letón-israelí Mischa Maisky, el chino Yo-Yo Ma. Sin embargo, de lo que he oído de todos ellos me quedo casi siempre con las versiones de Rostropóvich y de Maisky. Por Savall, tengo que reconocerlo, muestro una especial querencia debido a su predilección por la viola da gamba, instrumento cuya sonoridad resulta aún más próxima a mi espíritu que la del violochelo.

Cuando descubrí (o más bien reencontré) a Jackie Du Pré en mi camino quedé prendado de sus interpretaciones, de su dulzura y -luego profundicé algo más en el personaje- de su sentido del humor que todo lo contagiaba. De este humor os dejo un testimonio ejemplar, claro ejemplo de que los músicos clásicos no son tan serios como a priori podrían parecer, con cuatro grandes de la música clásica del siglo XX bromeando antes de un concierto: Jacqueline Du Pré, Itzhak Perlman, Zuhbin Mehta y Daniel Baremboin.


Antes y durante el concierto, el "Forellenquintet" de Schubert


10 de marzo no corazón



Me confieso una vez más. El 10 de marzo tiene un especial significado para mi: como trabajador y como gallego; como sindicalista y como persona con conciencia de clase.


Como sindicalista activo de CC.OO. me siento orgulloso de formar parte de una de las principales organizaciones que lucharon contra el ominoso gobierno que sometió España durante una de las etapas más oscuras de su historia.


Una de las muchas imágenes de la represión ejercida por los famosos grises

Sé que ni sindicatos ni sindicalistas somos bien vistos desde muchos frentes, pero considero que gracias a la labor que se ha hecho durante años aún podemos disfrutar de muchos derechos que en otras partes del mundo (y no sólo en el llamado Tercer Mundo sino, especialmente, en países que se supone pertenecen a la élite económica mundial) son una utopía, un sueño inalcanzable e inconcebible.

Soy consciente de que estamos atravesando una fase de apatía generalizada y que la burocratización sindical ha hecho que se pierda fuelle ante los gobiernos y los empresarios. Sin embargo considero que cualquier grano de arena que se pueda poner hace que la esperanza sea lo último en perderse. Por eso sigo en la brecha, aportando lo mucho o poco que pueda a una organización que merece mucho respeto por lo que ha sido, es y, espero, será.

Todos los 10 de marzo celebramos (más bien recordamos) que a dos compañeros de nuestro sindicato los mato a balazos la policía del régimen. Fueron Amador Rey, de 38 años, casado y padre de cuatro hijos, y Daniel Niebla, de la misma edad y casado. Otras 36 personas resultaron heridas, dos de ellas muy graves.


Monumento a los compañeros caídos el 10 de marzo de 1972 en Ferrol

Éste fue uno de los muchos acontecimientos que ayudó a cimentar el inicio del fin, y por eso quiero recordarlo mientras mi mente me lo permita... que espero sea por muchos años... para que otra gente lo conozca y lo valore.

Eliseo Tormo "In memoriam", valenciano y masón.



Terminó el año 2009 con varias muertes más o menos próximas y empieza el 2010 con una muy cercana. Ayer me enteré de la muerte accidental, a los 71 años de vida, de mi padrino. Con él, Eliseo, y con su mujer, mi madrina Aurora, mantuve una relación, aún en la distancia, intensa pero peculiar.


En facebook se le podía encontrar, y yo sin suponerlo siquiera.

Cuando uno es pequeño tiende a idealizar a los mayores y cuando crece a desmitificarlos. Yo aprendí a quererlo y a valorar sus logros personales con los años. Si de pequeño aquel señor que venía de vez en cuando a casa y me traía siempre algún regalo y el descubrimiento de un mundo lejano (vivió hasta su jubilación en la ciudad donde yo nací, Hannover) a través de sus historias y otras que me contaba (gracias a él descubrí quién era Julio Verne), de mayor valoré su progreso social y su absoluta integración en una sociedad tan distinta a la nuestra.

