Otra de las cuestiones que marcan diferencias entre una y otra ciudad turística son los diversos "rituales" que caracterizan y definen a sus visitantes.
Si en Bruselas es de obligado cumplimiento hacer el tonto (y la consabida foto) ante el "Manneken Pis", en París ante la Torre Eiffel, el Sacré Coeur o el Arc de Triomphe, o en Pisa lo es hacerla intentando sujetar su famosísima Torre ... en Roma, como no, también hay determinadas tradiciones más o menos conocidas.
Algo a lo que un turista que se precie no puede resistirse en Roma es al devaneo que se trae todo el mundo por la Piazza d'Espagna... y obtener una fotografía de uno mismo o de sus amigos frente a la celebérrima escalinata de la moda es de obligado cumplimiento. Parece como que, si uno no hace esa fotografía, no ha pasado por el corazón de la moda italiana. En mi caso, y para variar, he dado una vuelta extra de tuerca al hecho en sí mismo... como podeis apreciar.
Si en Bruselas es de obligado cumplimiento hacer el tonto (y la consabida foto) ante el "Manneken Pis", en París ante la Torre Eiffel, el Sacré Coeur o el Arc de Triomphe, o en Pisa lo es hacerla intentando sujetar su famosísima Torre ... en Roma, como no, también hay determinadas tradiciones más o menos conocidas.
Algo a lo que un turista que se precie no puede resistirse en Roma es al devaneo que se trae todo el mundo por la Piazza d'Espagna... y obtener una fotografía de uno mismo o de sus amigos frente a la celebérrima escalinata de la moda es de obligado cumplimiento. Parece como que, si uno no hace esa fotografía, no ha pasado por el corazón de la moda italiana. En mi caso, y para variar, he dado una vuelta extra de tuerca al hecho en sí mismo... como podeis apreciar.
Casi otro tanto sucede con el Coliseo, donde quien más quien menos se deja querer por unos fornidos, tostados (por las horas pasadas soportando un sol de justicia entre retrato y retrato) "legionarios" incluso tatuados para la ocasión.
Otra fotografía "imperdonable" es aquella en la que el turista accidental se atreve a introducir la mano en la Bocca della Verità, se asegura el recuerdo de sí mismo poniendo la cara de pánico que mejor le sale, y se marcha con la mano intacta y un rictus de "risa tonta" que no veas. Yo conseguí hacer la fotografía sin "bicho" metiendo la manita... y me costó lo mío ¡¡ porque es un simparar, oiga!!
De rigor es también darse un paseíllo por el Foro y poner gesto de entendido apreciando la grandiosidad y magnificencia de sus monumentales restos ¿o no?... y si encima lucimos el modelito de discreto color, pues mejor todavía.
No digamos ya la típica escena en la Fontana di Trevi a la que nadie puede escapar si es que pretende volver gratis a Roma... porque de eso debe tratarse. Uno lanza la consabida moneda de espaldas a la fuente tras pedir el deseo de volver a Roma una vez más en su vida (al menos)... así que lo de la moneda debe ser el pago por el favor. Yo, por si acaso, lancé mi moneda... aunque no quise salir en la foto.
Por último algo que se aprende sobre la marcha. Salvo que uno sea camello o dromedario (o vaya en invierno) acabará haciendo cola ante alguna de las múltiples fuentes de las que hablamos al inicio de ésta serie sobre la capital italiana y del mundo antiguo.
Por cierto, en alguna de las imágenes aparece Wally (o sea, yo). ¿A ver quién descubre al autor de este blog? No pueden participar ni John ni Viguetana, ya que juegan con muchiiiisima ventaja. Lo siento por ellos.
Edito: como excepción (y ya que se está acabando la serie) voy a poner un link con el blog de Felix Soria que denuncia una situación de cierre de blogs británicos por difundir una noticia sobre un potentado uzbeko. Para ver la noticia pinchad aquí.