Más tarde tuve la ocasión de vivir y trabajar durante tres meses (el verano de 1990) en su casa y en su empresa (un puesto de venta de café y productos italianos y españoles en el mercado -Markthalle- de mi adorada ciudad de Hannover). Gracias a esa convivencia aprecié aún más su gran corazón, su bondad natural y también sus escasas pero intensas rabietas, su timidez y su valentía.

Con él y con su mujer viajé por los alrededores de mi ciudad natal: ciudades encantadoras como Hildesheim (donde fui bauitizado en la "kapelle" del mismo "Krankenhaus" donde ingresé a las pocas horas de nacer), Hameln (el Hamelin español del cuento); lugares de recreo estival como el Steinhuder Meer ; ciudades con bellos edificios y monumentos antiguos (convenientemente reconstruídos tras la II Guerra Mundial) como Paderborn; lugares con negra historia como el Memorial del Campo de concentración de Bergen-Belsen; con historia de amor al mejor estilo de los cuentos de hadas, como el palacio de Marienburg; o con (entonces) historia fresca, como un Berlín recién reunificado apenas unos meses antes.

Lo mejor de aquel verano no fueron tanto los marcos que junté con lo que ahorré de lo que me pagaban, ni los objetivos que me compré para mi primera cámara reflex (que ellos me habían traído en un viaje anterior, por encargo), ni los muchos sitios que visité, sino convivir con dos personas que lo daban todo a quien con ellos estuviera. Si eran grandes físicamente tambien lo eran, aún más, de corazón. Sus amigos alemanes y españoles, muchos, podrán confirmar mis palabras.

Además, descubrí en profundidad otra faceta de mi padrino que me sorprendió en un primer momento y que luego comprendí en toda su extensión. Mi padrino tenía muchos hermanos, cientos de miles de hermanos por todo el mundo, y confiaba en ellos así como ellos confiaban en él. Y es que mi padrino era masón, y para serlo tuvo que aprender y estudiar mucho alemán, demostrar una conducta ejemplar, tener el valor y la decisión de integrarse de por vida en una sociedad que, en nuestro país, sigue siendo aún un misterio o un tabú del que no se puede hablar.

Yo entré, de la mano de mi padrino, en su Logia de Schwarzer Bär (Del Oso Negro) como un niño que entra en un museo y se queda entre anonadado por lo que allí ve y no sabe interpretar y sorprendido por estar en un lugar presuntamente vetado a cualquiera que no sea miembro, con respeto y no sin cierta prevención. Supe por él algunas cosas más sobre masonería y masones, cosas que probablemente no se deban saber.

Puede que hasta cierto punto yo haya sido una decepción para él porque -estoy casi seguro- le habría gustado que yo le hubiera pedido ser miembro de su sociedad, pero aunque los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que proclaman me parecen magníficos y ejemplares, hay un condicionante que me veo incapaz de solventar: ellos parte de la premisa de que este mundo ha sido concebido por un ente superior de gran inteligencia al que denominan el Gran Arquitecto Del Universo (GADU), mientras que yo creo en un gran caos universal, en un azar absoluto que lo rige todo... bueno, algo así.

Los años pasaron, nuestra relación pasó por buenos y malos momentos, y algún tipo de azar del destino hizo que hubiera un tremendo malentendido conmigo. No es fácil de explicar que alguien a quien aprecias sinceramente de repente crea que le has mandado al cuerno y que, además, no haya forma de hacerle entender que no ha sido así.

Desde entonces, cada vez que pasaba por delante de su casa no podía evitar mirar para su balcón y pensar que allí había un hombre con un corazón enorme que yo, sin saberlo, había contribuido a romperse en mil pedazos el mismo día en que su Aurora, la mujer que le acompañó durante más de cuarenta años, falleció. Ella lo era casi todo para él, y él sin ella no era casi nada. Debió sufrir mucho durante este último año de su vida. Así me lo confirmaba una amiga suya esta misma tarde. La idea del suicidio pasó más de una vez por su mente porque su amor ya no estaba con él, pero su hombría y su valor hicieron que soportara este mundo hasta este jueves, cuando su corazón (con varios bypass desde hace unos cuantos años) le abandonó definitivamente.

En homenaje a este hombre esencialmente bueno os dejo una pieza que tengo la certeza de que le gustaba. No creo que fuera su favorita, pero como sé que es de su compositor favorito y que además es una composición pensada específicamente para un funeral masón, me parece lo más adecuado para este momento.



Eliseo, descansa en paz y, si existe una vida después de la muerte, dale un beso enorme y un abrazo a tu Aurora, ahora que estás junto a ella. En mi corazón seguís estando los dos para siempre inevitablemente juntos, y esa es para mi la eternidad.


Se acabó el año "umami"... por fin.



A diferencia del pasado año 2008, en que no pude hacerlo por lesión, cerré el 2009 corriendo la San Silvestre Solidaria que se celebra desde hace ya cinco años en mi ciudad. Lo cierto es que aunque el día se había mostrado hosco en general, nos respetó durante el precalentamiento, la carrera y la fiesta final. Se trata de una carrera no competitiva (porque no hay premios ni clasificación) y solidaria (porque se entregan alimentos no perecederos al recoger el dorsal) en la que nos encontramos una gran parte de los atletas populares de Vigo y alrededores, en una fiesta para celebrar nuestra común afición y el fin de un ciclo... de un año más que se nos va de las manos.



Lo nota triste del día la puso la noticia de que la madre de un compañero y amigo de carreras había muerto escasamente un par de horas antes literalmente en sus manos ... e iban dos en menos de diez días. El padre de otro buen amigo y compañero de carreras (y de equipo, para más señas) nos dejó este mundo para alivio suyo y de su familia. Ambas muertes cerraron un año marcado por cosas para recordar y cosas para olvidar, pero que dejó una sensación general tirando a agridulce.



Sin embargo, en medio de ambas hubo otra muerte próxima en lo físico que supuso un respiro e incluso yo diría que una alegría. Un hombre que amargó buena parte de mi infancia, que me hizo temer el regreso del colegio en solitario a casa de mis padres por miedo a topármelo en el portal, acabó voluntariamente con su vida la mañana de nochebuena.

Sé que no debe uno alegrarse con las desgracias ajenas, ni con la muerte de nadie, pero yo me alegré en cierta forma pensando en que al final la vida pone a cada uno en el sitio que se merece. Desconozco las causas que le llevaron a tomar esa decisión, pero creo que si trataba de resolver un problema desde luego con eso no lo solucionó, y a su familia (católicos practicantes ellos) le ha dejado para siempre un desagradable recuerdo que jamás olvidarán.



Este año, como digo, ha sido agridulce tirando a amargo, lleno de claroscuros. En mi época nos enseñaban que había cuatro sabores básicos (ácido, amargo, dulce y salado), pero desde hace algún tiempo (ignoro cuánto) a los niños les enseñan que hay un quinto sabor de difícil catalogación. A este sabor lo han denominado por su nombre japonés, umami, porque en las lenguas occidentales no había ningún vocablo adecuado para definirlo. Pues algo así me pasa a mi con este año que terminamos hace nada. Para mi 2009 será de ahora en adelante el "AÑO UMAMI".

Sólo espero que este 2010 que ahora inauguramos sea un poco menos malo que el pasado. Ya no digo mucho mejor... ni siquiera mejor... sólo un poco menos malo.

Las islas de nuestra memoria




Hace ya algunos fines de semana... bueno, realmente hace casi un mes, tuve la suerte de poder visitar un lugar que evoca en buena parte de mis vecinos de la Ría de Vigo leyendas e historias lúgubres que se remontan a tiempos muy lejanos.



El lugar que tantas historias encierra es la isla de San Simón, unida por un pequeño puente con la más pequeña aún isla de San Antón. Se sitúan ambas en el fondo de saco que forma nuestra adorada ría, la ensenada de San Simón, como así se denomina toda la parte de ría que queda al traspasar el estrecho de Rande -lugar de heróicos, novelescos y míticos ecos-



¿Por qué hablo de las islas de nuestra memoria? Por varias cosas, todas ellas enlazadas con nuestra historia, desde la más íntima a la más trágica, de la más romántica a la más cruel, pero todas ellas reales como la vida misma.

Ya el juglar Meendiño cantó a las "ondas do mar de Vigo" y puso en boca de la amante que recibe a su amado "na ermida de San Simion/e cercaram-mi as ondas, que grandes son" el temor a morir en medio del mar embravecido que tan trágicos ecos tendría en ese mismo recinto siglos después.



Los monjes que habitaron la isla desde la edad media sufrieron reiterados ataque piratas, y posteriormente fue empleado el aislamiento de la isla para acoger una leprosería y centro de cuarentenas.



Sin embargo su más lúgubre pasado se remonta a la Guerra Civil, cuando fue destinada a prisión y campo de concentración y exterminio (aunque haya quien pretenda pasar por encima de estos feos nombres y evitar ensuciar ciertos tramos de la historia de este país aún a medio escribir) de enemigos del régimen. Posteriormente quedó como una colonia penitenciaria donde estaban condenados a morir cientos de ancianos hasta el año 1943.



Como el lugar está situado en un marco incomparable (aunque los inviernos seguramente sean durísimos en medio del aislamiento y en una zona tan desprotegida) parte de la guardia personal de Franco utilizó las instalaciones como colonia de recreo veraniego hasta que, el 22 de agosto de 1950, la mala suerte se alió con la ignorancia y ocasionó la muerte de 43 personas que cruzaban en barco desde la isla. Como consecuencia del accidente se cerró para tal fin.



Durante la visita que pude hacer a los edificios que permanecen abiertos a modo de exposición permanente comprendí cuán dura había sido la posguerra en esas instalaciones y lo pequeño que se había quedado el cementerio, lo que obligó a trasladar a Vigo los cadáveres de muchos de los muertos en el campo de exterminio.



Del mismo modo, no pude evitar un escalofrío recorriéndome la espalda a pesar del soleado día de principios de verano cuando vi las huellas de zapatos hechas en piedra sobre el suelo próximo al viejo cementerio, recordándonos dónde muchos hombres y mujeres esperaron sus últimos atardeceres.



Los carteles, las fotografías y los documentos originales muestran la historia que se nos ha estado mostrando con cuentagotas y que algunos queremos abrir al resto de los ciudadanos. Ellos, los hombres y mujeres que perdieron su vida entre el hambre, la enfermedad, la represión y el odio, se merecen que recordemos ese calvario suyo para evitar que la historia se repita y para que su desaparición prematura no fuera en balde.



Desde 1955 hasta 1963 las islas se volvieron a utilizar como hogar para huérfanos de marineros y familias con pocos recursos... y luego volvieron a caer en el olvido hasta que fueron declaradas en 1999 (curisosamente por la Xunta de Galicia de Manuel Fraga) B.I.C. y rehabilitadas de la mano del arquitecto pontevedrés César Portela como centro hostelero (que no llega a cuajar por falta de clientela) y cultural gracias a la actividad de la Fundación Illa de San Simón, que es quien gestiona las visitas guiadas y los actos culturales que en tan privilegiado marco se celebran... por ahora.



Esperemos que su futuro sea más claro y despejado que su triste y trágico pasado, porque la hermosura del conjunto bien lo merece, como espero poder mostraros en alguna próxima entrada en este blog.




Me despido por ahora de las islas, no sin antes dejar mis recuerdos y pensamientos sobre este mar virtual para que quien quiera los haga suyos.



Sólo espero que la próxima entrega sobre San Simón y San Antón no se me haga tan difícil de crear... pues esta lleva más de quince días con las fotos pero sin el texto. Si me decidí a acabarla por encima de todo fue por ti, Patricia, y por tu abuelo... y por el mio.

Estoy triste y poco inspirado



Siento mucho teneros tan abandonadicos/as, pero no estoy muy contento que digamos... y menos inspirado todavía.

Pensé que el final del año escolar supondría un alivio y un respiro para poder escribir más y mejor en mi blog personal, pero los hechos demuestran que el cansancio se hace notar más allá de la fiesta de fin de curso. Espero que en este próximo mes de julio el clima ayude a mi ánimo y me haga sentirme mejor.

Estoy entre triste y melancólico, y no es por la muerte de uno o de otra (ambos a dos mitos de los lejanos años de juventud de este que escribe) sino más bien porque este nuestro país ha dejado de ser el azote de los criminales y un ejemplo para muchas organizaciones internacionales mal concebidas y peor dirigidas. Las presiones han debido de ser muy serias, supongo... o simplemente han sido.



Tampoco ha ayudado mucho la muerte de este otro hombre bueno a subir mi estado de ánimo, la verdad. ¿Qué queréis que le haga?

Sé que la entrada ha quedado un tanto lúgubre, pero estos días no doy para más... ni menos.

De despedida en despedida



En menos de una semana han muerto dos poetas. Si en España se nos murió un poeta y músico de una sensibilidad matemáticamente cabal, en Uruguay se ha apagado una de las voces más destacadas de la literatura hispana y mundial del siglo pasado; una voz comprometida con el mundo que le rodeaba pero que siempre dejaba un pequeño margen para la esperanza, para el amor, para la vida que se impone.


Mario Benedetti era, y creo que siempre será, una referencia cultural e ideológica para muchos de nosotros. Buena prueba de ello es la cantidad de blogueiros que hoy han dedicado una entrada a este ser humano: Noe la bibliotecaria, Nacho el periodista, las luchadoras chicas de Lápices para la Paz, el compañeiro Eifonso... y muchos que no he tenido tiempo de ver... y otros que no han tenido ocasión de escribir pero a buen seguro hoy han tenido más de un momento para acordarse de Don Mario.



No es que yo haya sido un ferviente seguidor suyo (no es lo mío ser ferviente seguidor de casi nada o nadie) pero lo mucho-poco que he leído de él -que tanto y tan bueno ha escrito- siempre me ha hecho reflexionar... y eso es más de lo que se pude decir de muchos otros.

Os dejo un poema para ser leído y/o escuchado.


Despabílate amor

Bonjour buon giorno guten morgen
despabílate amor y toma nota

sólo en el tercer mundo

mueren cuarenta mil niños por día

en el plácido cielo despejado

flotan los bombarderos y los buitres

cuatro millones tienen sida

la codicia depila la amazonia



buenos días good morning despabílate
en los ordenadores de la abuela onu

no caben más cadáveres de ruanda

los fundamentalistas degüellan a extranjeros

predica el papa contra los condones

havelange estrangula a maradona



bonjour monsieur le maire
forza italia buon giorno

guten morgen ernst junger

opus dei buenos días

good morning hiroshima



despabílate amor
que el horror amanece



Hasta siempre, Antonio



Hoy ha muerto uno de los poetas músicos que marcaron una época en España. Su melancolía y su intimismo le caracterizaron a lo largo de su dilatada carrera que, todo hay que decirlo, nunca seguí con demasiado interés. Me gustaba, pero la música en castellano nunca fue mi fuerte. Desde hace año y medio, en que lo descubrí en toda su profunidad, suelo poner alguna de sus tristes melodías en el coche, acompañando esos kilómetros en solitario.

No soy yo un experto en su vida ni en su obra, así que no me extenderé más. Os dejo algunos enlaces para quienes queráis saber más:




A TRABAJOS FORZADOS

A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

No concibe mi alma mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez, declare mi inocencia,
porque, en este proceso a largo plazo,
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez, declare mi inocencia

Agnus Dei de Samuel Barber



Hoy, 11 de marzo de 2009, he encendido la radio del coche (como todos los días) y la música que surgió me recordó inmediatamente, con su sereno dramatismo, que hace ya cinco años España sufrió uno de los atentados más salvajes que se registran en los anales de la historia de la humanidad.


Los 191 seres humanos muertos no deberían ser obviados nunca. Que no se conmemore oficialmente -como se ha decidido este año- no obsta para que tanto en la memoria colectiva como a título individual tengamos un momento de encuentro con la reflexión y con el recuerdo.

Reflexión para entender qué se ha hecho mal a lo largo de los años para que existan seres humanos convertidos en monstruos capaces de acabar con otras vidas humanas sin la menor compasión.

Recuerdo para que tengamos en cuenta que hay que aprender de los errores del pasado y para valorar el hecho de que la vida que tenemos y disfrutamos pende de un hilo.

Os dejo con el Agnus Dei (arreglo del Adagio para cuerdas Op. 11 procedente a su vez del Cuarteto de cuerda Op. 11) de Samuel Barber. La versión seguramente no sea la mejor, pero si bajáis un poco el volumen podréis apreciar la hermosura de la pieza y lo acorde del vídeo con el homenaje a las víctimas que pretendo hacer con esta entrada.


Pepe Rubianes In memoriam




Ayer murió en su Barcelona adoptiva, pues era gallego de nacimiento y origen, el actor Pepe Rubianes, hombre de gesto adusto y mente lúcida y coherente, un hombre al que siempre he admirado y respetado como persona y como profesional. Dicen que ha muerto de cáncer, pero yo creo que algo ha ayudado la victoria que se veía venir en su tierra natal de esa parte de España que tanto repudiaba.

Como profesional de los escenarios no creo que nadie pueda ponerle una tacha, pues su seriedad y rigor sobre las tablas le convirtieron en uno de los mejores monologuistas de España y uno de esos actores que pasarán a la historia por mantener una carrera coherente con su forma de ver la vida. Formó parte de dos de las compañías catalanas con mayor prestigio y más innovadoras de toda España y parte de Europa, Dagoll Dagom -de la que fue uno de sus miembros fundadores- y Els Joglars, pero su carrera en solitario le permitió mayor libertad de movimientos y de opiniones.

Políticamente creo que era un ciudadano comprometido con la libertad y la democracia, lo hayan tachado de lo que lo hayan tachado voces que no soportan la diversidad de opinión. A él, como a muchos de nosotros, "la unidad de España" le "suda la polla" tal y como la entienden algunos y la disolución de España tal y como la ansían otros.


¡Ole tus huevos, Pepe!

Como él mismo dijo para aclarar conceptos "yo insulté a la España que mató a Lorca. Respeto a la España democrática y constitucional. Esta España me merece todos mis respetos" y "me refería a la España que mató a Lorca, permitió que Machado muriera de pena en Colliure y dejó morir a Miguel Hernández en la cárcel. La España que 'paseó' a miles de demócratas y llenó el país de fosas comunes y nos sumió en el silencio más largo, cruel y sanguinario de la historia"

Su obra "Lorca eran todos" sólo fue la punta de una tocadura de polla a mucha gente que contó en su momento con el respaldo de CC.OO. (¡ay! ¡qué orgulloso estoy de mis chic@s!).

Hoy es justo dedicarle un recuerdo a un hombre que era un ciudadano del mundo capaz de pensar por encima de fronteras y naciones.


Casi seis minutos de genio y figura.

Deixachesnos, pero un anaco de nós foise contigo.
Sempre te levaremos no corazón. ¡Deica logo Pepe!


Has marxat, però un troç de nosaltres se n'ha anat amb tu.
Sempre et portarem al cor. ¡Fins aviat Pepe!

Nos dejaste, pero una parte de nosotros se fue contigo.
Siempre te llevaremos en el corazón. ¡Hasta luego Pepe!


Para la Paz, educación.



Hoy es otro día triste, y no sólo porque el ambiente haya sido gris y lluvioso (que también) sino porque los de siempre han hecho más o menos
lo único que saben hacer. La única diferencia es que han ido a lo fácil (faltaría más) porque siempre es mucho más sencillo el tiro a quemarropa a alguien indefenso que utilizar la fuerza de la razón y la capacidad de dialogar (innata al ser humano) para conseguir convencer a quienes no opinan lo mismo o, cuando menos, sostener las posturas que uno considera razonables y justas con un mínimo de dignidad (algo de lo que esos pobres imbéciles carecen).


Hace no mucho, el 27 de septiembre, murió un hombre, Xesús Rodríguez Jares, que marcó un antes y un después en la pedagogía gallega. Según escribió el editor Manuel Bragado para el acto civil en que sus amigos y compañeros le despidieron:

"Suso fue el primer ciudadano de la república libre de la paz, de la igualdad y de la fraternidad, palabras que nos enseñó a pronunciar con el respeto que merecen los grandes ideales de la humanidad. Maestro, catedrático, pedagogo, educador por la paz, investigador universitario, ciudadano libre de la utopía de la Hermandad, es de los que llevaba orgulloso en la frente una estrella y en los labios un cantar, las insignias de nuestra Galicia del corazón."


(fotografía de su ficha de autor vinculado a Edicións Xeráis de Galicia)

Suso R. Jares empezó como maestro de escuela en un minúsculo colegio rural en el pequeño pueblo orensano de Montederramo para luego impartir clase y acabar siendo director de imborrable recuerdo en el CEIP García Barbón de Vigo (donde mis hijos asisten a clase).

En ese colegio, en los primeros años 80, fue donde incubó la idea que habría de regir el resto de su existencia: el camino para la Paz (que según Ghandi era el propio "camino") pasa por la educación. La consecuencia primera de esta idea fué la creación, dentro del grupo de renovación pedagógica "Nova Escola Galega", de la asociación "Educadores pola Paz" en 1983 .



Con los años acabaría contagiando las líneas pedagógicas, sociales y culturales que propugnaba desde esta asociación al resto de España por medio de la Asociación Española de Investigación para a Paz (AIPAZ) en 1997. En Portugal dejó también su semilla en forma de Asociación Galego-Portuguesa de Educación para a Paz (AGAPPAZ). Incluso en América Latina, ya en este milenio, introdujo el concepto de "Educación para la Paz".

No es cuestión de ensalzar ahora su figura, sino de contraponer actitudes vitales: la violencia contra el diálogo, la sinrazón contra la cooperación, la ignorancia contra la responsabilidad, la muerte contra la paz.


Obras de Xesús R. Jares en el catálogo de Xerais (fotos de la propia editorial)

Yo siempre me quedo con la PAZ ¿y vosotros?

Esta entrada no es mía.



Esta entrada en el blog no es mía. Yo sólo copio y pego las fotografías y el texto de una compañera de trabajo y sin embargo amiga cuyo abuelo, José Pérez Álvarez, fue uno de los represaliados durante la infame guerra que sucedió al golpe de estado de 1936 en el ayuntamiento de Mos (Pontevedra).

El 20 de septiembre de 1936 su abuelo, junto con otros cuatro hombres más, fue "paseado" junto al cementerio de Mos.


Monumento a las víctimas de la represión fascista en Mos antes de su inauguración.

Siempre es un honor, al menos para mi, traer desde las telarañas del olvido la historia que hasta hace poco se ha silenciado. En esta ocasión cedo este espacio a la voz y al sentimiento de mi amiga Patricia.

"Os envío unas fotos del homenaje que se celebró el sábado 20 de septiembre en Mos, a un grupo de hombres y mujeres que fueron asesinados por los lameculos franquistas simplemente por pensar de forma diferente; entre esos hombres se encontraba mi abuelo.


Ambiente que se respiraba ante el cementerio de Mos.

La escultura la hizo un canteiro mosense que se llama Marcos Escudero. Es preciosa, ¿veis los libros amontonados? cada montón representa un paseo, una noche de miedo y angustia. Cada libro representa una víctima; lleva su nombre escrito en el lomo.


Detalle del montón de libros que representa a los fusilados el 20 de septiembre de 1936
(el último representa al abuelo de Patricia)

La obra se levanta en el mismo sitio donde les rompieron la vida, donde les dispararon, les tiraron y amontonaron.



Cada "paseo" está representado por un montón de libros.

El acto fue impactante, emocionante, no tengo palabras para describirlo...


Otro ángulo del hermoso monumento del escultor Marcos Escudero.

Estuvo presente una mujer que de niña se encargó (por propia voluntad) de volver a reponer las flores que previamente habían dejado las viudas, los hijos, los hermanos... y que los falangistas retiraban de la fosa.

Un hombre recordó el inmenso dolor de su hermano mayor cuando identificó a su padre, amontonado entre otros cuerpos; fue tanto que lo negó...y la pesadilla imborrable de una víctima con el rostro desfigurado de un balazo...


Estas terras fueron regadas
con la sangre de los inocentes
y las lágrimas de sus familiares

Se recordaron miedos, hambres, fríos ...y hubo lágrimas, lágrimas de todos y especialmente de aquellos niños y niñas huérfanos, hoy ya ancianos .


En recuerdo a los
hombres y mujeres
asesinados por la sinrazón
del fascismo franquista
en el Ayuntamiento de Mos
20-9-2008

Fue un acto tierno, emotivo y justo que me provocó tal nudo en la garganta que me dura todavía.

Muchos besos.

Patricia Pérez Barreira"

Luto




No resulta agradable despertar con una noticia semejante, pero la realidad es así de cruda.

Ayer, en el aeropuerto de Madrid-Barajas, perdían la vida 153 personas y otras 19 quedaban heridas como consecuencia, parece ser, del incendio de uno de los motores del avión en el que se dirigían a Las Palmas de Gran Canaria.

Hoy sólo nos queda el luto por los que han muerto y las muestras de apoyo a los familiares y amigos.



Hace apenas unos días en mi ciudad una mujer de nacionalidad brasileña era asesinada por su compañero en presencia de sus dos hijos, de 3 y 4 años de edad... y dentro de nada será otra en cualquier rincón de España.

Mañana seguirán su trabajo los investigadores, los médicos... el mundo seguirá girando y nosotros con él, aprovechando lo que podemos de nuestras pequeñas y ridículas vidas.


Hoy sólo el silencio me llena. La muerte se está convirtiendo por momentos en algo con lo que convivimos tanto que perdemos la sensibilidad.

Pavane - Faure

Recogimiento. Perdón. Dolor.



Hoy dejaré que hable otra persona. He llorado leyendo este poema...



Pueblo de Madrid, perdón

Gentes de Madrid
puesto que nadie ha pensado
en pediros perdón
lo haré yo.
Yo, ¿quién soy yo? Mi nombre no os sonará
¿Por qué lo hago? Qué más da
El grito precede a la palabra
que a menudo precede al pensamiento
Y además el corazón tiene razones
que la inteligencia a veces desconoce.

Así que perdón, gentes de Madrid.
Perdón por las noches que vendrán
en blanco o en gris
cuando el ser querido
regresará como fantasma amenazador
a reprocharos que lo hayáis sobrevivido.
Perdón por la mano
que no se ha encontrado
por el anillo de boda calcinado
el bote de maquillaje destapado
usado en el último momento.
Perdón por los zapatos intactos
y el sujetador que aún huele
a vainilla o a rosa.
Perdón por los amantes de corazón andrógino
partido en dos.
Por la risa electrocutada de los niños
Perdón por las madres de la futura plaza
del 11 de marzo.

Perdón por el silencio de mis hermanos
por no decir su indiferencia
Perdón por lo que alguno de ellos
piensa por lo bajo.
Perdón por no haber hecho más y mejor
contra el lobo que diezma
mi propio rebaño.
Perdón por no saber lo bastante
vuestra lengua
para dirigirme a vosotros en buen castellano.
Perdón a Lorca, Machado, Hernández
por no decir a mis hijos que los leyeran
Perdón por las lagunas y hechizos
por los ojos secos de la compasión.
Perdón por lo poco que pueden las palabras
dicen a medias
y casi nunca saben
pero por favor
perdón.

Adbellatif Laâbi






Silencio. Recogimiento. Perdón. Dolor.